
«los perros leninistas de la CUP gritaron «fascistas e hijos de puta»a muchos vecinos cuando lo único que proclamaban en medio del tumulto es que son catalanes y españoles»
Dentro del espectáculo irreal en el que en la actualidad, vive el gobierno de la mano tendida y muerta escuchamos ahora hace dos años el discurso del Rey. En este momento en el que no hay gobierno ni oposición responsable mi corazón se encuentra en esa Cataluña del abrazo de ese guardia civil a un emocionado ciudadano que ofrecía su casa a los guardias expulsados por funcionarios a los que pagamos su sueldo, y sobre todo con esos catalanes que con su bandera española eran insultados y a los que los perros leninistas de la CUP gritaban «fascistas e hijos de puta» cuando lo único que proclamaban en medio del tumulto es que son catalanes y españoles.
A partir del correcto y esperado discurso de Su Majestad de hace dos años, de momento no han sucedido cosas importantes: nada más que las ambigüedades medidas y cobardes de nuestros políticos.
Estamos a la espera de la inminente sentencia del Tribunal Supremo y sus consecuencias, porque los españoles no olvidamos aquellos desmanes intolerables, y tampoco que el Rey no retirara la Grandeza de España al conde de Godó que ha puesto el concepto de la nobleza y del derecho premial al nivel de la más sucias de las porqueras.

Esa mierda de culo ¿es denunciable por provocar daños a la vista?
¡Hombre! La verdad es que ese culín está muy apetecible…
El otro dia oí decir a un CATALAN en la radio decir que los de la cup son una banda de muchocuidado