El auténtico rostro del gobierno de Sánchez en el azogue del esperpento. Por Manuel Artero

La tinta del calamar en el espejo
El auténtico rostro del gobierno de Sánchez en el azogue del esperpento

“Los espejos todos, de todas las casas, hasta los de la Moncloa presidencial, e incluidos los del esperpento  reflejan  ya el auténtico rostro del gobierno de Sánchez”

Los espejos todos, de todas las casas, hasta los de la Moncloa presidencial, e incluidos los del esperpento  que se conservan en el «callejón del gato» de Madrid desde que, por allí, pasó Max Estrella recitando a Valle Inclán, reflejan desde hace ya varios días el auténtico rostro del gobierno de Sánchez. Un presidente nuevo que azoga la política para reflejar su poder, delirio social y apuesta por la provocación en cada de una de sus movimientos. Una enfermedad que propaga desde su laboratorio de propaganda y nos hará temblar a todos.

Políticos en la oposición y sesudos columnistas alertan de la condición de cortina de humo o de apestosa tinta del calamar al ataque frontal al pin parental asumido por la comunidad de Murcia que el gobierno de Sánchez lanzó por boca de sus ministras, pero en realidad el órdago ha sonado con contundencia: Su propuesta política se centra en controlar la educación de nuestros hijos por medio de una nueva Ley de Educación.

Se trata de la nada política convertida en mayoría parlamentaria por el diseño de la propaganda por la que, en tan solo una semana, hemos evolucionado desde la ingeniería financiera a la ingeniería judicial, una nueva arma de destrucción democrática que Sánchez está desplegando desde su nueva Fiscalía General del Estado, un virus que será capaz de colarse por la puerta trasera de la Constitución para infectar todo el sistema. 

Dime, dime espejito, ¿Cómo me mantengo en poder hasta el 2023?… Han debido preguntar a sus gurús mediáticos, como los héroes clásicos lo hacían en la Delfos del Oráculo, pero sin percatarse, ni echar cuentas por su prepotencia, a la concavidad de la calle, nuestras expresiones torcidas, al alma doblada de los vecinos en paro y las miradas torvas de incomprensión ante su descaro ideológico, ideas, incumplimientos y traición a los españoles que viven en Cataluña, a todos los españoles, y claro está, las respuesta por el momento se han transformado en Esperpento.

Lo dijo Max y está escrito negro sobre blanco en la enciclopedia de las grandes obras: «El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada. España es una deformación grotesca de la civilización europea.»

Y así, mientras las televisiones nos reflejen un Sánchez pletórico, feliz y comprensivo con todo hasta con la alta traición de los políticos catalanes, la inexorable realidad de los espejos curvos nos muestra su riesgo para la convivencia, tanto en la deriva catalana de incumplimientos judiciales, como en el déficit presupuestario que España tiene encima.

 

 

Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

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