Nuevo hachazo infame al Ejército, nuestras FAS : “Menos soldados, más tecnología”… ¡A otro perro con ese hueso!

Las FAS son punto y aparte, las parias del presupuesto
Las FAS son punto y aparte, las parias del presupuesto

 

 

“Ya hablamos hace poco de la realidad de la infame discriminación, de la auténtica brecha salarial y de los que nadie se acuerda: Nuestras FAS”

Ya hablamos hace poco de la realidad de la infame discriminación, de la auténtica brecha salarial y de los que nadie se acuerda: Nuestras FAS. Todos podemos estar totalmente de acuerdo en que Policía y Guardia Civil deberían no cobrar menos que esos mini ejércitos potenciales que son las policías autónomas al servicio de gobiernos territoriales rupturistas que por otra parte no deberían existir dado que van en contra no sólo de la libertad sino de la igualdad de todos los españoles y que como ha quedado probado han intentado adquirir en el extranjero armamento pesado ¿para qué?

Las FAS son punto y aparte, las parias del presupuesto que sólo ha servido, durante décadas, para alimentar las taifas pesebriles de las autonomías. No hay mas que fijarse en el sueldo de un teniente y en el de un sargento, profesionales con una carrera universitaria de 5 y 3 años respectivamente.

Alguien dijo y con mucha razón que sólo se sientan a la mesa de la negociación internacional y son tomados en serio los países que dedican un presupuesto decente a sus FAS tanto en gastos de personal como de equipamiento e inversión. Aquí todos piensan y creen que nuestra defensa radica en que otros nos van a venir a defender y están radicalmente equivocados, de entrada ni Ceuta ni Melilla están cubiertas en ningún paraguas europeo, sólo nuestra Constitución y actual legalidad defiende su españolidad y si vienen mal dadas o las defendemos nosotros o serán entregadas cobardemente como ya se propone desde alguna bandería política.

Nuestros políticos hozan en el presupuesto con sus latisueldos y los de su red pesebril de enchufados, asesores, duplicidades y mamandurrias cargándose la hucha de nuestras pensiones de la Seguridad Social regalándola a indocumentados y gente que en su puñetera vida han dado un palo al agua y en cada ministerio, y menos en el de Defensa, no falta la vaselina necesaria para untarla en las tijeras o donde haga falta para acometer cualquier recorte, el que sea, eso sí… disciplinadamente, sin que ningún untado sienta el remordimiento de marcharse a casa. Mientras tanto en España se alimenta al monstruo autonómico a la vez que el gobierno y todo el arco parlamentario se hunde cada vez más en la desvergüenza, la indecencia y la deslegitimación.

Día de las Fuerzas Armadas. Humor de JM Nieto
Día de las Fuerzas Armadas. Humor de JM Nieto

“Se nos cuenta ahora de nuevo que el Ejército prepara otra reforma con la letra que recita un nuevo mantra: “menos soldados, más tecnología”… ¡señores! ¡a otro perro con ese hueso!”

Una sirena canta de nuevo la misma melodía, se nos cuenta ahora de nuevo que el Ejército prepara otra reforma con la letra que recita un nuevo mantra: “menos soldados, más tecnología”… ¡señores! ¡a otro perro con ese hueso! Pomposamente se nos cuenta que las Fuerzas Armadas se encuentran inmersas en un nuevo periodo de transformación precipitado por la última crisis económica pues el presupuesto se redujo un 32% en el período 2008-2015, y ahora se busca la disculpa en el nuevo salto tecnológico de la digitalización, la robótica y la conectividad. En resumidas cuentas como acabamos de decir “menos soldados, más tecnología” cuando menos soldados se hace ya imposible para cubrir las necesidades de Defensa interior y para cubrir o aumentar la cooperación internacional, a menos que se crea que van venir de fuera a salvar la integridad territorial española. Los separatistas se frotan las manos inmersos en apoyar todas las reducciones posibles y acabar con las tradiciones, simbología y presencia militar en sus taifas alegremente cedidas a su adoctrinamiento anti español.

Lo trágico de este chiste que vivimos cada pocos años de la reducción-modernización, es que se trata de una continuada y trágica tomadura de pelo. Recuerdo aquellos famosos planes que padecimos en décadas pasadas con siglas pergeñadas por estrategas brillantes como el Plan META (Plan de Modernización del Ejército) iniciado a mediados de los años ’80 y que implicó cambios como la supresión de ciertas regiones militares y el finiquito de las 22 brigadas DOT (Defensa Operativa del Territorio) pasando a constituirse 15 encuadradas en su mayoría en divisiones. Unidades DOT que otros países mantienen como no podría ser de otra manera, lo que los británicos denominan el Territorial Army y en el que, de existir en España, una potente Reserva y los reservistas deberían jugar un preponderante papel, por supuesto, con algo de lo que se carece en España: un presupuesto decente.

Tras la Ley Orgánica de criterios Básicos de Defensa Nacional y organización Militar aprobada por las Cortes Generales el 5 de enero de 1984, en 1990 se aprobó el Plan RETO (Plan de Remodelación del Ejército de Tierra) que debía estar plenamente en vigor en 1996, para hacer frente a la brutal disminución de efectivos por la no menos alocada reducción del tiempo de prestación del servicio militar con el único objetivo de ceguera política de acabar con el mismo sin ni siquiera promover un auténtico debate público a nivel nacional sobre la Defensa, sus implicaciones y necesidad. El caso era acabar con la prestación del SMO y con la patata caliente de los ayuntamientos que se negaban a colaborar incumpliendo la legalidad vigente sobre la colaboración en las tareas de alistamiento, algo que por ejemplo se mantiene en Francia.

En 1994 llegaría el Plan NORTE (Nueva Organización del Ejército de Tierra) para acabar con el ejército territorial y convertirlo en uno con “vocación y capacidad de proyección exterior”.

¿Cuál fue la realidad?… Que los tijeretazos sin anestesia no fueron en absoluto acompañados presupuestariamente de las necesarias e imprescindibles inversiones en material y equipo imprescindibles, por otra parte, para mantener el nivel de operatividad, evitando que para salir a una misión internacional se canibalizaran las unidades que se quedaban para vestir a las que se sacaba al extranjero quedando la defensa del territorio en pelota picada. Y en definitiva que los sueldos comenzando con el del soldado, que pensaban iba a salir gratis, hasta el de cualquier oficial, exceptuando los cargos políticos, siguieron siendo de auténtica vergüenza comparándolos con otros funcionarios de la administración y no digamos con las nuevas estructuras autonómicas, sus duplicidades y vergonzantes representaciones en el exterior, como si con las embajadas de España no hubiera suficiente.

Por eso y con cierto sentido del humor alguien pensó que el siguiente plan se denominaría Plan SUR… es decir… Supresión de las Unidades Restantes.

Tenemos el Ejército que necesita España
Es evidente que la Defensa realmente no le importa ni ha importado a este gobierno ni a los anteriores y es porque desde la Transición no hubo un debate serio de cara a la sociedad

“La Defensa se ha convertido exclusivamente en un comodín de donde recortar una y otra vez más para alimentar al ogro de las autonosuyas”

Creo que es evidente que la Defensa realmente no le importa ni ha importado a este gobierno ni a los anteriores y es porque desde la Transición no hubo un debate serio de cara a la sociedad. La Defensa se ha convertido exclusivamente en un comodín de donde recortar una y otra vez más para alimentar al ogro de las “autonosuyas”.

Hace unos años votamos, tiramos el voto a la basura, un cambio de Gobierno con la esperanza de solucionar los despropósitos del gobierno anterior gracias al que estábamos sumidos en una de las situaciones más críticas de nuestra Historia en todos los campos del político, al económico y social con una crisis absoluta de valores nacionales, y con una prohibición tajante del presidente del gobierno de “no hablar de otra cosa que de economía… y de los que le importa a la gente: el empleo”, como si la preocupación por España no fuera algo que se vive a flor de piel, y más, en aquellos que se sienten aún más españoles y perseguidos en las autonomías gobernadas por talibanes separatistas (con el permiso y el olvido del gobierno de España) que se arrogan la democracia para ellos solitos.

Tras años de frustración, el desencanto ha cundido, pagamos el sueldo a los separatistas y los socialistas hablan de plurinacionalidad. El cambio no ha servido de nada, tenemos un gobierno desnortado que no ha sido capaz de acabar radicalmente con las decenas de duplicidades que conocía perfectamente antes de asumir el poder. No se ha atacado la raíz del problema y es imposible reparar una gotera sin antes cerrar el grifo. Y ese grifo es el del actual sistema de organización territorial caduco obsoleto e inservible, y nuestra Constitución no dice nada respecto a que las autonomías sean o deban ser eternas.

El sistema lejos de acercar la administración al ciudadano, esa fue la disculpa, se convirtió en un pesebre de los partidos, las administraciones públicas son en realidad 17 gobiernos autonómicos, 17 parlamentos, embajadillas, y miles de empresas y organismos públicos territoriales cuyo objetivo último en muchos casos es generar nóminas y dietas, con policías locales por doquier, a su aire, y no digamos las autonómicas, mientras Defensa ha ido adelgazando una y otra vez más.

La situación se ha degradado hasta tal punto que amenaza ya la Unidad Nacional siendo este punto donde confluyen todos nuestros males aunque a día de hoy ya hay quien dijo y viene afirmando desde hace algunos años que el separatismo estaba detenido. Recortar y recortar en Defensa sólo nos lleva a la indefensión, a no ser tomados en serio en el concierto internacional, y a ello sumamos que todas las medidas pasan por elevar la presión fiscal sobre familias y empresas, con una pérdida de poder adquisitivo, sobre todo para los pensionistas, sin posibilidad del acceso al crédito, en definitiva un camino que nos lleva al abismo.

El estado debe ser rediseñado, lo que posibilitaría reducir el déficit no a costa de la economía real para salvaguardar los pesebres autonómicos, eliminando TODAS las duplicidades, subvenciones a partidos políticos y sindicatos, empresas públicas improductivas, nóminas y dietas procedentes de la dedocracia, así como eliminando las tensiones territoriales que tanto daño están haciendo a la imagen de España y para recuperar la confianza en nuestro país.

Con esto no haría falta recortar más en Defensa, se podría invertir y tener una Defensa CREÍBLE, Y SIN RECORTAR en Seguridad, Sanidad o Educación. Parece como si los únicos que no se enteran de que el modelo autonómico está agotado son los miembros de la clase política por la terrible sobredimensión de la administración hecha para la supervivencia exclusiva de esa clase.

Los ejércitos se han ido reduciendo desde un inicial recorte asumido disciplinadamente y de buena fe por todos pero sin ver en ningún momento ni límite ni punto de equilibrio y lo vemos en todas las declaraciones electoralistas cada cuatro años a pesar de la cada vez mayor implicación internacional de nuestras FAS que no ha sido óbice para la continua desaparición de unidades y un continuo redespliegue de “supervivientes” creando un permanente clima de inseguridad, decepción y desmoralización.

A estas alturas las unidades que quedan deberían contar como tiene la Guardia Civil o cualquier ejército moderno de nuestro entorno con un parque de viviendas que se fuera renovando continuamente poniendo a la venta parte de ellas a personal que fuera a pasar a la reserva o al retiro sin pretender hacer negocio con ello a costa de años de servicio, sacrificio personal y familiar. Lejos de ello se hicieron ventas para hacer un burdo negocio con los propios militares retirados o jubilados con viviendas que con los años de pago de alquiler estaba más que amortizadas, sin crear un potente parque de viviendas para las unidades que facilitara traslados inmediatos de personal y habiendo dinero para ello con la gran cantidad de terrenos de defensa que se fueron prácticamente regalando a ayuntamientos para sus negocios y especulaciones inmobiliarias sin pensar seriamente en la política de vivienda de y para los militares.

Previo a este nuevo aviso de “modernización” de “menos soldados, más tecnología” recordemos que el 31 de octubre de 2012 podíamos leer la cancioncita con otra letra: «Simplificar la organización de las Fuerzas Armadas sin que éstas pierdan su capacidad de despliegue y de respuesta frente a las crisis. Ése es uno de los objetivos que ha marcado el ministro de Defensa, Pedro Morenés, en la Directiva de Política de Defensa que acaba de firmar y que desarrolla, para este Departamento, la Directiva de Defensa Nacional aprobada por el presidente del Gobierno en el mes de julio».

Cantinela repetida cada vez que se va a meter la tijera, cantinela que se ha venido tarareando cuando se precisaba un recorte para alimentar al monstruo autonómico. Esto ya no lo puede creer nadie con una pizca de sentido común, eso sí, seguro que aparecen leales espontáneos que se comprometen a lograr este absurdo, cortando por donde sea, en el que para mantener una organización territorial del estado irracional, obsoleta, inservible, con decenas de duplicidades, un elefante con pies de barro, se recorta una y otra vez de la Defensa de una forma frívola, inconsciente y suicida.

Sobran muchísimos altos cargos, civiles y militares, y de los cuatro cientos mil cargos políticos al menos la mitad, y si hablamos de las autonomías es no parar, de entrada todas las oficinas en el extranjero, un insulto a la Soberanía Nacional, de la que se ha permitido su fraccionamiento en 17 taifas cuando su sólo propietario residente es el PUEBLO ESPAÑOL, algo que solo y raramente se defiende tímidamente de palabrita nada más pero sin ninguna prueba evidente y lo vemos en el adoctrinamiento consentido en las “taifas”.

Hace tres años, cuando ya se venía anunciando la secesión catalana, anunciada a bombo y platillo, con la “declaración del pueblo catalán como sujeto soberano” sin que nadie diera con sus huesos en la cárcel, sufrimos el doloroso mal trago en aquella Pascua Militar de 2014, un discurso lleno de tristes tropiezos y equivocaciones, ayuno de sentido y emotividad. Desde aquel momento una reducción del 35 ó 36% en el presupuesto de Defensa y una reducción de efectivos de unos 13.000 hombres, parece que a nadie le saltó la idea de que la auténtica, primera y urgente reforma es la de las administraciones públicas.

Uno de los militares españoles desplegados en Irak
Uno de los militares españoles desplegados en Irak

“las Fuerzas Armadas han ido adaptando su ley de plantillas a los efectivos que el Estado “puede pagar”, ya sabemos que otras cosas sí puede pagar como un sistema de organización territorial insostenible”

En definitiva, ausencia de sentido de estado, falta de perspectiva de conjunto y de visión de futuro, así como una despreocupación absoluta por la Defensa y la Seguridad, con un ejército cada vez más débil y sin recursos y una proliferación de policías descoordinadas, manteniendo en pie, eso sí, 17 satrapías infectas.

Me explico, las Fuerzas Armadas han ido adaptando su ley de plantillas a los efectivos que el Estado “puede pagar”, ya sabemos que otras cosas sí puede pagar como un sistema de organización territorial insostenible e insalvable e imposible.
El control sobre el gasto es absoluto, además de contar con unos administradores leales y unos presupuestos parcos, por debajo de cualquier socio europeo, las FAS están al límite de la operatividad, si no lo han superado ya.

Era el momento de que a los ayuntamientos y Comunidades Autónomas les aplicasen una ley de plantillas, pues han estado contratando como les ha dado la gana (normalmente a familiares, que no habrían pasado una oposición ni por casualidad), consejeros con estudios de… (pero sin carreras terminadas, que no habrían obtenido una colocación con un sueldo semejante en su vida), no digamos nada de organismos superfluos y sobrantes que sólo sirven para duplicar o triplicar un mismo trámite, etc. etc.

Probablemente esto habría exigido una reducción del 35% en las administraciones públicas, pero algún lince de las más indecisas altas esferas debió concluir que esto generaría conflictividad laboral, que las Comunidades se podían cabrear, que esto, que lo otro, sin embargo (se encendió la bombilla) tenemos un colectivo de eunucos, en primer tiempo de saludo, que dicen que sí a todo, así que pasándose por el forro lo que pueda suponer la Seguridad Nacional (se pasan por el forro hasta a las víctimas del terrorismo), apliquémosles a ellos todas las reducciones y aquí paz y después gloria.

De esta forma queda cubierta la reforma de las administraciones públicas, todos los corruptos pueden seguir con sus corruptelas tranquilamente y nuestros soldados, los de Jenofonte (recuerda lo de la retirada de los 10.000) muriendo por el capricho de los políticos y el resto muriéndose de asco.

Por favor déjense de tonterías y metan la tijera donde deben meterla.

¡Esto es un Gobierno!, ¡Sí señor! ¡Que Viva España!

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José Crespo

José Crespo

José Crespo. Si Vis Pacem Para Bellum, enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Soldado en la reserva, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por".

Un comentario sobre “Nuevo hachazo infame al Ejército, nuestras FAS : “Menos soldados, más tecnología”… ¡A otro perro con ese hueso!

  • el 29 mayo 2018 a las 10:53
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    Excelente artículo que pone una vez más en evidencia la catástrofe que el sistema autonómico, ideado en la tramposa Transición para beneficio exclusivo y excluyente de los politicastros, supone para España y los españoles comenzando por el que debería ser su músculo ante el enemigo interior y exterior: las Fuerzas Armadas.

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