El totalitarismo jurídico del ministro Catalá: De la justicia ciega a la justicia tuerta

Catalá: De la justicia ciega a la justicia tuerta
Catalá: De la justicia ciega a la justicia tuerta

“Ver al ministro Catalá compadrear con la mentada portavoza podemta me ha hecho tener que ir al baño a vomitar”

Lo de Catalá, el ministro de justicia, me parece absolutamente impresentable, gravísimo. De lo más grave que he visto en los últimos tiempos. Y mira que este Gobierno ha coleccionado hechos de extrema gravedad en su acción de gobierno. Pero apuntar y señalar a los jueces de “la Manada” y plegarse cobardemente a la furibunda ignorancia legal de los radicales, incluyendo, cómo no, a PODEMOS, se me antoja muy grave y le retrata vergonzosamente.

He sentido vergüenza ajena ver en la televisión como se humilla ante la “portavoza” de PODEMOS, “Irena” Montero, dándole la razón en sus planteamientos. Esta misma individua, es la que ha defendido y apoyado a los agresores terroristas de Alsasua después de la paliza que dieron a los Guardias civiles y a sus mujeres. Cuando fueron apaleadas estas mujeres, la referida portavoza no dijo ni “mu” acerca de estos hechos, en una clara demostración de sesgo ideológico e infame sectarismo. Claro que para esta individua, apalear a mujeres de guardias civiles debe estar bien hecho porque son unas fascistas o fachas que se lo merecen.

Ver al ministro Catalá compadrear con la mentada “portavoza” me ha hecho tener que ir al baño a vomitar. El ASCO (con mayúsculas) que he sentido ha sido profundo. En el fondo lo que subyace es un peligroso deslizamiento hacia el totalitarismo jurídico feminista, más bien feminazi.

Hasta ahora se condenaba por una violación de acuerdo con las pruebas objetivas dimanantes de la causa y de los hechos probados considerados así en sentencia. De acuerdo con las lamentables afirmaciones del ministro Catalá, para acusar y condenar a alguien por una violación ahora ya no servirán las pruebas objetivas en contra. Bastará el simple testimonio de la presunta víctima. Cualquier mujer podrá decir que alguien la ha violado y sin pruebas, su testimonio servirá para condenar al presunto violador. Esto es lo que la furibunda e irresponsable marea feminista y feminazi ha conseguido.

Destripar la lógica jurídica, la legalidad misma de un proceso penal peligrosamente despojado de las mismas garantías legales. Todo ello con la inestimable complicidad del mismísimo Ministro de Justicia. A esto hemos llegado. Y el ínclito ministro aún no ha dimitido. De la justicia ciega a la justicia tuerta.”

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Javier M. B.

Javier M. B.

Mi nombre completo es Javier Muñoz Bargueño y me considero amigo de mis amigos, idealista, romántico, vehemente, nostálgico, sentimental, sensible, sencillo, nada materialista, creyente. Mis pasiones: los animales, la literatura. Soy amante de España con todas las palabras, de sus gentes, de sus pueblos, de su historia, geografía, de su gastronomía, etc. Demócrata y liberal convencido. Cristiano, como seña de identidad. Conversador y polemista respetuoso, nunca intolerante. Mi frase favorita: "No es más feliz quién más tiene sino quién menos necesita"

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