Izquierda desnortada. Por Manuel Vicente

Podemos y su propuesta económica. Por Linda Galmor
Podemos y su propuesta económica. Por Linda Galmor

“La izquierda está herida de muerte en España y es cuestión de tiempo que sucumba si no emprende el ineludible proceso de dotarse de un proyecto político constructivo e ilusionante”

La caída de los regímenes comunistas fue el estoque y la globalización ha sido el descabello: la izquierda está herida de muerte también en España y es cuestión de tiempo que sucumba si no emprende el ineludible proceso de dotarse de un proyecto político constructivo e ilusionante.

PSOE y Podemos han quedado como meros opositores a la derecha, con el único propósito de que ésta no gobierne. No tienen proyecto, carecen de modelo, desconocen qué sociedad quieren construir, están ausentes de referentes. No hay ideología ni discurso en la izquierda española, sólo estrategia política para marcar distancias con la derecha e iniciativas propagandísticas con las que justificar las acusaciones de franquismo al PP y de neoliberalismo a Ciudadanos.

Los 700.000 votos perdidos por la izquierda en Andalucía (400.00 del PSOE y 300.00 de la coalición Podemos-IU) han sido el primer toque de atención ante lo que se les puede venir encima cuando el 26 de mayo vuelvan a abrirse las urnas en toda España, donde la mayoría de las Comunidades Autónomas no son tan proclives al voto izquierdista como hasta ahora lo ha sido el tradicional granero socialista. La debacle andaluza pone de manifiesto que la ciudadanía de sensibilidad progresista está demandando que se le ofrezca algo más que bonitos eslóganes o meras ocurrencias con las que confrontar con los conservadores. Probablemente a sus partidos ya no les sea suficiente engarzar un número indefinido de ideas inconexas para aparentar que disponen de un programa político.

Frente constitucionalista contra Vox. Por Linda Galmor
Frente constitucionalista contra Vox. Por Linda Galmor

“No hay país del mundo en el que la defensa de la identidad nacional sea una cuestión ideológica”

La sociedad izquierdista no se siente atraída por partidos que, por acción u omisión, están propiciando la ruptura de España, basándose en el absurdo supuesto de que defender la unidad nacional es propio de la derecha heredera del franquismo. El afán retrospectivo de Podemos, del que se ha contagiado el PSOE, les lleva a adjudicar a la derecha política actual el exagerado patrioterismo franquista con la intención de argumentar el ridículo axioma de que defender a España es de fachas. No hay país del mundo en el que la defensa de la identidad nacional sea una cuestión ideológica.

Un absurdo similar reeditan en la dicotomía república-monarquía, atribuyendo al republicanismo una ideología de izquierdas. Nuevamente por la obsesión de regresar a la España de principios del siglo XX, socialistas y podemitas acuñan la sorprendente teoría de que las formas de organización del Estado tienen ideología, olvidando, interesadamente o por desconocimiento, que presidentes republicanos de derechas han existido en todos los países incluido el nuestro, y que gobiernos de izquierda ha habido en numerosas monarquías, incluida la nuestra.

La población española con sensibilidad progresista reclama argumentos mucho más consistentes para entender también la radicalización del feminismo emprendida por PSOE y Podemos hasta convertirlo en puro hembrismo, como forma de conceder privilegios a las mujeres sobre los hombres. Los 700.000 andaluces que han dejado de votarles no entienden que la ineludible necesidad de erradicar la violencia machista pueda servir para quebrar un principio fundamental en el Estado de Derecho como la presunción de inocencia, de manera que se le confiera validez al testimonio de una persona por el hecho de ser mujer, llegándose a la aberración de ‘feminizar’ la bondad y ‘masculinizar’ la maldad.

“La estrategia hembrista de la izquierda no ha tenido el más mínimo reparo en utilizar el reciente asesinato de la joven profesora Laura Luelmo en Huelva como justificación a su causa”

La estrategia hembrista de la izquierda no ha tenido el más mínimo reparo en utilizar el reciente asesinato de la joven profesora Laura Luelmo en Huelva como justificación a su causa, llegándose a la aterradora acusación que la portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, ha hecho a toda la población masculina de “disponer de la vida” de la población femenina. Semejante barbaridad pronunciada por una de las más altas dirigentes socialistas pone de manifiesto su intención de radicalizar aún más sus postulados para confrontar con Vox en este terreno en otro intento por considerar al machismo como propio de la derecha y al feminismo, de izquierda. La falacia socialista cae de plano cuando rechaza la aplicación de la prisión permanente revisable para asesinos malnacidos de la calaña de Bernardo Montoya, cuya vida en libertad con semejante historial delictivo es un insulto a toda la sociedad española. Frente a semejante atrocidad cometida por un desalmado, la respuesta del PSOE es, pues, lanzar una soflama acusadora a toda la población masculina en lugar de activar los mecanismos necesarios para intentar evitar que vuelva a ocurrir una muerte tan absurda, inútil y evitable como la de Laura Luelmo. Esto, dicen, es ser de izquierdas.

De la misma manera que el execrable asesinato de mujeres no ha de amparar prácticas que nada tienen que ver con su erradicación, los dramas que rodean a la inmigración tampoco pueden ser utilizados como argumento para propiciar una desestabilización social que perjudica en primer lugar y con mayor rigor a quien protagoniza el fenómeno migratorio. La teoría del ‘papeles para todos’, como muestra de la ‘bondad innata’ de la izquierda frente a la ‘maldad’ de la derecha que quiere impedir a los pobres inmigrantes su derecho a una vida mejor, ha sido rechazada frontalmente por la sociedad andaluza, desde su oposición a aceptar que el foráneo tenga más privilegios que el nativo, quien además sufraga con sus impuestos la asistencia al inmigrante. La espalda que la sociedad andaluza ha dado al buenismo izquierdista ha encontrado como respuesta el insulto por parte de PSOE y Podemos llamando racistas a aquellos de sus exvotantes que han pasado a confiar en Vox y, en general, a los 400.000 andaluces que han votado a este partido de pura derecha.

“La irracionalidad de las políticas de izquierda relacionadas con la inmigración sólo encuentran paragón en sus propias propuestas para, supuestamente, favorecer la igualdad entre mujeres y hombres”

La irracionalidad de las políticas de izquierda relacionadas con la inmigración sólo encuentran paragón en sus propias propuestas para, supuestamente, favorecer la igualdad entre mujeres y hombres. En este apartado el sinsentido les lleva a retorcer las palabras para dar una apariencia de igualdad a lo que en realidad es privilegiar a un sexo, el femenino, sobre otro, el masculino. Para ello retuercen de nuevo y torticeramente el lenguaje para inventar la expresión ‘discriminación positiva’, obviando con todo descaro que ‘igualdad’ y ‘discriminación’ son términos absolutamente antitéticos. Desfachatez elevada a la enésima potencia que defienden con insultos de machista a todo aquel que se atreva a llevar la contraria al feminismo radical que se ha instalado en la izquierda española con la pasividad cómplice de Ciudadanos y la connivente del PP.

El Doctor Sánchez ha sido abucheado a su llegada al Congreso de los Diputados. Por Linda Galmor
El Doctor Sánchez ha sido abucheado a su llegada al Congreso de los Diputados. Por Linda Galmor

“Es obvio que la izquierda española no sabe qué tipo de sociedad quiere construir; como tampoco sabe qué tipo de política económica quiere desarrollar”

Difícilmente se puede considerar que todo este compendio de insensateces responda a una planificada idea para la construcción de una sociedad en la que los individuos puedan desarrollar su vida con unas condiciones mínimas de cordialidad. Es obvio que la izquierda española no sabe qué tipo de sociedad quiere construir; como tampoco sabe qué tipo de política económica quiere desarrollar. El reciente reconocimiento de Pablo Iglesias de que su modelo, Venezuela, es hoy un país arruinado evidencia la orfandad de la izquierda española en la búsqueda de un referente económico. Cuando Podemos emergía de la nada con el inusitado vigor con que lo hizo, Iglesias gustaba de hacerse acompañar por el griego Tsipras, quien años después ha conseguido sacar a su país de la ruina aplicando las políticas ‘neoliberales’ de la Comisión Europea que tanto denosta el propio Iglesias.

Ante semejante aislamiento, la política económica de la izquierda española se ciñe a una subida de impuestos que empobrece a las clases medias, a un vistoso aumento del Salario Mínimo Interprofesional que sólo se aplica en los pagos de la administración pública y que, por tanto, no afecta a los empleados del sector privado, y a demagógicas tasas empresariales que entorpecen el dinamismo económico.

La ausencia, pues, de proyecto político desde hace años ha dejado al descubierto que el exclusivo afán de los partidos de izquierda es alcanzar el Gobierno como un fin en sí mismo, y no como un instrumento para modelar una sociedad más justa y equilibrada. No es raro por tanto que la sociedad andaluza de ideología progresista le haya dado la espalda a PSOE y Podemos; y no lo será si en el ‘superdomingo’ de mayo se extiende el desplante a toda España. Sólo desde la oposición será posible que la izquierda española articule un opción política con contenido programático y se aleje de la propaganda.

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Manuel Vicente

Manuel Vicente

Cosecha sevillana del 64. Una treintena de años de ejercicio periodístico (El Correo de Andalucía y RNE, entre otros, y actualmente en Canal Sur Radio) al lado de la clase política me han permitido comprobar la degradación en las capacidades de aquellos a quienes los ciudadanos otorgamos la responsabilidad de resolver nuestros problemas. Analizar en ocasiones lo que se cuenta y lo que no, es una ejercicio generalmente gratificante. Huelga decir que mis opiniones y pensamientos son sólo míos y que sólo yo soy responsable de lo que escribo. Como siempre.

Un comentario sobre “Izquierda desnortada. Por Manuel Vicente

  • el 20 diciembre 2018 a las 12:24
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    Excelente. La izquierda fundamentalista de Podemos y su satelite el PSOE, no representan ninguna ideología de progreso, y deberian denominarse “retrogradistas”.

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