Pablo Casado, la esperanza del cambio y su prueba de fuego en Andalucía. Por Eugenio Narbaiza

Pablo Casado
Pablo Casado

“Estrenándose en su primera campaña electoral en Andalucía, el pasado domingo Pablo Casado acudió a su primer mitin electoral en calidad de líder del centro derecha en la ciudad de Málaga”

Estrenándose en su primera campaña electoral en Andalucía, el pasado domingo Pablo Casado acudió a su primer mitin electoral en calidad de líder del centro derecha en la ciudad de Málaga. En este acto, los asistentes pudieron comprobar la fuerza y el empuje del nuevo líder de los populares, quien haciendo una mezcolanza entre ideología y realidad, iba desgranando punto por punto todos los aspectos importantes no solo de la política nacional, sino de la realidad que está sufriendo Andalucía desde hace 40 años. Sus palabras, que hablaban de ERES, tarjetas black de miembros de la Junta, de la situación económica de la región más importante de España, pero última en todas las estadísticas económicas y de prosperidad, iban calentando el ambiente y la esperanza de los asistentes a dicho mitin, con la esperanza y la ilusión de que Pablo Casado sea el revulsivo que el centro derecha andaluz necesita para que de una vez por todas, se produzca algo tan natural como el cambio y la alternancia política, en una región que a lo largo de cuatro generaciones, no ha conocido otra cosa que socialismo, corrupción pobreza e infra desarrollo, en relación a las posibilidades que presenta esta región por sus capacidades.

La sociedad andaluza, necesita el cambio, pide cambio aunque en el fondo, mira hacia atrás para saber que errores han podido producirse para que a lo largo de 40 años, no se haya consolidado una alternancia en el gobierno de la región, a pesar de que Andalucía se gobierna al antojo de unos, sin dar explicaciones en el parlamento por las acciones que se cometen, como el caso ERE o el de las tarjetas que se han usado para “juergas y francachelas”, con algo que degrada todavía más estas circunstancias, como es el hecho de que no se haya sido capaz ni de dar explicaciones, ni de pedir perdón, porque claro, “son cosas que sucedieron hace diez años”. ¿Quiénes gobernaban entonces? Los mismos que ahora, los socialistas, pero con otras caras.

“Los resultados de Andalucía pueden condicionar su futuro y el de su proyecto y será la prueba de fuego en la que los españoles observarán las posibilidades del joven político para alcanzar la presidencia del gobierno”

Por otro lado, estas elecciones, no son unas elecciones cuales quiera, puesto que, sin lugar a dudas, marcarán una época bien de resignación o de ruptura con el pasado, no solo para la sociedad, sino también para los políticos. Caso especial en este sentido será el de Pablo Casado, el nuevo líder de la derecha española, que además de estar presentando un nuevo proyecto a la sociedad, los resultados de Andalucía pueden condicionar su futuro y el de su proyecto, que, aunque viene con fuerza y vigor y sin condicionantes de poner en jaque su liderazgo, será la prueba de fuego en la que los españoles observarán las posibilidades del joven político para alcanzar la presidencia del gobierno, en un corto espacio de tiempo.

Desde esta perspectiva, es evidente que como si fuera capitán de barco, en estas elecciones debe ser Pablo Casado quien marque las directrices, sea portador del mensaje y que gire la nave de la alternancia hacia un puerto navegable de la gobernabilidad, porque hasta el momento, su formación ha dado visos de debilidad en temas tan importantes como liderazgo, capacidad de generar ilusión y, sobre todo, convencerse a sí misma de que es capaz de regir los destinos de Andalucía con un equipo fuerte, potente, decidido y sin miedo a equivocarse, porque quien no se equivoca es porque no lo intenta y durante cuarenta años, la derecha andaluza ni lo ha intentado ni ha sabido conseguir el gobierno.

“Por ello Pablo Casado debe arriesgar sin miedo, tal y como fue un riesgo su opción a la presidencia del PP, porque Andalucía bien merece ese riesgo”

Por ello Pablo Casado debe arriesgar sin miedo, tal y como fue un riesgo su opción a la presidencia del PP, porque Andalucía bien merece ese riesgo y el resultado puede ser muy positivo a la hora de elegir equipos, asumir directrices y sobre todo, dar cabida a los fundamentos ideológicos populares, sin ningún complejo, porque la derecha española y andaluza no debe tener más complejo que el no ser capaz de ganar y en esta ocasión, no ganar o no gobernar, resultaría además de frustrante, imperdonable, sabiendo que existe una ansiedad por mejorar, prosperar, resurgir, siendo capaces de llevar a esta región al lugar que merece, sin excusas ni más situaciones que retrasen su bien merecido bienestar.

Para lograr este objetivo solo hay una posibilidad y esta pasa porque el líder del centro derecha tome el ejercicio de propiciar ese cambio en sus manos, haciendo que se note lo que es, el líder de una opción política capaz de gobernar, a quien todos siguen sin rechistar desde sus puestos apartándose si es preciso para que eso que se precisa, se consiga y con la fuerza de todo lo que tiene detrás para gobernar con otros, que aunque sin que sea seguro, han afirmado no volver a apoyar ni dar vida a esos que durante 40 años han dilapidado la ilusión y la prosperidad en la región más posibilista de España. ¿Será verdad?

Pablo Casado ya no solo es un líder político nacional, sino es la esperanza, el revulsivo que muchos miran con ilusión para que se produzca ese “cambio” con sus palabras, con sus gestos ideológicos y sobre todo con hechos, porque hoy en día solo valen los hechos en política y Pablo Casado, debe hacer aquello que necesitan los andaluces, miran los españoles con atención y que puede hacerle alcanzar su objetivo más pronto que tarde, ganando en Andalucía, llegar lo antes posible a la Moncloa.

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Eugenio Narbaiza

Eugenio Narbaiza

Soy Azcoitiano de nacimiento pero laredano, pejinuco y retrechero de corazón. Llevo en el alma ese espíritu marinero de quienes liberaron a Sevilla de sus cadenas, recibieron al Emperador Carlos V en su camino a Yuste y de quienes hicieron de Laredo, la Niza española. Amo la Libertad, al individuo y la verdad porque nos hace libres y mis armas son la pluma, la palabra y mis principios para defender a mi amada España.

2 comentarios sobre “Pablo Casado, la esperanza del cambio y su prueba de fuego en Andalucía. Por Eugenio Narbaiza

  • el 16 octubre 2018 a las 11:30
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    Fueron dos apuestas las que gané con mis amigos, cuando Pablo Casado presentó su candidatura a la presidencia nacional del PP. Tenía clarísimo que sería el ganador ya que los afiliados estaban cansados de la forma en que se estaba desarrollando la política del partido y querían renovación., como así fue. Un hombre joven, preparado mejor que cualquiera de los otros, con carisma, sencillez, simpatía y todos los atributos que le hacen ser la persona idónea para dirigir los destinos del partido.
    Mi duda surge de si será capaz de hacer una renovación generacional ya que como ha pasado en la candidatura para la presidencia regional del PP de Castilla la Mancha, tanto por el favor del apoyo de Cospedal, como por la estructura montada en todos éstos años la renovación y regeneración, ni está ni se le espera, y creo que ése será el problema tanto en Andalucía como en el resto de Comunidades. Por tanto soy cauto en mi euforia y aún deseándole lo mejor, porque creo que será válido, voy a esperar, no sin antes comentar que sin causar divisiones y enfrentamientos, o llega ésta renovación generacional o lo tendrá muy difícil.

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  • el 16 octubre 2018 a las 16:10
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    Si Casado tiene que ser valiente y apostar por un cambio en la nueva politica del PP , es joven y la sabia nueva es la que necesitamos…

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