
Me he dicho esta mañana al mirarme al espejo: “Sí, que ganen los cabeza hueca, a ver si se rompen la crisma contra la realidad del páramo estéril que siembran”. Luego, cuando me he reconocido en el azogue, me he dado cuenta de que los populistas y los falsarios de la educación, con sus palabras tratan de distorsionarla, doblegarla y corromperla. Pero estoy cansado de tanta miserable provocación y falta de responsabilidad.
«Sí, que ganen los cabeza hueca, a ver si se rompen la crisma contra la realidad del páramo estéril que siembran»
El ingenuo que escucha, habiendo recibido una cultura de andar por casa, la de su barrio, que no hace el más mínimo esfuerzo para estudiar en la ESO, porque dice que se pondrá a trabajar desde los dieciséis, está convencido; son los demás los equivocados. “Mi padre ha trabajado toda la vida y solo tiene una mierda”, dice: ¿Para qué voy yo a esforzarme si al final tendré lo mismo?. Su padre puede estar orgulloso de lo que tiene, aunque sea poco, se lo ha ganado y te ha criado a ti con la ilusión de que tú consigas más de lo que él tiene. El joven no se da cuenta de que en está vida no te regalan las longanizas. He ahí su error; he ahí la base desde la cual se producirá su fracaso. Su padre es probable que no estudiara, pero no por falta de ganas, que tuvo que ponerse a trabajar desde casi los doce años porque no había posibles en casa. ¿Pero él qué… no puede?, probablemente sí. Eso no lo tiene en cuenta, porque si trabaja, tendrá dinero para tomar copas, ligar con chavalitas guapas, tendrá un coche pagado a plazos, irá todos los días a la disco ( no veas lo que mola ).
Sí todo eso es “ Guay del Paraguay “, lo malo es que mientras sea él sólo todo irá bien, pero luego, la pareja que tampoco estudió, prefería ser una mujer desde los quince sin tener en cuenta que la vida es muy larga, los hijos, etc…Ya no será tan bonito. Iba a despotricar contra los que les venden esas motos de moda del comunismo, que les llevarían directamente por un agujero, nunca mejor dicho, de gusano, hasta los albores del siglo XX.
Nuevamente guerras ideológicas o tiranías devastadoras. Pero meditando, he llagado a la conclusión de que lo que pasa es que hay poca imaginación. Sólo unos pocos son capaces de imaginar que si el coche sale, por exceso de velocidad, disparado de la carretera y cae por un barranco, a lo peor se pone a arder, la mala suerte hace que no se habrán las puertas o que quedes atrapado, apresado entre los hierros que machacan tus piernas. Tu muerte será terrible.
Pues esta falta de imaginación, puede llevarse a cualquier campo de la vida. Y mucha gente ni se entera. Hago una enumeración de las cualidades de las que carece la mayor parte de la sociedad en la actualidad. Conocimiento, sensibilidad, paradigmas valiosos que seguir, en muchos casos coeficiente intelectual, pero también empatía, humildad, sinceridad y amor por las cosas bien hechas. Creo que iba a escribir sobre los liberticidas que intentan abducir la sociedad, pero ¿para qué? Gran parte de la simiente intelectual caerá en terreno, ni siquiera yermo, por inexistente. Ha eso ha llegado una gran parte de la humanidad y cuanto más grande se hace, más grande es el páramo estéril.
