
«Esto es lo que está ocurriendo en España todos los días, porque ante idéntico delito dos varas de medir que dependen del bando del delincuente»
Cuando sólo importa el bando del delincuente (y se ‘olvida’ el delito)
Entonces si el maltratador, ladrón, corrupto… de turno es un tipo del bando #A no se monta ninguna campaña de desprestigio, acoso y derribo… porque es de los ‘nuestros’. Ahora bien, como ese mismo hijo de puta piense de otra manera -por ser miembro del equipo #B-, no habrá agujero en el que se pueda esconder, ni red social en la que no sea ajusticiado; y por supuesto, los destacados columnistas de mechero al viento no se privarán de plantarle el capirote entre párrafos inmisericordes.
Esto es lo que está ocurriendo en España todos los días, porque ante idéntico delito dos varas de medir: Silencio cómplice para #A y hoguera para #B.

Los juicios por “brujería” de Salem fueron una serie de audiencias locales llevadas a cabo por la plebe intoxicada por el LSD del centeno con el objetivo de castigar la “brujería” en los condados de Essex, Suffolk, y Middlesex en Massachusetts. Hoy en España, revivimos esos tiempos, así que cuidadin si te señalan como “bruja”, porque serás perseguido y ajusticiado por la turba en las redes sociales. Gran artículo, compañero MaCon Escritor. Enhorabuena.