Mi voz en el desierto laxo y blandengue de los arrodillados ante la inmigración ilegal. Por Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo
Rodolfo Arévalo

“Mi voz es lo escrito, lo que me parece de justicia que los lectores puedan querer compartir con otras personas de la misma forma o parecida de pensar”

He terminado de escribir mi quinta novela que lleva por título “Diario de Alto Secreto, bajo secreto“. Este título que parece esconder una novela policíaca o de espionaje, no tiene nada que ver con eso, es más bien la desternillante historia de un Cebollino que es extraterrestre y viene a la Tierra a elaborar un informe. No digo nada más para no destrozar la historia. No sé cuanto tiempo tardaré en publicarla, dado que primero tendría que publicar “Concierto de Otoño“, una historia casi de amor, pero el tener que coeditar, una practica ya habitual en todas las editoriales, hace que por el momento sea imposible, dado que carezco de recursos suficientes para ello en la actualidad.

Dentro de unos meses veré. También es verdad que primero tiene que reaparecer “El Bosque de Euxido” reeditado por la editorial Tierra-Trivium y que los derechos de “Esclavo Siglo XXI“, todavía no sé si se los dejaré a la actual Editorial Atlantis, que no me publicita nada de nada, o trataré de llevármela a otro lado. Lo que sí voy a seguir haciendo si Manuel Artero me lo permite es publicar aquí mis artículos, más que nada pataletas. Lo que tengan de críticos con la sociedad y los políticos, estos se lo pasan por donde ya todos sabemos, así que insistir sobre muchos de los temas resulta agotador, es como clamar en el desierto de las neuronas planas y paradas. Eso en el hipotético caso de que alguno tuviera la osadía de leerlos, que por supuesto que no, ni por interés, ni por ganas, ni por cualquiera otra consideración. “¿Pues quién se creerá este ser abyecto que habla como si su voz fuera la de reputado crítico político y la única a tener en cuenta? Mi voz no es eso ni lo pretende, solo pongo por escrito lo que me parece de justicia que los lectores puedan querer compartir con otras personas de la misma forma o parecida de pensar.

“Si hiciéramos un estudio del paisanaje que se dedica a la política aquí en España se salvarían tal vez una docena de componentes, eso con suerte”

Si hiciéramos un estudio del paisanaje que se dedica a la política aquí en España se salvarían tal vez una docena de componentes, eso con suerte. ¿Dónde están los personajes cultos, inteligentes y medianamente educados o muy educados de antaño? Por supuesto que hablo de personas que existieron en un mundo donde imperaba la ley y a veces hasta el orden y la paz. Y si no imperaban, pues palo y tente tieso. Esto que parece algo fascista a veces es lo único que entienden ciertos individuos que carecen de educación y sensibilidad. Se critica a los políticos como Trump que hacen más o menos estas cosas para llevar el país adelante, pero mientras esto no implique coartar la libertad y los derechos de protesta de la gente esta todo incluido en lo que se llama Estado de Derecho.

Esto es algo que muchos no entienden. Creen que estado de derecho es aquel en el que yo hago lo que me da la gana sin tener que asumir responsabilidad. Error grave, puesto que los estados de derecho tienen que tener legislaciones claras y fuertes sobre como ejercer el poder y los mecanismos que usa para defenderse de sus enemigos, por ejemplo otras políticas que obedecen a estados totalitarios. Pero esto es volver sobre lo de siempre que los lectores de lapaseata.net saben de sobra y hasta les sobra.

“Bastante tienen los habitantes de un país que resolver en sus predios como para tener, por obligación que atender a extraños venidos en manada de otras latitudes”

Desde hace una década o un poco más existe en el mundo occidental un pensamiento laxo o “blandengue”, como yo prefiero definir, en el que las ideas y postulados tienen por fuerza que ser, actitudes piadosas, casi de arrodillamiento ante los males del universo. Bastante tienen los habitantes de un país que resolver en sus predios como para tener, por obligación que atender a extraños venidos en manada de otras latitudes – Se dice que por necesidad-, vale, por necesidad, esa que han pasado todas las naciones a lo largo de su historia, enfermedades, hambrunas, guerras y demás tragedias, pero que no hay por qué prolongar en el tiempo volviendo esa inmigración a perpetuidad. Porque los hombres que huyen de esos problemas son los que están más capacitados para luchar para conseguir un mundo parecido al nuestro en sus lugares de origen. Si huyen a vivir de limosna, quién defenderá sus derechos y los de sus familias en su país original. Nadie.

Todos los países han tenido sus guerras para llegar hasta esta civilización en donde afortunadamente los individuos son las piezas importantes que constituyen las sociedades. Si este conjunto de cosas no ha sucedido en los países de los que provienen esos inmigrantes en edad de luchar por sus derechos, ¿qué se consigue a la larga?, nada de nada solo trasladar los problemas de extraños a nuestras tierras. Y entonces sí adquirir como propios problemas que desde siempre han sido ajenos. Podemos ser guardianes y colaboradores para que esos países empiecen a funcionar como deben, pero no tenemos ninguna obligación de ejercer de niñeras de su situación. Sobre todo cuando va en detrimento de recursos que necesitan nuestras propias sociedades. La caridad bien entendida empieza por uno mismo, refrán Español muy acertado.

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Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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