
«En mi recuerdo y mi verdad a pesar de los años transcurridos, sigue muy latente aquel fatídico día en que asesinaron a Miguel Angel Blanco»
En mi recuerdo y mi verdad a pesar de los años transcurridos, sigue muy latente aquel fatídico día en que asesinaron a Miguel Ángel Blanco. Yo como hija de Guardia Civil lo viví, desde un Cuartel del norte de España, pude ver como los agentes, incluidos mi padre, no paraban, intentando por todos los medios y con esperanza el poder encontrarlo vivo. Para los mas jóvenes de ese cuartel tampoco pasaba desapercibido la tensión de los acontecimientos. Un maldito silencio solo interrumpido por las lagrimas de todos los presentes fue lo que precedió a la trágica noticia contada como en un susurro, le habían asesinado, los malditos asesinos de ETA habían cumplido su amenaza.
«Algo que me sera imposible olvidar las caras desencajas, los ojos brillantes, la impotencia y el cabreo de los guardias, y los abrazos de animo y consuelo de todos…»
En pocas horas, que me parecieron eternas comenzaron a llegar al cuartel los todo terrenos que habían intervenido en la búsqueda y algo que me sera imposible olvidar las caras desencajas, los ojos brillantes, la impotencia y el cabreo de los guardias, y los abrazos de animo y consuelo de todos… Lo que aún en el día de hoy siento es pena, dolor y rabia y más ahora que se intenta blanquear la historia de ETA y hacer ver que no sucedió nada, y sus amigos y ellos mismos se sientan en las instituciones.

Nunca podré asumir la vileza generalizada en el pueblo español.
Quizá sea ese virus el que le mantenga con vida.
No obstante la historia en el olvido conveniente, muy a nuestro pesar, nos cuenta la inconsistencia de la turba multa y la facilidad en, su revés.
Poco a poco, con la insistencia del narrador impenitente, erre que erre, grabaremos en la memoria colectiva la insidia atroz que queremos olvidar.
Sólo la perseverancia vence a Goliat.
#MUERTEaETA_ASESINA