Ha llegado el momento de ponerse peleones de verdad. Espero que alguien recoja el guante. Yo estaré allí. Por el doctor Mabuse

Bien, parece que ha llegado el momento de ponerse peleones de verdad.
Bien, parece que ha llegado el momento de ponerse peleones de verdad.

 

 

“Bien, parece que ha llegado el momento de ponerse peleones de verdad. Hay que salir… antes que sea tarde o imposible. Espero que alguien recoja el guante. Yo estaré allí”

La situación a la que ya nos han llevado estos miserables que, sin haberles votado nadie y contando con el apoyo de golpistas, populistas leninistas, etarras y separatistas, nos debería hacer ir pensando en recuperar nuestro país y nuestra sociedad ¡ya!

Una de las cosas que más temen es que la gente de bien se harte y se haga con algo que ellos creen de su absoluta propiedad: la calle, y que se enarbole algo de lo que ellos piensan están revestidos en exclusiva: la voz de la Verdad. Lo temen, porque no tienen ningún tipo de respuesta (que no sea violenta) ante esa fuerza de Libertad, que es o debería ser la Nuestra, no la que ellos nos quieran imponer.

Pueden y deben ser derrotados con la Constitución en la mano, que es otro de esos elementos que tanto desprecian, salvo cuando pueden esconderse detrás de ella. Afortunadamente ellos mismos se van acorralando, porque sus propios actos les delatan y califican.

Haría falta reunir por toda España masivas manifestaciones, donde los ciudadanos de bien exijan su derecho a votar y a recuperar la vida y el futuro que están intentando arrebatarles, ayudados por quienes precisamente quieren destruir España.

Una de esas manifestaciones debería concluir frente y alrededor del Palacio de La Moncloa, nutrida por 1 millón de ciudadanos. En ella tendrían cabida todos aquellos a quienes nos están negando nuestro presente y nuestro futuro, así como las propias bases de nuestra civilización, nuestra cultura y nuestro modo milenario de ser y existir como nación y sociedad.

Ancianos, niños en carritos, desempleados, autónomos, funcionarios, asalariados, ciudadanos todos sumidos en la desesperanza y la ignominia de ver cómo estos sujetos cercenan nuestros derechos, cobijando a quienes nos invaden, a quienes pretenden destruir todo aquello que tanto les ha costado construir a nuestros padres, a los suyos y a nosotros mismos.

“Es el momento de trazar la raya y marcar la diferencia. Es la hora de ver de qué pasta estamos hechos. En un mal instante lo podemos perder todo”

Es el momento de trazar la raya y marcar la diferencia. Es la hora de ver de qué pasta estamos hechos. En un mal instante lo podemos perder todo, pero si ese instante resultase perfecto, bello y exquisito, con la razón de nuestra parte y el tesón necesario para no volver el paso atrás, la Historia podría llegar a darles la espalda a todos estos felones que socavan el suelo bajo nuestros pies.

Sé que no es fácil convocar la reunión de tantas voluntades, pero el ejemplo de los líderes naturales arrastra masas y espolea decisiones. Los héroes son aquellos que actúan contra lo que parece imposible, contra fuerzas muy superiores o bien pertrechadas, contra quienes roban el aliento de nuestra existencia. Esa es la gente que necesitamos para promover la demostración que necesitan los sujetos que se sienten seguros en la seguridad de que pueden campar a sus anchas sin que nadie se levante, alce la mano y les señale el camino de salida.

1 millón de personas, como decía, reclamando sus derechos arrebatados y entregados a un marasmo de indefinibles personajes de opereta, presentando sus respetos al Sr Presidente del Gobierno que, por supuesto, prohibirá esa manifestación, blindando toda posibilidad de acceso a su castillo dorado monclovita. Se rodeará de todas las fuerzas posibles, medios sororitas de información incluidos, para intentar reventar la protesta. Lo curioso es que, contra todo pronóstico, quizá dichas fuerzas vuelvan las espaldas al emperador y se unan al pueblo, en un ejercicio de hartazgo mayestático, reescribiendo la Historia y, afortunadamente, el Futuro.

Jamás habría pensado que, a estas alturas de mi vida, tendría que estar escribiendo estas líneas, peleando otra vez contra fascistas envueltos en falsas túnicas democráticas. A estas alturas, repito, debería tener asegurada la tranquilidad de los míos y de lo que nos ha llevado toda una vida lograr. Pero no, parece algo imposible con los miserables que, legal pero no éticamente, han obtenido el poder, lo detentan y hacen un uso torticero y prevaricante del mismo. De los polvos de otros PSOEs y PPs, los lodos en los que ahora nos atascamos… pero el fango en que nos sumen actualmente los Pedro Sánchez y siniestra compañía (y en tan breve espacio de tiempo) se está secando y endureciendo a pasos agigantados.

Hay que salir… antes que sea tarde o imposible.

Espero que alguien recoja el guante. Yo estaré allí.

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doctor Mabuse

doctor Mabuse

Criminólogo, abogado, profesor de artes marciales, experto en terapias japonesas y crítico cinematográfico en diversas publicaciones, webs, y en RNE1, donde ejerció como "el Doctor Mabuse". Su pasiión por los clásicos, Shakespeare, las Bellas Artes, la Historia, Roma y Oriente -sobre todo Japón- ocupan sus pocos ratos libres. Y entre mis pasiones debo con sinceridad añadir "Londres"

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