La decadencia moral de los pusilánimes, busca fortunas y vagos que nos gobiernan. Por Rodolfo Arévalo

La foto de la vergüenza y la decadencia moral.
La foto de la vergüenza y la decadencia moral.

“Quizás la mejor posición para sobrellevar la decadencia moral, la falta de respeto, la estupidez circundante y la falta de neuronas sea hundirse del todo en la apatía”

Quizás la mejor posición para sobrellevar la decadencia moral, la falta de respeto, la estupidez circundante y la falta de neuronas sea hundirse del todo en la apatía, decididamente comprarse un móvil y dejarse llevar por las procelosas aguas del pensamiento único, puesto que poco o nada se puede hacer como no sea patalear como un bebé que no sabe llorar y al que todo el mundo ignora. Pero por nuestras raíces y nuestros hijos no debemos claudicar.

La historia de la humanidad siempre ha sido así, la diferencia entre épocas es que antes mandaban y decidían los más preparados, los que habían estudiado bajo la severa vara de los educadores, tanto en sus casas como en las escuelas de élite, y da igual en que materia. Podían ser los más bestias, los más inteligentes, los más avaros o codiciosos o los más cualquier otra cosa. Pero eso sí, no mandaban nunca los pusilánimes, aprovechados, busca fortunas y vagos. Cuando había que partirle la boca a un bocazas, se la partían, que era a un mentiroso, también, vamos, que te pillaran confesado que no te librabas.

Ahora las cosas han cambiado, ya no es un honor tener palabra, saber y poseer sentido común. No, ahora todo eso es considerado una mierda afecta al neocapitalismo hetero patriarcal, que no se sabe muy bien que es lo que define por muy claras que sean las palabras, porque están en boca de quienes no pueden defender nada mejor que no pase por imposición. Tratar de ponderar los pros y los contras, contar, medir y pesar, los asuntos que se ponen encima de la sociedad ha dejado de tener sentido, porque al parecer no existe consenso acerca de lo que es aceptable o no.

“Algunos políticos, genuinos representantes de la decadencia moral, ignoran que su deber es estar al servicio de la población que gobiernan en este caso España”

Se comprende porque unas posturas son totalmente incompatibles con las otras, como lo son la libertad y la dictadura. Algunos políticos, genuinos representantes de la decadencia moral, ignoran que su deber es estar al servicio de la población que gobiernan en este caso España. Parecen mucho más enterados los bomberos y voluntarios de las catástrofes que sus políticos, que están allí de vacaciones y lo están porque tiene que haber de todo bajo la luz del sol. También entre los que se presentan a ministro o presidente. Por eso ante una catástrofe como unas inundaciones o fuegos devastadores, los presidentes de gobierno deben dejar su asueto para mejor momento y remangarse la camisa, aunque solo sea en gesto para la galería que le vota, y hacer como que hace.

Pero no, algunos son tan nefastos e ineducados que permanecen de vacaciones aunque se hunda el Titanic o el país, que para el caso viene a ser lo mismo. ¿No se trata de igual modo a un genial científico que a cualquier famosillo televisivo? Perdón, peor al científico, “pos hasta ahí podríamos llegar”. Y al parecer muy pocos toman nota de estas cosas acerca de lo que es políticamente defendible y lo que no. Esto es debido a la pérdida de los valores de nuestra cultura judeocristiana, que afecta como no puede ser menos, también a los elegidos para dirigir los países pues todos salen del totum revolutum popular que corre el peligro de caer en la anarquía más absoluta si no lo estamos ya.

Al presidente en funciones le gustan los vuelos más que a un tonto un lápiz. Es la metáfora perfecta de la decadencia moral.
Al presidente en funciones le gustan los vuelos más que a un tonto un lápiz. Es la metáfora perfecta de la decadencia moral.

“Los enemigos a los que me refiero no son más que los populismos, las dictaduras, los cara dura, los aprovechados y maleantes de todo tipo”

Ya sé que tampoco está de moda la mano dura, y no sé por qué, cuando está perfectamente justificada y defendida en las democracias por apartados bien claritos de la Constitución que tiene mecanismos para defenderse de sus propios enemigos internos, que pretenden adaptarlas a sus intereses y no a los de la mayoría. Los enemigos a los que me refiero no son más que los populismos, las dictaduras, los cara dura, los aprovechados y maleantes de todo tipo. El ejemplo más importante a tener en cuenta, es que antes toda esta panda de individuos no era tenida en cuenta por la sociedad, pero desde la llegada del culto a lo feo, lo costroso, lo zafio y lo mal oliente y su aceptación en las instituciones del estado todo ha ido cambiando.

Antes una mierda era una mierda y no como ahora que puede llegar a ser una obra de arte. Por eso las equivocaciones de las limpiadoras de los museos cuando creen que una mierda es eso, mierda y la limpian con esmero. Realmente creen en su trabajo y lo hacen bien por amor propio, ese que muchos no tienen, y creen también que nadie puede considerar un perchero desvencijado una obra de arte, tampoco un culo con una flor en medio o su carro de limpieza, son personas inteligentes y con los pies en el suelo. Vamos personas que saben lo que vale un peine y lo que huele una mierda, son personas que quizás no tengan la educación y cultura suficientes como para gobernar un país, pero me da a mí en la nariz que lo merecen y harían mejor que muchos de los actuales. Y por otra parte lo harían con sentido común, que es lo que no tienen nuestros políticos, o muchos de ellos.

“El único recurso para poder salvar los platos del desastre eran antes las normas de clase, formación y cortesía, pero ahora han quedado subyugadas”

La sociedad desde que admite y permite que el hemiciclo del Parlamento ya no sea la sede de la soberanía popular y sí de la desfachatez popular y circo de varias pistas en el que en vez de legislar se hacen fuegos artificiales rellenos de mierda ha caído en las redes de la decadencia. El único recurso para poder salvar los platos del desastre eran antes las normas de clase, formación y cortesía, pero ahora han quedado subyugadas por las vestimentas informales de algunos políticos, las desaliñadas peinaduras y la simpleza absurda.

También han tratado de desacreditar las buenas formas los feminismos radicales, que hacen que ceder el paso a una persona en el ascensor u otro lugar sea una especie de machismo con ánimo de menoscabar a la persona beneficiada. Que no digo yo que nadie pueda sentir lo que le apetezca, pero también se les cede el paso a otras personas que no son del sexo femenino. Tampoco digo que no se pueda ir a la moda y en vaqueros con agujeros a donde uno quiera, pero no al edificio en el que se reúne la voluntad del pueblo, y que no debe ser por supuesto la hez de ese pueblo sino la mejor clase educada en el respeto y la cultura. Además por respeto a ellos mismos.

“En la España democrática parece que los que sostienen la bandera de la libertad frente a las dictaduras son unos apestados”

En la España democrática parece que los que sostienen la bandera de la libertad frente a las dictaduras son unos apestados, puesto que durante años los defensores de esta se han dedicado a engañar a los que llaman el Pueblo y que no son más que sus aleccionados ignorantes. Tomen en sus manos a cualquier político de antes de los años veinte y verán con claridad lo que estoy diciendo. Para llegar a estar en el parlamento de la nación, al menos se debía de ser una persona educada, con cultura, formada de alguna manera en un cierto nivel cultural y por supuesto no llegaba allí nadie con un cociente intelectual de setenta u ochenta.

Ese nivel de cociente intelectual es el que piensan las emisoras de radio y televisión que tenemos los españoles, cuando han convertido los noticiarios en programas educativos de izquierda, frente a los hijos de la gran puta de la derecha y tratan de enseñar al “Pueblo” solo las noticias de las revistas de sucesos. ¿Será que tienen tirón?. Quizás lo mejor sea hundirse en la apatía.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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