
«Y me alegro que se conozca en Cataluña el informe de la Guardia civil que vincula a Jordi Pujol en la organización del golpe separatista»
No está la cosa para chistes y bromas, aunque nunca sobran, pero intuyo que hoy es ya el día en que algunos habrán sentido al menos un ápice de auto crítica, quizás vergüenza, por y con su lema de cabecera de amor progresista al derecho a decidir.Y me alegro en este día de elecciones en Cataluña que se conozca el informe de la Guardia civil que vincula a Jordi Pujol en la organización del golpe separatista. Y así, por su falta de honor y en honor de los míos, me retiro a los fogones para preparar un suculento rape con almejas y así poder olvidar que los falsos patriotas creen hoy todavía que Cataluña es su finca y coto privado de latrocinio.
Le invito al manjar de paso a otro amigo catalán pero trilingüe y surrealista, admirador y cultivador de la lengua de Oc y sus poesías romances europeas, por el regalo en forma de ilustración que me hizo el mismo día que ese padrino mafioso ponía por escrito sus mentiras. Mi admirado Rover Lang: «La patria es el último refugio de los canallas».

«¡Qué lástima de canallas subvencionados, de los nuevos habitantes traidores de la finca de los Pujol!»
Mientras, las últimas neuronas de mi cabeza se acuerdan de mis amigos catalanes perdidos, la muerte siempre a medio metro de distancia y de la manita izquierda, la del corazón, por sus sentimientos independentistas, grandes y poderosos, por los que no dudaron en insultarme y, por el que, se armaron para la traición de una historia inventada, un buen nivel de vida subvencionado por el régimen independentista con pluses adocenados y un inmejorable nivel de vida en el ensanche barcelonés.
¡Qué lástima de canallas subvencionados en la finca de los Pujol!



No se ya que decir, estimado jefe y amigo Manuel Artero (excepto felicitarte por tu deliciosa costumbre de hacer esa tan personal prosa lírica de relato evocador). En todo caso, me viene a la memoria aquellas palabras de Josep Pla, “Ser rico e independentista es, en todo caso, muy difícil. Pero, en fin, es concebible. Lo que es literalmente inconcebible es ser pobre e independentista”. Enhorabuena, amigo, por sacarle punta -precisamente hoy-, a un tema completamente agotado…