San Valentín de ayer, y de hoy: Y que siempre triunfe el amor

San Valentín de ayer y de hoy
San Valentín de ayer y de hoy

 

“Y ahora en la generación actual, ligan por Internet por chats privados, webs de contactos y por aplicaciones del móvil dónde se ven, se hablan, quedan y aquí te pillo y aquí te mato”

 

 

Nuestros padres ligaban y se conocían en las salas de baile elegantes de los años 40 o 50, los que tienen padres algo más jóvenes en los inolvidables guateques de los años 60, en aquellas reuniones privadas en las casas de algunos amigos con aquel viejo tocadiscos de madera para colocar aquellos vinilos inmortales.

En los 80 y 90, nosotros, los hijos, los de mi generación, los que rondamos o pasamos los 50, lo hacíamos en las discotecas o en el mismo instituto, era muy emocionante y muy romántico, esas miraditas en el “insti” con la chica que te gustaba, entonces, esas declinaciones en latín que no le entraban a uno o esas derivadas en matemáticas que se te atravesaban, eran la excusa perfecta para “entrar en acción” con esa chica que te gustaba.

Al menos, yo actué así, enseñé a declinar y traducir en latín a alguna amiga a la que no se le daba bien el latín. Yo por contra siempre buscaba que me enseñaran a formular en química o a resolver derivadas en matemáticas. Era muy torpe en estas lides. En la discoteca ya no era tan convencional. Íbamos a saco. Y no me gustaba el procedimiento. Y ahora en la generación actual, ligan por Internet por chats privados, webs de contactos y por aplicaciones del móvil dónde se ven, se hablan, quedan y aquí te pillo y aquí te mato. Sexo por sexo. Nada de preliminares, conocimiento, emoción, fantasía, nada. Solo sexo furtivo y fácil. No me gusta nada esta forma de ligar tan fría, tan poco romántica, con tanta carencia de afectividad y empatía.

Prefiero mil veces la forma en que ligaban mis padres o mis hermanos mayores en aquellas salas de baile elegantes, en aquellos maravillosos guateques o incluso como yo en el instituto, buscando excusas académicas para “acceder” a esa chica de mis pensamientos. Mucho mejor que ese formato tecnológico y desabrido de ligar de esta generación actual, con esa forma tan rara, extraña y fácil. Sinceramente, no me gusta nada, jamás ligaría a través de una aplicación del móvil o una página de contactos. Seré un anticuado y un chapado a la antigua, posiblemente, pero prefiero mi forma de conocer, seducir, querer y amar a una mujer a la que se estila la actualidad. Es que soy así de raro… Feliz San Valentín a todos y que triunfe el amor siempre.

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Javier M. B.

Javier M. B.

Mi nombre completo es Javier Muñoz Bargueño y me considero amigo de mis amigos, idealista, romántico, vehemente, nostálgico, sentimental, sensible, sencillo, nada materialista, creyente. Mis pasiones: los animales, la literatura. Soy amante de España con todas las palabras, de sus gentes, de sus pueblos, de su historia, geografía, de su gastronomía, etc. Demócrata y liberal convencido. Cristiano, como seña de identidad. Conversador y polemista respetuoso, nunca intolerante. Mi frase favorita: "No es más feliz quién más tiene sino quién menos necesita"

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