
«Me encanta contemplar el paisaje… más allá del que me proporcionan mis ventanas. Como observadora profesional, disfruto estudiando el comportamiento de mis dirigentes»
Me encanta contemplar el paisaje… más allá del que me proporcionan mis ventanas. Y como observadora profesional, disfruto estudiando el comportamiento humano, sobre todo ante la adversidad general… Y cuanto más conozco a los humanos y a sus dirigentes, más me sorprenden, asustan… ¡Y más quiero a mi perro!
En estos días, pocos son los que se salvan de un «autismo» generalizado… Ese autismo que empuja a la gente a ser positiva ante el drama de mas de veinte mil familias… No se si será una salida hacia delante para blindarse ante el dolor ajeno, o simplemente que las neuronas del corazón están quebradas, son defectuosas o lo que es peor, estén adormecidas por la propaganda oficial.
«Mirar para otro lado, hacer ejercicio hasta agotarse, poner la «bala» en lo superfluo,o hacer risas compulsivamente, no nos exime de lo que está ocurriendo»
Mirar para otro lado, hacer ejercicio hasta agotarse, poner la «bala» en lo superfluo,o hacer risas compulsivamente, no nos exime de lo que está ocurriendo… Luego ves publicaciones a lo «Corìn Tellado» que inundan las redes, que son más tìpicas de «Campanillas» de andar por casa, que revuelven las tripas al menos escrupuloso de los mortales…
La realidad, por cruda que sea, hay que enfrentarla, o causará costra: dolor , más confinamiento y falta de libertad. Porque mientras eludimos la verdad y nos miramos el ombligo, siempre habrá quien aproveche esta «anestesia» para robarnos nuestra libertad de pensamiento y obra…
Pero oye, a mí, me importa un bledo.., porque cuanto más conozco a los humanos, más me sorprenden, asustan y..¡más quiero a mi perro!

Rara avis en el trópico de cáncer.
Hoy me siento menos solo.