«¿El argumento para avalar la llegada masiva de inmigrantes no era que eran ellos los que pagarían nuestras pensiones?»
Vulnerabilidad y regulación. Por Anna Castells

www.lapaseata.net

«¿El argumento para avalar la llegada masiva de inmigrantes no era que eran ellos los que pagarían nuestras pensiones?»

«Mientras maquillan cifras y reparten migajas, la realidad de los precios, las pensiones y la Casta Política golpean sin piedad al ciudadano».

«Era de esperar que desde Moncloa se sacaran un nuevo conejo de la chistera para desquiciar de nuevo al personal con algo novedoso que encabronara …

«¿Por qué quienes no han contribuido al mantenimiento del sistema tienen los mismos derechos que quienes lo han sostenido con su esfuerzo y trabajo?».

Remedando el título de un peliculón: «¡Cotizad, cotizad, malditos», a la hora de vuestro retiro, listillos, no cobraréis sino un puto mojón!

El gobierno está de los nervios con su última reforma triunfal, la de las pensiones. Dicen que lo hacen para dar viabilidad al sistema.

Ajustar las velas para rectificar el actual rumbo errático de nuestra sociedad, no es misión imposible.

Las imágenes me retrotraen al año 95 porque pasó exactamente lo mismo cuando el gobierno de Jacques Chirac y Alain Juppé.

La crisis de la economía es más notoria de lo que indica la reducción de ingresos y del consumo. Hay que hablar de retroceso y no de recesión.

España, país de funcionarios. Paga de por vida (nómina más pensión) y trabajo relajado. ¿Qué sería de nosotros sin ellos?

La voz “viejo” deriva del latín vétulus, un diminutivo cariñoso para las personas que habían cumplido el medio siglo.

La coyuntura internacional nos dice que los precios van a seguir subiendo y a los pensionistas no les sirve de consuelo una ley de eutanasia.

Pobres sufridos votantes, cómo se ríen de nosotros, entre otras cosas porque vivimos muy cómodamente sin salir a la calle a decir basta.

La reforma de las pensiones es endosada a empresarios y trabajadores. Se vuelve a demostrar que políticos y sindicalistas son el problema.