No llegamos a fin de mes, ¡como para ahorrar! Por Rodolfo Arévalo

No llegamos a fin de mes
No llegamos a fin de mes

«Anda el gobierno que no es gobierno revuelto con el banco de España acerca de los novecientos euros de sueldo mínimo»

El ahorro, el único ahorro posible, es comprar con gran esfuerzo una casa para dejar algo a tus hijos, pagar una hipoteca; y todavía alguno dirá que no, que a eso hay que ponerle un impuesto a la herencia. Anda el gobierno revuelto con el banco de España acerca de los novecientos euros de sueldo mínimo. Y también con la obsesión enfermiza y necrológica del traslado de muertos. Que a mí fíjate que me da igual, que me da lo mismo. El caso es gastar dinero que el país va dejando de tener cada vez que el PSOE se da una vuelta por el poder.

Hasta aquí no es más que otro tema de política y economía. Disparidad de criterios, pero da igual ocho que ochenta, porque doscientos euros de más o de menos no van muy lejos salvo para los avaros ¿verdad?. Hay días en que algunos no lo ganamos. Lo que si va de más o de menos es lo que andan rumiando los políticos que al parecer viven en un mundo diferente al de los demás. Que Pepe no tenga que comprarse un traje hecho a medida para ir a trabajar, no es óbice para que no cobre bastante para llegar a fin de mes. Ya sabemos todos que un mono de trabajo no vale lo mismo que un Emidio Tucci, vamos ni se acerca, pero todos sabemos que el café del bar de la esquina cuesta igual para todos. Y la comida que se compra para vivir, cuesta lo mismo para Pepe que para Pablo. ¡Que se joda Pepe y compre marca blanca…! Ya la compra ya, pero qué más da.

«La productividad no es una cuestión que dependa de la ficha en la empresa ni en las horas de trabajo, de hecho en Europa se trabaja menos y se gana el doble»

El euro es igual para toda Europa, que bien vendría una hacienda única y un sistema de remuneración del trabajo única. Así los sueldos de los Españoles alcanzarían el nivel que han de tener en la Unión Europea. No basta con decir que bonito es todo esto de Europa, ya estamos a la altura del culo, somos Europeos, pero a los Españoles que les vayan dando. La productividad no es una cuestión que dependa de la ficha en la empresa ni en las horas de trabajo, de hecho en Europa se trabaja menos y se gana el doble. La productividad es cuestión de saber colocar los productos Españoles en el mercado y venderlos; eso corre más bien a cargo de la gestión de la empresa que produce. No debe de fabricar a costa de pagar menos por el esfuerzo de sus operarios sino de crear mejores productos y comercializarlos bien. Depende más de los dirigentes empresariales, que de que Pepe se deje las costillas a mayor gloria de su empresa.

Ya sabemos que hay muchos vagos, es verdad, pero tanto entre los trabajadores como entre los jefes y empresarios, incluidos cargos intermedios. Es muy fácil achacar la falta de productividad a los trabajadores. No se trabaja más por estar más horas, ni tampoco mejor, a lo peor eso es contraproducente. Casi siempre lo es. Así seguimos aquí en España, queriendo que las empresas solo sean propiedad del empresario y no como deben ser, una “empresa”, en la que está comprometido desde el jefe, hasta el último mono, con una proyección de futuro. Más porque a diferencia de la empresa pública, dentro de treinta años, tanto Pepe como su jefe han de vivir de lo que produzca el negocio.

«Hay que recompensar el trabajo bien hecho y la dedicación al trabajo por encima de un concepto de sueldos más o menos igualitarios»

En España se paga mal y eso es porque hay pocos empresarios, los hay algunos que merecen tal nombre, como por ejemplo Amancio Ortega, pero hay una panda de ellos que no merecen ni haber intentado montar la empresa, porque su único fin es ganar dinero, no montar un negocio con vistas a futuro. Llegados a este punto nos encontramos que los sindicatos quieren que no haya diferencias notables entre los sueldos de los empleados. Error de libro, hay que recompensar el trabajo bien hecho y la dedicación al trabajo por encima de un concepto de sueldos más o menos igualitarios. Claro que eso a los empresarios les viene de perlas, entre ¿tontos? anda el juego. Esto añadido a las pagas de productividad que por afectar a todo el mundo carecen de sentido.

Esto corre paralelo a lo que dice el actual gobierno, “la gente ahorra poco y consume mucho”. Error también, la gente no ahorra porque no puede ahorrar, con los sueldos que se les pagan. Que alguien me explique como ahorrar con mil euros, si llegan, al mes. Claro porque la forma de hacerlo, la única es invertir parte de ese dinero en la compra de la propia vivienda si puedes. Mínimo más que un alquiler.

«Todo el mundo te pide o correo electrónico o teléfono móvil,  otras muchas cosas, pondremos etc… No llegamos a fin de mes, ¡como para ahorrar!»

Es que hay que vivir de alquiler dicen los enterados. ¿De alquileres de más de ochocientos euros mes?, que venga Dios y lo vea. No sé, habrá que pasar más frío en invierno y no cocinar tanto con el fuego de vitro cerámica. O ahorrar en la ducha y pegar gritos de congelación instantánea duchándose con agua helada en invierno ¿no? Entre pagar luz, gas, teléfono y ordenador, que parece que hay que tener obligatoriamente como imbéciles, porque todo el mundo te pide o correo electrónico o teléfono móvil, abono transporte, comida, comunidad y otras muchas cosas, pondremos etc… No llegamos a fin de mes, ¡como para ahorrar!

Imaginen una familia de cuatro personas dos hijos estudiando con dos mil quinientos Euros, justitos y sin hacer grandes alharacas y por supuesto sin vacaciones, porque lo poco que se pudiera invertir en ellas o ahorrar se lo depreda el IBI, de la santa madre que lo parió. Pues eso señores políticos encima que no son capaces de hacer que el país funcione como debe funcionar, no nos pasen por la narices ese ahorro, que ustedes sí pueden hacer por lo mucho que cobran, pero que el resto de habitantes, no los muy bien colocados, a los que ustedes deben pleitesía porque les han puesto ahí, no podemos. Y eso con ningún partido.

Así que lo tengo claro, o mucho cambian las cosas o váyanse todos a esparragar y déjenme con mi miseria de estar a fin de mes el día quince, a ver si se enteran de una puta vez. Ahorrar las monedas que sobran al final del día poniéndolas en un cerdito, solo lo pueden hacer aquellos que llegan con monedas en los bolsillos después de penar todo el día para pagar sus impuestos, tasas y demás caprichos. Yo desde luego hace años que no puedo. Si no podemos con estos gobiernos que tenemos, menos lo haríamos con un gobierno comunista como el que desean los de PODEMOS, de ahí a la más pura miseria solo hay un paso. Váyanse todos a su casa y déjennos en paz.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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