
Puigdemont, el muy lamentable President, ha defendido a Lluis Llach, (quién te ha visto y quién te ve, Lluís) acudiendo a que fue perseguido durante la dictadura (y qué, ¿esto le da carta blanca para ser ahora un dictador?) y recordando que algunos personajes de la dictadura fueron luego miembros del partido popular, y ha nombrado a Martín Villa.
Dejando aparte el importantísimo papel jugado precisamente por Martín Villa en la Transición, el joven Puigdemont también olvida, (¡ay esa memoria selectiva!) cuantos alcaldes nombrados por el régimen siguieron siéndolo bajo las siglas de Convergencia, incluso alguno de un pueblecito muy cercano a la frontera y al que pillaron con «el maletín» bien repleto. Lo que no significa que todos los que se ampararon en Convergencia para continuar en el sillón municipal fueran unos chorizos pero de todo hubo, solo hay que acudir a la hemeroteca o a la memoria no selectiva. Desgracias de que una ya tiene una edad…

Estupendo artículo.
Ésto no hace màs que evidenciar que Lluis Llach nunca estuvo contra ninguna dictadura; simplemente pretende ser èl mismo quien dicte. Vamos, lo de siempre, quítate tù que me pongo yo. Vèase, si no, a su correligionario Pablo Iglesias. A todos èstos les da por lo mismo, siempre.