Comienza la nueva Inquisición de la Fauna depredadora de todo lo razonable. Por Vicky Bautista Vidal

Para llorar: Una profesora catanazi agrede a una niña de 10 años, por pintar una bandera de España en su cuaderno... Por Juan Padrón Sabina
Para llorar: Una profesora catanazi agrede a una niña de 10 años, por pintar una bandera de España en su cuaderno… Por Juan Padrón Sabina

«Una profesora, coge a una alumna de 10 años por el cuello y la tira al suelo porque la irrespetuosa, había dibujado una bandera de ¡España!»

Una profesora, coge a una alumna de 10 años por el cuello y la tira al suelo porque la irrespetuosa, había dibujado una bandera de ¡España!.  Van unos millones de españoles y pitan el himno nacional. Otro, pide disculpas a México por su descubrimiento. Y va otra y dice: “A los niños hay que castrarlos al nacer”.

Algún actorcillo de pacotilla o un cantante de vía estrecha de esos que hablan mucho de materias fecales, (Siempre ese complejo infantil no resuelto respecto a la querencia del orinalito) y deciden insultar libremente a cualquier cosa respetable, que ofenda a muchos. 
Los posts donde resuenan sus rebuznos son seguro de audiencia, obtienen miles de respuestas, emoticones claramente despectivos y son vistos por cientos de miles. ¿Qué es perdonable porque las respuestas que reciben son todas insultos tremendos? Pues, mire, ¡no! No es perdonable. El problema es que estén ahí.

¡A ver, un momento!: ¿Alguien puede aclarar el por qué estos pollinos ocupan un lugar de atención en los medios? ¡Premio, señora! Están ahí porque se les atiende.

«¡En la tele mangoneada por la nueva fauna, los personajes educados son denostados y las furias elevadas a los altares!»

Para mayor abundamiento, en un momento de debilidad, vas tú, que también te las traes, y cometes el desliz de dejarte poseer por el mando de la tele y permitir ser llevada a la observación de un programa donde hay una hidra que arremete a voces, a insultos y a empujones con sus compañeros. No contenta con el espectáculo, te metes en algún grupo a ver que se cuece; y va una y dice que es estupenda la hidra, que “es ella misma” y que las víctimas son los agresores; y observas miles de corazones aprobatorios, aparte de manifestaciones multitudinarias para que la hidra incalificable gane el concurso, supuestamente de convivencia y supervivencia. ¡Los personajes educados son denostados y las furias elevadas a los altares!

Entonces, la reacción del desgraciado espectador que fue elegido por los dioses para el papel de “normalito” es la de irritarse, de tal forma que comprende, como si de una repentina inspiración divina se tratara, que no hay nada que hacer. Y dirige la mirada al borde del precipicio y se plantea la opción de apuntarse a todos los partidos denostadores, miserables y enemigos de todo lo que se mueva en la península, porque es lo que se merecería ese número no despreciable de desfavorecidos emocionales e intelectuales. 

Parece que la generación de gente que se prepara para los años próximos es aún peor que la anterior. Aunque exista una minoría que ni siquiera sabe todavía que será la reserva espiritual de Occidente para la futura Historia. El circo romano regresa entre palmas y ramos de olivo y la chusma se recrea en su carne corrupta.

«España cuenta con una cantidad excesiva de chusmetas con los defectos paiseños: Envidia, calumnia, bajeza, y ciega adoración a la víscera»

España cuenta con una cantidad excesiva de chusmetas con los defectos paiseños: Envidia, calumnia, bajeza, y ciega adoración a la víscera: reina esta última de todo error. Priman órganos y vísceras muy alejadas de la cabeza. ¿Qué puede hacer el “normalito” ante esta primera invasión?

¡Puede que aún haya tiempo!: Hasta que crezcan todas las criaturas que esperan hacerse adultos en sus sillitas de bebé o en los vientres patrióticos de sus mamás, rebozadas en trapos, y puedan hacerse con “estepaís” de “tontacos a las tres”; inanes adoradores de vacaburras y de nadies. 

Que no lo digo yo, sino las señoras de los trapos mientras hablan sentadas en el parque mirando apaciblemente jugar a sus retoños, encargados a la naturaleza con un fin determinado. ¿Mi pecado?: disponer de dos orejas, una a cada lado, que han tenido la desfachatez de escuchar, sin querer, ciertos comentarios; que no son nuevos, porque los nuevos futuros amos, no se privan de hacer predicciones a diestra y a siniestra en plazas y mercados. ¿Qué se puede hacer? decíamos…

¡Pues correr! ¡Corra lo más rápido y lo más lejos posible! Sobre todo, ahora, que se ha expulsado a los proverbiales salvadores: Pacientes santos, protectores divinos de la Patria: Como Santiago, por ejemplo. 

¿He dicho Patria?… ¿Y eso, “qués” lo “qués”?… Incluso se ha dado el finiquito a Dios mismo. Pero tranquilo todo el mundo, no pasa nada mientras no quiten el Sálvame.

¿A quien van a rezar después los chusmetas para que les envíe el héroe inocentón que les saque las castañas del fuego como la primera vez? ¿No estarán ya hartos los Pelayos, Los Cides Campeadores?… ¿Todos los héroes de la Reconquista, los arriesgados aventureros de océanos y nuevos mundos, defensores de la Patria?… En definitiva, todos aquellos que entregaron su sangre y vida para que el país de sus ancestros llegara a este presente caduco y sin color.

«Pero no crea usted, también suceden cosas estrafalarias dignas de desdén fuera de estepais»

Pero no crea usted, también suceden cosas estrafalarias dignas de desdén fuera de “estepais”. Va una en Suecia y dice que “es mejor ser violada por extranjeros que por los autóctonos”. Y otro profesor, en Inglaterra, expulsa de clase a un alumno por recordarle leyes de la Biología que aun no han sido cambiadas por los excelsos estultos actuales, y que dicen que, en Biología, por cromosomas, solo existen dos sexos definidos: masculino y femenino. A lo cual, el docente alega indignado que hay que ser inclusivo, que no todas las políticas son científicas y que hable de ciencia en su casa.

Se “cuecen habas” en toda Europa. Comienza la nueva Inquisición, absurda naturalmente, y la persecución de todo lo que lleve delante el adjetivo, razonable. Lo dicho, oiga: ¡Corra!

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales.
Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida.
Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común.
Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden.
La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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1 comentario

  1. Bravo, excelente opinión de lo que existe en esta actualidad de tarados intelectuales.

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