Todavía quedan muchos Españoles anclados en el siglo pasado y, o son de izquierdas retrógradas o son de derechas de parecido tenor.
Todavía quedan muchos Españoles anclados en el siglo pasado. Por Rodolfo Arévalo

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Todavía quedan muchos Españoles anclados en el siglo pasado y, o son de izquierdas retrógradas o son de derechas de parecido tenor.
El ecologismo radical de las izquierdas constituye un retroceso en muchos órdenes, lo que exige una incesante subida de los impuestos.
Lo dijo Pablo Iglesias en un mitin a los suyos: ”nosotros somos comunistas, pero no tenemos por qué decirlo”, y que no era en definitiva más que comunismo del siglo XXI
¿Ser de izquierdas es esto presidente? : David Gistau trabajaba en un diario muy derechista. Vuelva a la realidad de la gente de izaquierda. Ahí lo dejo
Y claro está, le recordé el clásico Izquierdas y derechas de Norberto Bobbio, el culto patriarca del progresismo europeo. También le hablé de otro amigo
Últimamente en España la gente habla de todos los temas desde las etiquetas, lo que llaman perspectiva de derecha o de izquierda
Entre los políticos de izquierda hay mucho mentiroso, que vende formas de gobierno que no son para nada ajustadas a la realidad, de la esencia del ser humano, que es competitivo, egoísta y territorial, y que gracias a ser así, ha llegado a ser el ente inteligente que domina la naturaleza en todos los nichos ecológicos. Y se da la paradoja social que merced al buenismo y la política corrección con el seguidismo de una población aborregada, la izquierda se ha convertido en: ¡Tribunal de la moral y buenas costumbres! «Dictando» lo que sí y lo que no.
Cualquier otra consideración o exigencia de comportamiento, que se salga de ahí está condenada al fracaso. Lo ha demostrado la historia del Comunismo a lo largo de los años. Una cosa es que se tomen algunas medidas de protección social para ayudar a quienes no tiene la capacidad de salir adelante por si mismo y otra muy distinta es que, en nombre de una igualdad absurda, porque no existe en estado natural, se quiera imponer una forma de comportamiento adaptado a la negación de la libertad que es la base de la convivencia social.