«No se puede soslayar bajo ningún concepto la existencia de víctimas reales, de seres humanos sacrificados en aras del triunfo del relato».
¡Oh mundo, mundo! Por Teresita Ávila

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«No se puede soslayar bajo ningún concepto la existencia de víctimas reales, de seres humanos sacrificados en aras del triunfo del relato».

«Descabalgados de las nobles ideas, los únicos afanes se han encaminado hacia lo tangible, el tintineo del metal en el bolsillo».

«Ha llegado el momento de enseñorearnos en nuestro castillo y alejarnos del ruido y la suciedad de lo mundano. Es imperativo. Y de zafarse de lo feo o lo ridículo».

Nada garantiza un resultado mejor para sus propósitos que convertir a los padres preocupados en seres iracundos e irracionales.