
«Llegaron a Madrid unas 28.000 personas, la mayoría en avión, para participar en la reunión contra el cambio climático. La cumbre del clima»
Desde los cinco continentes llegaron a Madrid unas 28.000 personas, la mayoría en avión, para participar en la reunión “contra el cambio climático”. La cumbre del clima COP25.
Recordemos por ello que los miembros del Parlamento Europeo se desplazan mensualmente a Bruselas en avión desde sus lugares de origen porque el Parlamento no funciona todos los días (faltaría más!) y ni se les ocurre instalarse en Bruselas para evitar tantos miles de viajes (perderían las dietas…). Además están los periódicos traslados a Estrasburgo, mas aviones, camiones con los documentos, etc., pero los mandatarios europeos acaban de aprobar una declaración de “emergencia climática” para que los países, o sea los otros, luchen contra la contaminación…
La agenda “progre” se basa exclusivamente en atacar todo aquello que ha dado mayor libertad y bienestar a todos. Ataques a los viajes en avión, una industria que ha democratizado un transporte hace poco reservado a las clases altas y ha permitido a millones de personas viajar y conocer el mundo.
Insistencia en reducir el consumo de carne, ¿Volveremos a los años paupérrimos en que solo comían carne los ricos y los demás una vez al mes?
Ataque al “consumismo inútil y a las compras compulsivas”, ¡Pero nadie explica que pasaría con los empleos que la eliminación de esas “malas prácticas” conllevaría!
Y la guinda, por supuesto, el coche particular , el ejemplo por antonomasia del producto que ha facilitado la movilidad y la libertad de elección individual. Hay que prohibir los vehículos privados a favor del transporte de masas, y para vehículos privados solo los (carísimos) eléctricos.
Una vez más sólo para los ricos… Y los políticos por supuesto, porque hasta el momento no he oído que vaya a suprimirse ni un coche oficial, de los miles que hay en España, por ejemplo, ni los aviones oficiales ni nada de todo esto que los malvados ciudadanos nos empeñamos en hacer seguramente para fastidiar al planeta porque somos así de estúpidos y malvados.
