Todo modo. Por Teresita Ávila

Perdóneme usted, pero usted no sabe de lo que es capaz la gente de familia e Iglesia, la gente de misal en la mano, toda esa gente que dice amar al prójimo como a sí mismo… Dentro de dos meses, y no puede imaginarse lo largos que se me hacen, habré cumplido treinta años de servicio en la policía. Pues bien, le diré que los crímenes más feroces con que me he encontrado, los más racionales, los más difíciles de descubrir, así como también los más locos y los más fáciles, han sido cometidos por hombres y mujeres que tenían las rodillas así –modeló con las manos como una hogaza de pan– de apoyarse en los peldaños del coro y en el reclinatorio de los confesionarios… Y algunos, claro, por asuntos sexuales; pero en su mayoría, créame, por dinero, y casi siempre por dinero a heredar del pariente más próximo.

Leonado Sciascia, Todo modo.
Todo modo

«Descabalgados de las nobles ideas, los únicos afanes se han encaminado hacia lo tangible, el tintineo del metal en el bolsillo»

La confianza en las capacidades de los individuos choca frontalmente con la realidad. Me explico: el origen de todas las perversiones se halla en la única consideración de lo material como real, que excluye lo espiritual o lo trascendente. Y si no lo hace, lo acomoda de tal manera que lo pervierte y desfigura. Los pactos, sean de la índole que sean, tienen en el punto de mira un objetivo práctico, traducible en una cuenta de resultados. El resto, entelequias, ilusiones. Filosofías para dar en qué pensar en los momentos de ocio. ¿Exagero?… El enfriamiento global es un hecho, el del corazón. Descabalgados de las nobles ideas, los únicos afanes se han encaminado hacia lo tangible, el tintineo del metal en el bolsillo. No hay interés mayor que esa búsqueda del beneficio, aun a costa de la irreparable pérdida de vidas humanas. Así es como las civilizaciones han tejido su historia. Un progreso que ha dejado un rastro sangriento desde que la memoria se pierde en la noche de los tiempos. Por un plato de lentejas, los mal llamados líderes venden o trocean las naciones a su antojo.

Extrañas son, en cualquier caso, las relaciones que arman los poderes. Con o sin pruebas fehacientes, el peso de la balanza siempre se inclina hacia el lado de los perdedores, como si una niebla tuviese la capacidad de hacer desaparecer el rastro que conduce a los sospechosos. Así, hemos conocido una herramienta política más, bajo la forma de indulto preventivo, que incluye el factor sorpresa como ingrediente estrella. Con el fin de anticiparse a posibles causas judiciales que pudieran afectar a su familia, Joe Biden, el expresidente de los Estados Unidos –quien ya había indultado con anterioridad a su hijo Hunter [1]–, dio a conocer su decisión veinte minutos antes de la toma de posesión de Donald Trump como nuevo presidente [2]:

La medida de Biden concedió indultos a James B. Biden, su hermano; Sara Jones Biden, esposa de James; Valerie Biden Owens, su hermana; John T. Owens, esposo de Owens; y Francis W. Biden, también hermano de Biden.

A través de fórmulas tan ingeniosas, tan maquiavélicas, los gobernantes sortean con éxito los tropiezos en los que se ven envueltos [3]. Logran empequeñecer –si no borrar– sus deslices y corruptelas, mientras adoban a conveniencia los bolsillos de los medios que pudieran entorpecer sus avaras intenciones, y descubrir sus muchas depravaciones [4].

De modo inequívoco, la idea de bien común no existe. Solo se manifiesta el beneficio privado, aquel que recae en manos de los particulares, sobre todo si están asociados entre sí, en una rara amalgama con la apariencia de una combinación imposible. Sus fines, nuestro desastre. Y si las consecuencias derivadas conllevan la pérdida de derechos inalienables y un empobrecimiento paulatino, con picos a veces sorprendentes, mucho mejor para sus promotores. Con la excusa de la guerra de Ucrania [5], la Unión Europea pergeña la fórmula para apropiarse del dinero de los contribuyentes. No más Estado del bienestar si la maquinaria de guerra no está bien engrasada. Lo dice Diario Red –no se asusten porque lo cite–: Europa decide desmantelar el Estado del bienestar para invertir en armas contra un enemigo incierto. Y, asimismo, se entiende a la perfección el significado de las «Otras fórmulas para “encontrar” dinero», en los artículos de Infobae [6], de Euronews [7], del Foro Económico Mundial –con su habitual retórica–: ¿Puede Europa reformar su economía e invertir más en defensa? No será una sorpresa, por tanto, que la siempre hierática Ursula von der Leyen pretenda echarle el guante –suponemos blanquísimo– a nuestros ahorros: Este es el momento de la paz a través de la fuerza. «Este es el momento de una defensa común. Este es el momento de Europa»[8].

La gran familia crece [9]. Desean para sí perpetuar su poder, anticiparse a los futuros movimientos, a los negocios provechosos. Sin apartar la vista del vecino, miden sus fuerzas, las sopesan, las calibran, y deciden alianzas conjuntas o dispares en apariencia. Ahora son las tierras raras en Ucrania [10], en Siria [11] también, y ansían buscarlas en Groenlandia [12] –como antes cayera en sus garras la República Democrática del Congo [13] por ese motivo–. Y la forma de operar pasa necesariamente por el control del relato, insisto de nuevo. Los modernos padrinos cuentan con el ejemplo impagable de Hearst, el magnate de la prensa que fabricaba las noticias. Saben con exactitud convertir en vulnerable a una población que depende casi en exclusiva de sus fuentes de información. Y, lo que es peor, conocen la forma de silenciar e invisibilizar el sufrimiento de las víctimas inocentes [14], primero, al negar la existencia del problema o minimizarlo [15]; y segundo, al referir los hechos evidentes [16] restando su responsabilidad sobre estos.

Sin la percepción de un uso institucional espurio –local o supranacional, tanto da– en favor de aquellos dirigentes o familiares implicados en numerosos casos de corrupción [17], no cabe otra cosa que asumir el avance imparable del poder y sus peones en el tablero. No es casual que –mientras acrecientan su influencia, consolidan su dominio– exacerben en los más jóvenes las conductas más violentas, el nihilismo más atroz que se traduce en padecimientos, en daños colaterales imposibles de aceptar, en una deriva, en definitiva, en una espiral de violencia cuyo resorte salte fácilmente al calor de la envidia, de las carencias de toda índole y, de la más importante: del Espíritu que nos anima.

Me gustaría invitarles a ustedes, mis lectores –ya que todo fue escrito–, a que hagan una reflexión cuyo punto de partida sean las palabras siguientes, del Prólogo de La Celestina [18]. Ellas contienen el germen de una tradición que supo comprender la forma en que las oscuridades se esparcen, y proyectan un porvenir sumido en tinieblas:

¿Pues qué diremos entre los hombres a quien todo lo sobredicho es sujeto? ¿Quién explanará sus guerras, sus enemistades, sus envidias, sus aceleramientos y movimientos y descontentamientos? ¿Aquel mudar de trajes, aquel derribar y renovar edificios, y otros muchos afectos diversos y variedades que de esta nuestra flaca humanidad nos provienen?

Detalle. La Celestina. Pablo Picasso

NOTAS_______

[1] Biden le concede un indulto «total e incondicional» a su hijo Hunter

 

[2] Joe Biden indulta a 5 familiares en sus últimos minutos en el cargo

 

[3] Continúo con la ‘modélica’ saga familiar: Cronología del tráfico de influencias de los Biden

 

[4] Aparte de las agencias vinculadas a los gobiernos, y podemos leerlo en CtxtNo lloremos por USAID,  también se conoce la influencia de personajes como George Soros Cómo la máquina propagandística de Soros influye en la opinión pública global, o del Foro Económico Mundial, impulsor de la agenda contra la desinformación, según su criterio: Los medios y la verdad en peligro: Defender los hechos en la Era Inteligente.

 

[5] Invito a la lectura atenta, serena, del último artículo de Fernando del Pino Calvo-SoteloUcrania: de la propaganda al delirio, y también del reciente escrito de José Crespo en estas páginas: La guerra de Ucrania: Sobre sus antecedentes y su anhelado final

 

[6] Von der Leyen expone su plan para movilizar 800.000 millones de euros para el rearme de Europa: más gasto nacional y un fondo común de Defensa

 

[7] La UE quiere aumentar su capacidad de Defensa

 

[8] https://x.com/vonderleyen/status/1899372271631811031

 

[9] De manera semejante a la Mafia. Las más influyentes:

Cinco Familias – Wikipedia, la enciclopedia libre

 

[10] Ver las informaciones al respecto:

El reparto de las tierras raras de Ucrania – Enrique Pampliega

 

El mapa de los minerales estratégicos de Ucrania (que quiere Trump)

Tierras raras y minerales estratégicos de Ucrania

 

[11] Descubren valiosos yacimientos de minerales en Siria

 

[12] Un mapa revela dónde se encuentran los minerales de tierras raras del mundo

 

El deshielo de Groenlandia deja al descubierto el tesoro que busca Trump: las tierras raras

 

[13] Los minerales en conflicto del Congo

RD del Congo: smartphones, tierras raras y violencia yihad

 

[14]  El número de víctimas asciende según se van conociendo más datos:

Más de 7.000 cristianos y alauitas han sido asesinados en Siria

 

[15] La desinformación pone en riesgo la transición siria

 

[16] Claves de la mayor ola de violencia en Siria desde la caída de Asad: de la «operación militar» a la masacre de civiles

 

[17] Los casos son sobradamente conocidos:

 

[18] La Celestina y su PrólogoJoaquín Gimeno Casalduero.

Todas las cosas ser criadas a manera de contienda o batalla», dice Rojas al comenzar el prólogo de La Celestina traduciendo del latín un aforismo de Heráclito: «Omnia secundum litem fiut.» Continúa parafraseando las reflexiones de Petrarca sobre aquel aforismo: «Sin lid e ofensión ninguna cosa engendró la natura, madre de todo». Después, de manera gradual, nos muestran los dos autores —Rojas traduce primero a Petrarca y lo glosa luego— la verdad de la sentencia: «»Las estrellas se encuentran en el arrebatado firmamento… los adversos elementos unos con otros rompen pelea… los tiempos con tiempos contienden y litigan entre sí, uno a uno y todos contra nosotros.» […] Entre los animales ningún género carece de guerra. […] ¿Pues qué diremos entre los hombres a quien todo lo sobredicho es sujeto? ¿Quién explanará sus guerras, sus enemistades, sus envidias, sus aceleramientos y movimientos y descontentamientos?». Todo, en suma, es guerra en el prólogo de Rojas: desde el cielo hasta el hombre, pasando por los animales y por los elementos.

 

 

Teresita A.

Mi nombre tiene una historia detrás. La culpa no fue del cha-cha-chá -como cantaba Jaime Urrutia- sino de un "accidente burocrático". Nací en Logroño y pasé mi adolescencia en un lugar de cuyo nombre siempre me acordaré. Mis banderas son el humor cervantino y la retranca de Miguel Delibes -a quien tuve el honor de conocer, ya que soy autora de un libro cuya fuente exclusiva es su obra: Fórmulas de tratamiento en la narrativa de Miguel Delibes-. Las vocaciones -al contrario que las casualidades- existen y se persiguen, como los sueños. Y los míos siempre tuvieron en el foco darle a la tecla y escribir. Además, ejerzo como profesora en un instituto vallisoletano.

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