
Encima de toda la podredumbre que aguantamos los españoles, muy por encima de la falta de justicia que padecemos en España en aras de la política corrección, los ciudadanos tenemos que oír hoy, amplificada con el altavoz de las decisiones judiciales, que la frase «Arderéis con en el 36» es tan solo de mal gusto…. Nada que ver con las amenazas, nuestra historia, la intolerancia comunista y la profanación: Es justo la puntita que le faltó a la famosa Rita Maestre para ser condenada por delito de ofensas a los sentimientos religiosos. La puntita nada más.
Mal día hoy en el que, casualmente todos los parlamentarios se han puesto de acuerdo en no trabajar durante el mes de enero, para los españoles de bien, cansados ya, del famoso Derecho a decidir, del Derecho a debatir, del Derecho a infringir, del Derecho a desobedecer, el Derecho a mentir y el Derecho a victimizar, pero nada oímos, ni en el eco de las noticiarios de actualidad, del Derecho a respetar.

La Forcadell asegura con la boca de manipular, después de su mañana gloriosa ante la Justicia, que «En ningún país democrático se puede perseguir por la vía penal el debate parlamentario» cuando bien sabe, o debería saber, que ese debate y las decisiones parlamentarias no pueden arremeter contra el Código Penal ni la Constitución.
La Justicia en España no está ni se la espera porque pierde el tiempo en la sala de espera, auténtico laberinto de la ética ciudadana, de la política corrección y el mamoneo institucional.

Llevas toda la razon . El dia que la ley decida hacer el trabajo pertinente , todo este teatro acabara. Hoy ha acudido la Forcadell bien rodeada de gente, es la escena tipica del cobarde y su sequito , del miedo que les recome , del traidor que se ampara…… Pero ese tipo de gente tan idiotizada y tan ambiciosa terminaran cayendo en la cutrez de la que nunca debieron salir, estoy segura.
De la pijocomunista e irrespetuosa ni comento, otra que tal baila.
La puntita nada más…
Muy bueno, don Manuel.
La Justicia ha muerto en España.
El problema es como en el chiste a la muerte de Stalin, que ella no se ha enterado y a ver quién es el guapo que se atreve a decírselo.
Hay que resucitar a Montesquieu, enterrado no solo por Alfonso Guerra, sino por todos los que se aplicaron a la tarea de echar paladas sobre su tumba, que fueron todos.