«Su creciente cobardía ya a nadie extraña: en vez de dar la cara escurre el bulto y se esconde, sabedor de que no hay ya quien le crea en toda España».
Su creciente cobardía ya a nadie extraña. Por Guirong Fu

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«Su creciente cobardía ya a nadie extraña: en vez de dar la cara escurre el bulto y se esconde, sabedor de que no hay ya quien le crea en toda España».

«No me voy y luego diré digo, donde dije Diego, a ver si van a pensar ustedes que nos, Sánchez, es bobo de baba».

No me negarán que cuando Sánchez abre la boca sube el pan, la inflación subyacente y hasta a veces muere algún gatito.

«El autócrata de nuevo sacó la patita y patinó tres veces, tres, no sé si por desconocimiento o por conveniencia, (seguramente), para seguir mareando a sus socios independentistas».

«Ayer por mucho que los números y el clima excesivamente triunfalista que vivimos, la realidad es que por desgracia tenemos gobierno para rato».

«No quiero que nadie me imponga ritornelos, tonadillas, slogans de megáfonos, y bailecitos de tamborrada para lavar mi cerebro».

«Me creo a Sánchez “aberronchado al rocaje vivo” como un mejillón, aunque éste como es más fino y chulo que un ocho, lo llevará a cabo como un percebe».

La Paseata os abre la rotativa este domingo día de las elecciones europeas en España, Fangonetti con la réplica titulada escribiendo una carta a la ciudadanía.

«El Quinto Mono, el de la nariz tapada, es el mono que nos interesa, porque el fango que se ha inventado el PSOE, por sí mismo no tiene olor».

«Pedro Sánchez no hace política, Pedro Sánchez solo hace “faenas” a todos los que no son de su cuerda. ¡Perdón!, a los de la suya también».

«El próximo domingo voten en consecuencia, y vayan rezando lo que sepan, porque hay que cambiar esto como sea»

«Igual bloquea lo de Cataluña y a disfrutar del veranito. Repetir las catalanas, significaría sin duda, comerse las uvas en la Moncloa riéndose de todos nosotros».

«En esta nueva lección epistolar, por fortuna mas breve que la primera, el Sánchez comete tres indiscreciones muy reveladoras».

«¡Vergüenza ajena! Qué vergüenza de Presidente, qué vergüenza de ministros, qué vergüenza de Gobierno y qué vergüenza de periodista».