Del futuro languideciente en el que casi nadie piensa. Propuestas de mi nueva novela: Esclavo del siglo XXI

Boceto de la portada de esta segunda novela Esclavo del siglo XXI
Boceto de la portada de esta segunda novela Esclavo del siglo XXI

 

“Solo hay un mensaje que soltar, para el que quiera oírlo, o subvencionamos a los seres humanos o estamos abocados al caos y nuevamente a un mundo cruel y sangriento en el que una mayoría de ciudadanos sufra el ser esclavo del siglo XXI”

 

De todos es sabido que los sueldos, en general, en España, solo dan para sobrevivir, en el mejor de los casos. Hay quienes nos dice a los Españoles que ahorremos para la jubilación, vale y mientras tanto ¿Qué?, ¿Nos morimos de inanición o de asco?, porque que alguien me cuente como ahorra la gran mayoría de la población con hijos o sin ellos, que tiene un sueldo de entre 600 y 2000 euros. A mi desde luego no me salen las cuentas.

 

 

Estamos abocados a que en nuestro país y no en un futuro muy lejano solo queden los analfabetos funcionales, los tontos o los débiles mentales. Nadie de entre los jóvenes, que quieren acceder a un puesto de trabajo, va a quedarse aquí teniendo un país que se llama unión Europea y que en general paga bastante mejor a sus trabajadores preparados. La opción se me figura tétrica y aterradora. Será un país de inmigrantes mal pagados y que exige, porque en la actualidad ya nadie pide, todo el mundo exige, que se tengan todos los derechos de los nacionales y encima nos enfrentemos a la desculturación de nuestra sociedad en pro de otras culturas menos tolerantes y libres, obviamente me refiero a un futuro bajo el yugo de Allah.

 

“Como no despertemos a este futuro, antes de que él nos alcance, los que queden al margen de la sociedad serán millones y esto no es muy aconsejable, porque ya se sabe que cuando esto ocurre hay baños de sangre

 

Yo no sé el resto de las personas, pero yo desde luego si tuviera veinte años, no haría la paletada de quedarme en un país que trata a la gente como mano de obra barata sin darle ninguna esperanza de prosperar en el futuro. Este argumento que fundamenta el relato de mi nueva novela “Esclavo del siglo XXI” que muy pronto estará disponible en las librerías, viene además a cuento de que estamos viviendo en el mundo una cuarta revolución económica, que estará basada en la mano de obra robótica y donde realmente no hará falta el trabajo de los seres humanos.

 

 

Ese futuro no es un futuro lejano, está ahí, a un par de decenios de distancia y muchas personas, que no han sido bien dirigidas, quedarán en el camino del olvido y la marginación. Hace 50 o 60 años se hablaba de la sociedad del ocio, una sociedad futura en la que las personas tendrían que recibir un sueldo por no hacer nada, puesto que solo trabajarían los que tuvieran una preparación informática muy elevada o los que se dedicaran a actividades artísticas o de comunicación. Mal o bien la realidad lo ha ido confirmando, y las élites dirigentes lo saben.

 

 

Como no despertemos a este futuro, antes de que él nos alcance, los que queden al margen de la sociedad serán millones y esto no es muy aconsejable, porque ya se sabe que cuando esto ocurre hay baños de sangre. Me gustaría pedir a los que detentan el poder, que no son necesariamente los políticos, que piensen en que para trabajar teniendo beneficios económicos el consumo ha de seguir, y no lo hará si las personas no tienen un poder adquisitivo mas alto que el actual. Que los sueldos tendrán que ser fijados por ley, de acuerdo, pero no en cantidades tan irrisorias como el IMI, que no da mas que para que las personas no anden mendigando por las calles, tendrán que ser sueldos potentes, alejados eso si, de los que puedan cobrar los que si que trabajen, pero buenos. ¿ Cómo se conseguirá esto?, pues por el trabajo de los robots que probablemente puedan generar más riqueza en un año que lo que genera hoy el mundo en 10 o 20 años. Solo hay un mensaje que soltar, para el que quiera oírlo, o subvencionamos a los seres humanos o estamos abocados al caos y nuevamente a un mundo cruel y sangriento.., en el que una mayoría de ciudadanos sufra el ser esclavo del siglo XXI.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de la novela “El Bosque de Euxido” publicado en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

Un comentario sobre “Del futuro languideciente en el que casi nadie piensa. Propuestas de mi nueva novela: Esclavo del siglo XXI

  • Maria Belén
    el 12 septiembre 2017 a las 19:52
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    Sensacional!! Rodolfo Arévalo.

    Respuesta

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