(Final) La Nueva Anormalidad acaba de empezar. Por Jorge Hernández Mollar

 La Nueva Anormalidad acaba de empezar
La Nueva Anormalidad acaba de empezar

«Gracias Señor por haber defendido con firmeza y convicción nuestros legítimos deseos de vivir en democracia y libertad. La nueva anormalidad acaba de empezar…»

L’État, c’est moi (El Estado soy yo), esta expresión absolutista se atribuyó al Rey Sol, Luis XIV de Francia. Pues bien al republicano Sánchez está solo a un paso de pronunciarla en una de esas entrevistas que con tanto esmero y servilismo le prepara su Rasputín monclovita, Iván Redondo.

En tres ocasiones y en sendas comparecencias públicas, nuestro” Rey Sol” Republicano, Pedro Sánchez, haciendo alarde de su espíritu democrático y dialogante se ha apropiado sin pudor alguno de la Fiscalía, la Abogacía del Estado y el reparto de los Fondos con que la Unión Europea irá regando el desierto de nuestra maltrecha economía y el estado casi catatónico de nuestra salud como consecuencia del Covid-19.

Dijo en RNE que como la Fiscalía depende del Gobierno, traería a España a Puigdemont, dijo también en Antena 3 que la Abogacía del Estado formaba parte de sus “dominios” y que presionaría para que Oriol Junqueras recogiera el acta de eurodiputado previo reconocimiento de su inmunidad por el Tribunal Supremo para que pudiera pasearse por Europa, denigrando a España, hasta que el Parlamento Europeo le concediera el suplicatorio. Finalmente desde la prepotencia, soberbia y espíritu totalitario que le caracteriza le anunció a los presidentes de las comunidades autónomas que el dinero de la Unión Europea lo “asumía” personalmente para repartirlo a su gusto…

Bien, pues ni Puigdemont ha regresado a España (ni ganas que tenemos de ver a este traidor pisando el suelo español), ni el orondo Junqueras ha recogido el acta de europarlamentario y sigue en prisión (como es de justicia) y ni en cuanto a los Fondos está claro que la Comisión Europea vaya a actuar como trágala al examinar el plan de recuperación y resiliencia que está obligado a presentar el gobierno español para el programa de reformas e inversiones del Estado. La pregunta inmediata es ¿con quién va a contar para la formalización de este Plan? ¿va a crear una Comisión de expertos “sui generis” como la de la desescalada? ¿van a intervenir las CCAA con ese melifluo espíritu de gobernanza que tan pomposamente anunció?

Tiempo habrá de analizar las condiciones y consecuencias del acuerdo del Consejo Europeo del mes de Julio que dio motivo a uno de los espectáculos más infantiles y pelotudos (como diría un argentino) del gobierno. El “paseíllo” entre sus ministros y ministras filocomunistas aplaudiendo ardorosamente a un jefe que casi se contoneaba al ritmo del “aplausiómetro” y que remató en la plaza del Congreso con una fuerte ovación del tendido izquierdista, prietas las filas y completo el aforo de sus escaños incumpliendo impunemente un acuerdo de la Mesa, por cierto con un silencio atronador de la oposición.

Pero esta es la hora que me acaba de sorprender la triste y preocupante noticia que ha dejado paralizado al pueblo español. El rey emérito Juan Carlos I abandona España : “Ahora, guiado por el convencimiento de prestar el mejor servicio a los españoles, a sus instituciones y a ti como Rey, te comunico mi meditada decisión de trasladarme, en estos momentos, fuera de España.” Así reza su despedida en el lacónico comunicado del ya histórico 3 de Agosto del año 2020, una fecha que será recordada especialmente por todos los españoles que hemos vivido junto a S.M. uno de los períodos más prósperos de nuestra historia. Un hecho de esta relevancia exige un análisis mucho más sereno y meditado que la impronta sentimental que provoca el fin de una etapa histórica de nuestra democracia protagonizada por un Rey que, con sus defectos y errores pero también con sus aciertos y virtudes, ha sabido infundir a sus generaciones contemporáneas el orgullo de pertenecer a una nación querida y respetada en todo el mundo durante su reinado.

Gracias Señor por el servicio que durante cuarenta años has prestado a España y gracias por haber defendido con firmeza y convicción nuestros legítimos deseos de vivir en democracia y libertad. La “nueva anormalidad” acaba de empezar…

Jorge H. Mollar

Jorge H. Mollar

Nací en Melilla. casado y tres hijos, católico. vitalista y optimista. Respetuoso con las personas sin distinción y los derechos humanos Estudié Bachiller en el Colegio La Salle y me licencié en Derecho por la Universidad Complutense Madrid. He sido funcionario del Cuerpo Superior de la Administración de la Seguridad Social y en mi actividad política he desempeñado cargos orgánicos en el Partido Popular y he sido Senador, Diputado a Cortes y Diputado al Parlamento Europeo.En el Senado pertenecía a la Asamblea de la OTAN y en el Congreso desempeñé la portavocía de Sanidad de mi grupo parlamentario, presidiendo la Comisión de Libertades Públicas, Justicia e Interior en el Parlamento Europeo. MI etapa de vida pública, tuve el privilegio de culminarla como Subdelegado del Gobierno en Málaga. Jubilado de la vida administrativa pero continuo muy activo para seguir en la aventura de ser útil y servir a a la sociedad y a España. Por esta razón, entre otras actividades, presido el Comité de Expertos del Partido Popular de Málaga. Soy Consejero además de Centros Familiares de Enseñanza (Grupo Attendis). La direccion de mi blog personal es johermol.es y se llama "Desde mi nube".

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