
Me dormí la otra noche sin poder dejar de pensar en la situación del padre navarro condenado por el Juzgado de lo Penal número dos de Pamplona por pegar unos cachetes a su hijo de ocho años que se le revelaba con no hacer sus deberes escolares. Y esta mañana por esos giros del destino que cantó el genial Bob Dylan me veo en la obligación de visionar la alucinación diaria del señor Gabilondo que le edita, cámara en ristre y formato televisivo, el grupo PRISA. Habla de la Juez Alaya y en esencia defiende a la señora Magdalena Álvarez.
http://politica.elpais.com/politica/2014/03/13/videos/1394696671_061445.html
Y veo a Iñaki Gabilondo en formato glorioso cuando menciona los terrenos brumosos, territorios complejos, caza de brujas y los cielos del poder, paisajes peligrosos que presumo debe conocer bastante bien. Pero como bien se sabe gracias al adn colectivo de esta España nuestra, caigo en la cuenta de lo odiosas que parecen las comparaciones, y por ello, le encuentro mediocre al as de los medios de comunicación con lo de la Ley de circulación. Me imagino de paso, y para sonreír un poco en esta mañana, que quizás al redactar su intervención, se le ha pasado por la cabeza el dicho de nuestros padres, abuelos y los padres de nuestros abuelos: El que hace la ley hace la trampa. Y claro está lo ha obviado.

