Atrapado en el carril por carreras y bicicletas durante la mañana dominical: Masoquistas de capital

La Gran Vía de Madrid, sin coches
La Gran Vía de Madrid, sin coches

 “Nunca había visto aquello y otras veces había visto ciclistas subir por la cuesta de la Gran Vía por el carril bici, Taxi”

Rodolfo había dormido mal, se despertó varias veces durante la noche, varias pesadillas fragmentaron su sueño. De todas maneras él pensaba que gran parte de aquello era culpa de que respiraba mal y tenía apneas. Su mujer se lo había dicho alguna vez. Incluso consulto a un doctor; o como dicen en Argentina se visitó con uno, no entiendo bien esta construcción de la frase pero bueno me hace gracia; este le dijo que tendría que hacerle un estudio del sueño.

Busco Rodolfo en internet ¿Cómo se hace la prueba del sueño? Para su desgracia vio que la prueba era dormir, pero con un sinfín de cables conectados a la cabeza y a otras partes del cuerpo. Pensó: “imposible dormir así, imposible”. Por eso tras haber leído el tema en la red desistió. Nunca volvió a hablar con el doctor.

Días más tarde, después de una de esas noches, y sin previo aviso, su mujer le pide a las nueve de la mañana que si la puede llevar a Madrid a un curso de ilustración, porque ha perdido el autobús de las nueve y no hay otro hasta tarde con lo cuál no llegaría a tiempo. Delicias de los putos millonarios que vivimos en la periferia de Madrid. Hasta aquí todo normal, no es que, le pareciera de perlas, pero bueno, qué no iba a hacer por su chica. Se armó de valor, desayunó se ducho y vistió y salieron de Villanueva del Pardillo a eso de las diez.

El curso empezaba a las once en Cibeles. Por la carretera de la Coruña un Domingo a esas horas no hay mucho tráfico, de modo que a las diez y veinte estaban entrando por el arco de triunfo en Moncloa. El tráfico parecía bastante despejado. Llegaron hasta la Gran Vía y allí empezaron los problemas, Menos mal que no se le ocurrió ir por los bulevares hasta Castellana, hubiera sido mucho peor. De repente por el carril “bici, dos agentes de movilidad en moto, iban haciendo aparcar a los vehículos taxis que iban por él. Uno de ellos se puso delante de Rodolfo para que aminorara la marcha y no pudiera seguir o ver la cara del ciclista. Rodolfo indignado se cago en el padre, no del policía, que no tiene la culpa de nada, pero sí del puto ciclista. Nunca había visto aquello y otras veces había visto ciclistas subir por la cuesta de la Gran Vía por el carril “bici, Taxi”.

Inmediatamente pensó que se trataba de algún concejal probablemente PODEMITA, porque una persona seria no se hace acompañar de la policía municipal para hacer deporte la mañana de domingo. Para Rodolfo pasaron cinco minutos en los cuales avanzó solamente desde el teatro en que ponen el Rey León hasta Callao, cuando por el reloj del automóvil solo faltaban escasos tres minutos para llegar a tiempo. Sin otro recurso más que el pataleo le hizo una peineta a aquel cabrón atasca tráfico y prosiguió adelante. Llegó a Cibeles justo a la hora. Su mujer bajo del coche y se fue.

Ella le había recomendado volver por los bulevares y a Rodolfo le pareció lo más adecuado, porque por allí saldría directamente otra vez a Princesa y luego a la carretera de la Coruña. Nuestro intrépido Rodolfo, cumpliendo la normativa, a cincuenta kilómetros por hora fijos enfila el lateral de la Castellana, por suerte porque los carriles central están cerrados para un carrera popular. ¡ Por qué nunca hacen una maratón de lectura ¡, en España haces deporte o eres un gilipollas. Bueno, el caso es que llegado a Colón no se puede girar y así debió llegar hasta los nuevos ministerios, pasarlos y enfilar luego por Reina Victoria hasta la Universidad para volver a la carretera de La Coruña.

A ver si Rodolfo comprende algo: “se supone que se ha comprado un vehículo poco contaminante para circular y no contaminar… Si hubiera vuelto por los bulevares habría ahorrado a la ciudad varios microgramos de contaminación, pero teniendo que ir más allá de nuevos ministerios, lógicamente ha contaminado más ¿No?” “¿Se lo puede explicar el ciclista de Gran Vía, probable edil del Políticamente Correctísimo Ayuntamiento de Madrid?” “¿Podemos saber cuando se van a dejar de hacer gansadas de la política de la postverdad en que las acciones no concuerdan con lo dicho y vendido a los bobos de baba?”.

Rodolfo no lo sabe, está harto de machacarse la cabeza…”¿Para eso he estudiado tantos años, para eso he colaborado con mi trabajo para llegar a esta sociedad meliflua y en la que en vez de oler a chatos de vino y fritura de domingo, huele a sudor de compañerismo de vestuario?” “¿No podrían hacerse estos “alegres jolgorios populares” en la Casa de Campo, sin fastidiar al que tiene cosas que hacer en o fuera de Madrid?”

¿Quién sabe Rodolfo, la respuesta la tiene el Ayuntamiento de Carmena o también tal vez los votantes de Madrid?. Carreras y ciclistas son menos que votantes, ¿Qué pasará? Confiemos en que los habitantes de la capital no sean masoquistas.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

Un comentario sobre “Atrapado en el carril por carreras y bicicletas durante la mañana dominical: Masoquistas de capital

  • el 5 marzo 2018 a las 16:33
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    Para los que entiendan de bicicletas, yo heredé una “Macario” de aluminio con 7 machas traseras y tres delanteras de mi padre que fue ciclista semiprofesional, llegando incluso a correr con Federico Martín Bahamontes. Aprendí con 6 años y entrenaba con mi padre desde los 16 años, así que amo las bicicletas desde siempre.
    Por otro lado, cuando tenía 11 años, con los ahorros de un trabajo de verano, me compré una Vespino y, hasta mi fatal accidente, nunca he parado de comprarme motos cada vez más potentes.
    No obstante, a los 18 años justos, me saqué el carnet de conducir de automóviles y camionetas, aunque llevaba conduciendo coches desde los 14 años.
    En este artículo de Rodolfo Arévalo González, (Enhorabuena por cierto, amigo), vemos tu maestría con la pluma novelística en tercera persona, haciendo una historia de una anécdota. Historia con un marcado peso ideológico que con razón, apunta hacia los que gobiernan los madriles a base de “ocurrencias”.
    Como antes he dicho, bicicletas, motos y coches, han sido mi gran pasión. Elegí la moto para circular y ahorrarme los atascos. Pero claro, yo vivo en una ciudad donde la temperatura media anual es de 22 º, lo que facilita las cosas. Y al contrario que en Madrid, ciudad llana donde las haya, la mía es una cuesta que va desde la playa hasta la montaña, lo cual hace muy pesado usarla como transporte habitual, porque sudas mucho por el esfuerzo en verano y es cosa poco recomendable si te pones traje para ir a trabajar.
    Ahora voy en silla de ruedas y uso el taxi y el tranvía habitualmente en Alicante: las distancias son cortas, los medios buenos y modernos, y las vías, desde la llegada del alcalde Gabriel Echávarri, -imputado personaje del PSOE que gobierna únicamente por el no-apoyo de Podemos-Compromís-, están ocupadas por carriles-bici completamente vacíos, lo cual dificulta mucho la circulación en automóvil particular, cosa que importa poco a los que han decidido ponerse la medalla de “ecologistas” mientras leen las noticias de Publico en la Tablet dentro del Audi A6 con conductor oficial, todo a cargo de las arcas municipales.
    No hace falta ser podemita para que te gusten las “bicis” (no es lo que Rodolfo Arévalo González escribe en su artículo), pero hay que reconocer que la correlación Podemos-Los Verdes y los Falsos Ecologistas, son bastante evidentes. Aunque haya que ser respetuoso con todos los usuarios de todos los medios de transporte, no creo que haya que serlo con los que han defendido el transporte ecológico sin emprender JAMÁS ninguna política para la ayuda al desarrollo y/o subvención del coche eléctrico, los mismos que, don Rodolfo, han ido tres días al congreso en bicicleta para pasarse para siempre al coche oficial o el taxi pagado con el erario público.
    Esperando no haberte robado el protagonismo de tu magnífico “cuento corto”, felicitaciones de nuevo, amigo Rodolfo Arévalo González.

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