Las notas incorrectas del diario de Carlos Luengo Milía. Por Rodolfo Arévalo

Las notas incorrectas del diario de Carlos Luengo Milía
Las notas incorrectas del diario de Carlos Luengo Milía

Las notas incorrectas del diario de Carlos Luengo Milía

Esta historia, la cuarta que estoy escribiendo en la actualidad, no es una novela al uso en el sentido de que está basada el un diario de mi amigo Carlos, que desapareció misteriosamente una noche de mayo, en la que todavía hacía cierto frío. Al parecer y según la policía fue visto por última vez en un parque de Madrid en el que un político daba un recital de falsedades nocturnas acompañado de un coro de pelotas que le hacían la ola y entonaban voces monofónicas de asentimiento becerril.

Según testigos de su desaparición, ésta se produjo, de manera paulatina, como sí se hubiera ido borrando de la vida por capas sucesivas. Con cada balido del coro una honda de aire parecía peinarlo. Al principio no se vio claramente que las capas eran como las de una cebolla, pero más tarde los presentes pudieron presenciar, como entre arcadas y vómitos, iba perdiendo las capas exteriores de su cuerpo, quedando cada vez más transparente. Un par de horas después Carlos había dejado de existir y su recuerdo se fue flotando en un mar de correcciones políticas hechas de agua de balidos.

Que sí tonto, que sí. Pero deja de babearme encima
Que sí tonto, que sí. Pero deja de babearme encima

“Tras cuatro o cinco copas, Pepe le dice a Pepa, “nos vamos a bailar” como en la canción de los Beatles y Pepa que lleva ya un colocón del quince le dice con boca pastosa que sí”

…Le entra Pepe a Pepa en una cafetería y empiezan a hablar. Tras cuatro o cinco copas, Pepe le dice a Pepa, “nos vamos a bailar” como en la canción de los Beatles y Pepa que lleva ya un colocón del quince le dice con boca pastosa que sí. Y él que no le va a la zaga tampoco siente cómo por su espalda corre la ¿esperanza?, o lo que sea como un rayo anunciador de folleteo en vistas. O sea que bailan con mucho “down” , con mucho “tempo”, que dice la canción y ya bien calentito por tanto movimiento cular y de delantera de Pepa, a eso de las dos de la mañana Pepe sugiere

– Quieres tomar la última copa en mi casa Pepa.

¡No, le va a decir directamente “¿oye te vienes a follar a mi casa que estoy como un toro?”

A lo que Pepa contesta – Sí, vayamos Pepe que ya no tenemos un duro y quiero más juerga. (Falta un trozo, está resumido)

Llegados a casa de Pepe éste le pregunta a Pepa – Te pongo alguna cosa de beber – Un cuba libre por favor.

¡Ah!, malpensados, que creíais que iba a entrar así, a saco. No, Pepe tiene cierto nivel, no es un bruto cabrón. No es un criminal machista, porque no todos los hombres lo son, solo algunos y no suelen ser nativos de aquí. Desde luego hueso en la nariz no llevan. Pepe que está más contento que unas castañuelas y babeando ya litros por las comisuras de los labios, piensa que si una mujer sube a tu casa es que quiere más de lo que deja ver, se ha puesto borrico, en el sentido feudal de borrico (digo yo) está lanza en ristre y pensando en lo que viene a continuación se ha puesto bastante contento. (Falta otro trozo)

Entonces intenta tocarle la parte interior del muslo a lo que ella reacciona de manera brusca

– ¡Que cojones te pasa tío…! ¿Te crees que soy un putón?

– No por supuesto, perdona, pero si has subido a mi casa, debo suponer que quieres algo más de juerga ¿no?.

– Pues no, que ha dicho la Ministra, que lo que tu quieres debe ser consensuado entre los dos y aceptado por mi expresamente. Y yo no me he pronunciado.

– ¿Bueno, y que dices a eso? ¿No has subido?, eso hace unos años era decir sí.

– Que sí tonto, que sí. Pero deja de babearme encima.

– Perdona Pepa pero no me puedo fiar de ti, así que si tu intención es pasarme por la piedra vas a tener que firmar este contrato que redacto en un momento. Soy abogado, tardo un ratito corto y luego ya seguimos ¿Vale?

– Vale de acuerdo. Si quieres, mientras me voy al baño y me pongo más cómoda.

– Bueno haz lo que quieras, pero esto me va a llevar mínimo media hora, no se pueden dejar cabos sueltos ¿eh?.

– No se pueden dejar, no. (Falta un trocito)

Pepa se va al baño mientras que el pobre tonto, cabrón, hijo de puta, mal hombre, violento machista que es Pepe, según algunas mujeres o quizá fascista, por el hecho de ser macho, se deja los cuernos redactando un buen contrato que asegure que queda a salvo de cualquier reclamación por agresión o abuso, violación, malos tratos o lo que sea menester. Total que Pepa vuelve del baño en paños menores y sin sujetador, está tremenda, ha deslizado su mano por debajo de las bragas, está muy caliente y quiere calentar a Pepe, que enfrascado en su escrito ni se inmuta. La mujer toquetea su sexo de manera provocativa, y comienza a suspirar y jadear.

– Pepe… ¿no te pongo?

– ¿Qué quieres ponerme una copa?

– No hombre, cachondo

– Cachondo, ahora… no, estoy concentrado, no me despistes.

– Bueno, bueno perdona

– Ahora no me pone nada que no sea acabar el contrato coño, ¿no ves que soy un hombre y solo puedo hacer una cosa a la vez?

– Si cielito pero es que… ¡ah! que gusto, ¡ah! que placer…

– Cada cosa a su tiempo Pepa.

– Pues mi horno ya está para tu bollo, así que no tardes.

– Tranquila aguanta que firmas y me pongo a ello…

Pepe la mira de reojo y suda la gota gorda, porque todavía le quedan unas líneas para terminar. (Falta un trocito)

Al fin concluye Pepe el contrato y se acerca a Pepa con un bolígrafo en la mano, pero la mujer está tan enfrascada en su jueguecito porno que sigue hasta tener un orgasmo. Pepe, estoico a su lado, sigue extendiéndole la hoja de papel. Si estuvieran rodando una serie de televisión este sería el momento en que las risas enlatadas irían puestas. Cara de Pepe sudando la gota gorda, cara de Pepa lasciva suspirando, risas enlatadas de manera insidiosa. Lamentablemente no lo es, aquí ni música ni nada de nada, que ya está bien de pedir ¿no?.

-¿Vas a firmar que sí quieres o no? Nervioso empieza a soltarse el cinturón del pantalón y se arranca los botones de la camisa con furia, pero sigue después en calzoncillos y calcetines ejecutivo, vaya pinta, extendiendo el contrato como buen gilibobo que es.

– No sé, es que ya me he relajado bastante, he tenido tres, dos en el baño y uno aquí, no sé si quiero seguir.

– No sé, me parece una tomadura de pelo.

– ¿Por parte de mí?

– No tonta, va a ser por la mía… de la Ministra tú, que me ha jodido la noche y sin permiso, ni contrato.

– Ya. ¿Pero me llevas? Los hombres son tan tontos, aún los más fachas que cuando una mujer les hace ojitos se les hace el culo Pepsi Loca no podemos resistirnos, a lo mejor la próxima vez…

– Con una condición, me firmas el contrato a fecha de hoy.

– ¿Pero para que quieres que lo firme ahora?

– Para tenerlo para otro día…

– A pero quieres volver a verme, creí que solo se trataba de un polvete fugaz.

– Si en eso estaba yo pensando, en hacer todo este trabajo de redacción para un polvete fugaz.

– ¿Pero tu estás en tu sano juicio, qué quieres, que me metan un cuerno por detrás?. (Falta un trocito)

Al dejar a Pepa en su casa Pepe no pudo resistirse a mandar el contrato firmado por ella a su amigo, puso un mensaje de voz acompañando la foto

– Eusebio, no veas como estaba la tía que me he follado esta noche, tres polvos tú… y sin sacarla… Te envío el contrato y su foto. No lo hizo ya por protegerse de una demanda de la chica, no, si no porque pareciera que aquella noche había triunfado. Pero para triunfar hay que contarlo a alguien, por eso el mensaje. Somos tan tontos los hombres, incluso los fachas tú.

Pepa vuelve del baño en paños menores y sin sujetador, está tremenda, ha deslizado su mano por debajo de las bragas, está muy caliente y quiere calentar a Pepe
Pepa vuelve del baño en paños menores y sin sujetador, está tremenda, ha deslizado su mano por debajo de las bragas, está muy caliente y quiere calentar a Pepe

“Puedo decir que hay gente que no hace política, pero no es así, se dedican a enfangar todo lo que pueden. Contra estos es contra los que no hay que desfallecer”

Al final, va a resultar; como decía mi abuelo, que era del PSOE; ” que todo se reduce no a ser de izquierdas o derechas, creyente o ateo, negro o blanco, pobre o rico, si no a ser decente. Esto quiere decir asumir tu responsabilidad, trabajar honradamente, agradecer lo que te regalan, tener buenos modales, cuidar bien a tu familia y amigos, no dejar de ver el sufrimiento alrededor, y tratar de arreglarlo dentro de tus posibilidades. Ser consecuente con tus ideas. Saber dejar algo cuando va en contra de tus principios. No desear a los demás lo que no quieres que te deseen a tí. Ser buena persona en definitiva ” . Puedo decir que hay gente que no hace política, pero no es así, se dedican a enfangar todo lo que pueden. Contra estos es contra los que no hay que desfallecer. Curiosamente coincido con lo dicho por mi abuelo y no soy del PSOE, ni creyente, y creo que se aproxima bastante a lo que dijo Cristo en sus mandamientos de la Ley de Dios, con los que hay que estar de acuerdo creas o no, porque son las bases de la convivencia.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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