Capítulo II. La historia de lo que puede volver a pasar. Azaña y el PSOE

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Primer Directorio Civil a la entrada del Palacio real. Diciembre 1925

La coalición republicana ya había intentado, sin éxito, derrocar a la monarquía en diciembre de 1930 con un pronunciamiento militar a la antigua. Los antecedentes profundizan en el pasado para dejar claro las sinuosas intenciones de la izquierda española. Ayer, hoy y mañana. En 1931 alcanzo el poder aunque los monárquicos obtuvieron la mayoría en las elecciones. La patriótica y mesurada actitud de los monárquicos no impidió que la nueva coalición comenzase su feroz ataque vengativo contra la Corona y los ministros de la finiquitada dictadura de Primo de Rivera.

Azaña habla
Azaña habla

Azaña dijo que la moderación había sido la causa principal del desmoronamiento de los liberales, y por eso entre 1930 y 31 pronunció varios discursos de tono radical en los que no apuntaba a una república democrática y con iguales derechos para todos los españoles. Como hoy, la izquierda pretendía excluir a la derecha del gobierno. (Cordón sanitario). La ambigüedad estaba del lado socialista. Un partido fundado en 1879 por Pablo Iglesias ¿Casualidad ?.

 

El PSOE, nacido de las entrañas de la Segunda Internacional, era por aquellas fechas un partido muy débil. Lo cual no impidió a su fundador proclamar en 1910 en su discurso de toma de posición como diputado un alegato violento, lleno de rencor ira y odio, contra el gobierno reformista de Canalejas, Una administración de los más progresista. En él Pablo Iglesias declaró legítimo el asesinato del líder del Partido Conservador. Sin olvidar que los socialistas habían convocado junto con los anarcosindicalistas la huelga general de 1917, con un total de 70 muertos y cientos de heridos. De esos polvos estos lodos. Sus mentiras eran asombrosas. Así el dirigente de UGT, Largo Caballero dijo sin inmutarse “ la revolución violenta nunca echará raíces en España.”

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Pablo Iglesias en el Gran Hotel de Ciudad Real

Y llegaron las reformas de los republicanos de izquierda y los socialistas donde ninguna de las dos formaciones querían la democracia y la igualdad. Entre 1931 y 1933 se aprobaron profundas reformas revolucionarias. A saber: La expansión de la educación, el Ejercito, las autonomías, el trabajo en la ciudad y la problemática agraria, y por supuesto la Iglesia Católica, paradigma y catalizador del odio y el reproche socialista y comunista. En realidad más que un conflicto, era una guerra de religión.

 

 

En la actualidad, este asunto sin violencia, pero todo puede volver a suceder. Culpaban a la Iglesia hasta de ser la responsable del hundimiento del Imperio español. Había que eliminar la nación más antigua del mundo usando el sectarismo y la mentira de forma ignominiosa. Se basaban en que la derecha era irrelevante, con un mínimo respaldo cívico, por tanto, incapacitados para ejercer el poder y faltos de capacidad para organizarse frente al poder de la izquierda. Los mismos collares en los mismos perros. Pero la burda realidad es que el avance de los anarco sindicalistas fue motivado por el fracaso socialista. El otro movimiento revolucionario violento contra la República lo llevó a cabo el Partido Comunista de España, en realidad, el Partido Comunista Soviético, pues desde Moscú se enviaban todas las órdenes controlado tiránicamente desde la extinta URSS. También es cierto que la derecha luchó contra la República, siendo la sanjurjada del 10 de Agosto de 1931, su ejemplo más notorio, en donde un grupo de militares de Madrid y Sevilla apoyados por los monárquicos más exaltados y que fue fácilmente suprimida.

 

Ley para la Defensa de la República
Ley para la Defensa de la República

El Gobierno republicano aprobó la dura Ley para la Defensa de la República, con suspensiones de los derechos constitucionales, siendo las más grave la ley marcial, el arresto preventivo sin cargos, el cierre de publicaciones, sin ambages, llamada vulgarmente censura de prensa, que nos recuerda la web instalada por Manuela Carmena en el Ayuntamiento de Madrid. Y entre otras la que permitía la deportación a las colonias. Así mismo, crearon la Guardia de Asalto, dotada de porras y pistolas para controlar, con eficacia, las numerosas manifestaciones algunas de ellas de extrema violencia y una no menor represión. En dos años se habían producido 500 bajas. Mussolini llegó a decir que el único político con apariencia fascista era Manuel Azaña.

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Ignacio Rodríguez Márquez

Ignacio Rodríguez Márquez

Un todo terreno en la televisión : Productor,realizador, director ,guionista y comentarista deportivo durante 35 años en TVE siendo el que más transmisiones ha comentado y mas disciplinas deportivas ha narrado . Licenciado en Ciencias de la Información y Técnico Superior en producción y programación. Ex entrenador y jugador profesional de baloncesto. Premio Talento de la Academia de las Artes y las Ciencias de la Television. Medalla de oro en 12 Campeonatos de España de esgrima veteranos y Tesoro Vivo de la Televisión por la UNESCO

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