El asesinato del pescaito y la defensa propia de nuestra vida y cultura, porque Gabriel somos todos

asesinato de Gabriel
asesinato de Gabriel

 

 

“La inocencia global de la gente en nuestro mundo protector y light, no está preparada para saber que en general el mundo no es un lugar amable y de concordia y para muestra el asesinato de Gabriel”

 

 

Con mi corazón latiendo acongojado por el  asesinato del pequeño Gabriel, reitero que muchas veces hablo de que hay lugares en el mundo en los que la vida humana no vale nada, y menos la de los niños, no estoy exagerando por mucho que algunas bien intencionadas personas no lo crean. África en general es uno de esos lugares, se tienen hijos como se podrían tener acciones de cualquier empresa para venderlas en el futuro para la vejez. Esto ocurre allí donde la garantía de una buena jubilación, que no existe, descansa sobre el mayor número de hijos posibles. No sobre cada uno de ellos como individuos, si no como “manada” que te ayudará en el futuro. Es independiente que estos se llamen Pepe o Juan, eso no suele tener más importancia. Si acaso solo en la preferencia por alguno de la madre, es natural.

Lo mismo ocurre en muchas partes de Hispano o Latino América, según la preferencia del lector (que no quiero diatribas sobre el tema que no vienen al caso). Se habla de los “Gamines” de Brasil que viven en la calle y se sustentan ellos mismos y unos a otros como pueden día a día. Aguantan a base de oler gasolina y fuertes pegamentos, que les hacen olvidar la falta de cariño de sus padres. Éstos más que padres, a veces, son solo animales que cohabitan y no se hacen responsables de los hijos y menos de la pareja. Lo sé porque lo he visto en algunos países.

Las propias mujeres dicen que los hombres son un mal que hay que aceptar solo porque hay que copular de vez en cuando, pero lo de establecer una relación duradera es un espejismo, tanto por parte de ellas como de ellos. La fidelidad no suele ser en general la tónica. Muchos son hijos de la misma madre pero tienen distintos padres, a los que es posible que no conozcan nunca.

Todo esto forma parte de sociedades poco evolucionadas en sensibilidad, que no en emotividad, que en sociedades animistas se da en demasía y donde como en el caso de África los hijos son tan solo un daño colateral. Si bajamos más aún en la escala evolutiva de la valoración, llegamos al nivel animal en el cual algunos machos eliminan de la camada a todos los cachorros que no son de sus genes, porque desean que solo estos sobrevivan para perpetuar su ADN.

Cuando muchas veces digo que el multiculturalismo es un gran error, no me refiero a que el intercambio de elementos culturales artísticos, gastronómicos y de todo tipo sea un error, es un error tratar de integrar a los individuos de costumbres y culturas diferentes con las nuestras , porque forman parte de las que, lógicamente no van a cambiar y que la mayor parte de las veces nada tienen que ver con nosotros.

Las consecuencias de las particularidades culturales que puedan tener en sus países de origen, nunca pueden ser enfrentadas a nuestro humanismo del post Renacimiento que pone al hombre como centro de todo y que procede de esos postulados Judeo Cristianos. Cualquier intento de mezclar esas churras con esas merinas lleva irremisiblemente a la confrontación. No porque los que no pertenecen a nuestra cultura sean malos, que nadie lo dice, si no porque al final y dado que su nivel reproductor es muy superior al de las sociedades modernas llegan a ser mayoría y entonces nuestra inocencia bobalicona que da el mismo valor a todas las formas de pensar, (porque creemos en la democracia y en la libertad) y para más INRI, creemos que son universales, y nada más lejos de la realidad, olvidamos que acabarán con nosotros porque somos superados en número.

Las democracias son un asunto de votos en los parlamentos. No se pueden mantener éstas, si admitimos elementos extraños a los postulados del Estado de Derecho, sería el fin. Luego cuando hay violaciones de niñas por extranjeros, rapto de niños y niñas o incluso asesinatos como el de  no entendemos nada. Pero está claro, no hay nada que entender. La única culpabilidad debe recaer en las manos dulcemente bobaliconas y blandas, que esgrimen muchos políticos, sobre todo los que engañan desde la extrema izquierda y, los melifluos que temen ser acusados de fascistas desde cualquier otra posición. Y esto es así, porque la inocencia global de la gente en nuestro mundo protector y “light”, no está preparada para saber que en general el mundo no es un lugar amable y de concordia y para muestra el asesinato de Gabriel. No se trata de radicalidad, se trata simplemente de DEFENSA PROPIA DE NUESTRA VIDA Y CULTURA.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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