«Reflexiones sobre el trabajo, la memoria, y el olvido social de quienes más han vivido en una civilización que olvida a sus mayores mientras idolatra la riqueza».
De la pasión por trabajar al desprecio por envejecer. Por Rodolfo Arévalo

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«Reflexiones sobre el trabajo, la memoria, y el olvido social de quienes más han vivido en una civilización que olvida a sus mayores mientras idolatra la riqueza».

«Tras la aparición de una serie de televisión emitida, con gran éxito a lo largo de los ochenta, se pusieron de moda los cruceros».

«A los niños de la posguerra nos asustaban con la llegada del comunismo. Entre tanto nos colaron subrepticiamente el consumismo».

«Nos quieren robar la esencia de la Navidad. Te quieren robar la Navidad y no te quieres enterar y esto va más allá del consumismo»

Me niego a llamar “black friday” a ese engendro lleno de rebajas solapadas y timos encubiertos que agotan nuestras maltrechas arcas.

Hemos retrocedido al peor escenario del pasado, pudiendo entrever un nuevo modelo de esclavitud humana dependiente de la aritmética financiera globalista

La gran mentira de los que parieron aquello de la ‘ley de la obsolescencia programada’, la gran industria a la que le importa una higa la contaminación

Miren ustedes, que en este país mandan una manada de flojos, dañados mentales, mermados intelectuales, macarras de taberna, quinquis de pantalón pitillo bronceados con crema de zanahoria

La actriz y empresaria Gwyneth Paltrow lanzó un producto cuya venta se ha agotado: una vela cuya fragancia floral huele como su vagina

Llegaron a Madrid unas 28.000 personas, la mayoría en avión, para participar en la reunión contra el cambio climático. La cumbre del clima

Bernays, de confesión judía, dijo haberse distanciado del término propaganda cuando se enteró de que Goebbels consultaba su libro Cristalizando la opinión pública

Esa irrealidad que nos rodea, ese eterno guateque que sufrimos en el que todos bailan músicas diferentes y que ha sido mentalmente creado por individuos harto sospechosos

He comprado un bolígrafo. Es un artilugio normal que sirve para escribir. Me lo han envuelto en un papel impreso con logotipos de una tienda. Lo saco del envoltorio. Ahora encuentro de nuevo el envase del producto. Tiene bonitos colores está impreso en cuatricromía. Un plástico transparente permite ver la herramienta de escritura a través. Saco el instrumento y tiro el resto a la papelera de mi escritorio. Vivimos desde hace tiempo un fenómeno curioso

Desde hace ya muchos años tengo teléfono móvil, no por mi gusto desde luego. La verdad es que le hago poco caso. Tanto mi familia como mis amigos me lo reprochan