
«Estos indocumentados patológicos, con subvenciones y parcelas de poder, no saben que cuando se reconquista el Reino de Valencia no existe Cataluña»
Cuando oía hablar al indocumentado Gordó o a cualquier terminal separatista diciendo que parte de Aragón más Valencia y Baleares, e incluso parte de Francia, serán Cataluña me parto por no llorar. Es la manipulación del poder.
Estos indocumentados patológicos, con subvenciones y parcelas de poder, no saben que cuando se reconquista el Reino de Valencia (1229-1245) cayendo Valencia en 1238, y el Reino de Mallorca (1229-1231) siendo tomada su capital en 1229 del poder islámico por el gran rey Jaime I hay que dejar muy claro que NO EXISTÍA CATALUÑA, ni el término ni la lengua. Es más, para ir desde Zaragoza a Barcelona había que pasar por territorio francés, hasta que se firmó el Tratado de Corbeil (11 de mayo de 1258) por el cual el rey de Aragón intercambió sus territorios ultrapirenaicos por los franceses de este lado.
Claro que en la toma de Valencia y Mallorca hubo caballeros del condado de Barcelona, «barceloneses», pero nadie de ninguna entidad llamada Cataluña y menos «catalanes».
En cuanto a la lengua valenciana encontramos referencias muy antiguas, en cambio del catalán no se empieza a citar como tal hasta finales del XIX, lo que se llamaba hasta entonces simplemente lemosino o llemosí. Esta es la desgracia que padecemos por haberse cedido ciertas competencias a las autonomías, y en este caso algo tan esencial y estratégico como es la Educación, pilar fundamental de toda sociedad, de toda nación para tener y actuar con Visión de Futuro y Perspectiva de Conjunto.
Si esto no cambia, España será destruida por la pasividad e irresponsabilidad de unos y la agresividad de los indocumentados fuera de la ley mantenidos en el poder.

quizas los aristocratas mas infames de toda la historia de España fueron el Conde don Julian y el duque don Adolfo Suarez, este ultimo infame aristocrata fue el que, sin tener poder para ello, puso en marcha la demolicion de España en la forma que habian diseñado la francmasoneria, que complemento el Manual Aznar con su Ley de Extranjeria. No hay marcha atrás. Es evidente que a aquel duque castellano, el Don Adolfo Suarez, le cayó una terrible maldicion