Echarle la culpa al empedrado es algo que le gusta mucho a la izquierda española. Por Rodolfo Arévalo

Echarle la culpa al empedrado es algo que le gusta mucho a la izquierda española
Echarle la culpa al empedrado es algo que le gusta mucho a la izquierda española

«Echarle la culpa al empedrado es algo que le gusta mucho a la izquierda española. Siempre lo ha hecho y ahora lo volverá a hacer»

Echarle la culpa al empedrado es algo que le gusta mucho a la izquierda española. Siempre lo ha hecho y ahora lo volverá a hacer. No quiero ser como la Sibila de las solfataras de Nápoles, pero desde hace uno o dos meses me siento poseído por poderes sobrenaturales nunca antes conocidos por mí. Pues eso, no estoy poseso, no necesito un cura que me saque los demonios, que a veces me llevan, pero de oír estupideces, pero es cierto que se me erizan los vellos del cuerpo cuando pienso en el otoño caliente muy caliente, ardiendo lo veo y no es porque haga frío ahora y me sugestione, no, más bien la temperatura es ahora mismo para abochornarse de calor y tratar de pensar en el polo norte.

Es verdad que el bochorno lo deberían sentir Pedro y Pablo, presidente y vicepresidente del gobierno, suponiendo que lo que tenemos sea un gobierno, que yo empiezo a dudarlo, a mi me parece más algo de estar por casa en chanclas y con Montero en bikini en su piscina. Es por otra parte peligroso marcharse de vacaciones, entre otras cosas porque marcharse de vacaciones, es el caldo de cultivo ideal para que te ocupen tu “kely”, “jatetu” que esto está lleno de depredadores y gente de mal vivir y cuando en muchos puntos de la geografía nacional se producen rebrotes del coronavirus.

«Pero siendo esto trágico, lo es más las cientos de familias que han perdido todos sus negocios, la cantidad de otros que van a cerrar, las empresas que se han marchado…»

No ponerse la mascarilla, sirva o no de algo no solo es indecente, sino un falta de respeto absoluto a los nuevos contagiados, no te digo lo que será para los familiares de fallecidos. Pero siendo esto trágico, lo es más las cientos de familias que han perdido todos sus negocios, la cantidad de otros que van a cerrar, las empresas que se han marchado, junto con algunos capitales, cuando oyeron que Sánchez iba a gobernar con un comunista bocazas y faltón. Aquello fue la Karaba, esa que araba y ya no ara.

Hay pocos gobiernos de este estilo en el mundo, solo en los países en los que la mayor parte de la población es más boba o más inculta e informada que unos piojos o sin ir más lejos el grueso de la española. No es que aquí sean legión como en Venezuela. Lo dije a mis conocidos hace muchísimos años: como los dirigentes de los países sudamericanos no creen clases medias y saquen de la pobreza a las clases menos formadas, todos pasarán a engrosar las filas comunistas y me equivoqué, pero por muy poco. Solo algunos y por los pelos, todavía no lo son. Es que o la globalidad del país es casi toda clase media de algún tipo o está condenado a ser manejado por los comunistas.

Lo que no se puede comprender es que en España, país en el que la gente ya recibe una formación bastante amplia hasta la edad de dieciséis años, se produzca este hecho, y para mi, que solamente puede deberse a un lavado de cerebro acerca de lo malos que fueron los vencedores de la guerra civil y que detrás de cualquier desgracia está la derecha. Claro, tiene una explicación segura. Veamos la derecha cada vez que gana saca al país de la miseria, ha ocurrido ya dos veces, dos ruinas socialistas, dos recuperaciones por parte del PP.

«Lo malo es que para las siguientes elecciones la gente ha olvidado quiénes les rescataron de la miseria que no fue otro que Rajoy»

Lo malo es que para las siguientes elecciones la gente ha olvidado quiénes les rescataron de la miseria que no fue otro que Rajoy. Él, muy gallego, tuvo una mayoría absoluta para haber desecho todo el desbarajuste de Zapatero tras haber recuperado una economía al borde del rescate. No hizo nada, quizás lo más sonado fue permitirle a Soraya que les regalara prácticamente las televisiones a la ultra izquierda. Que pena que la gente no se acuerde. Hay quienes les murmuran al oído que, si la derecha construye hospitales es para dárselos a sus amigos de las empresas. Hay que tener mala baba para decir eso. Que si la Banca recibió dinero es porque es allí donde están los amigos de los políticos y otras estupideces por el estilo. Pues mire usted, no, no es así, las empresas que construyen hospitales se quedan con la gestión un número de años en compensación de que no se les ha pagado toda la obra y eso es dinero que no sale de los impuestos de los quejosos o quejicas. Si los bancos fueron rescatados es porque son los que pueden mover la economía dando créditos y moviendo el dinero entre gente que lo necesita para montar negocios y el que lo posee.

O sea que la empresa privada no es enemiga del pueblo, más bien al contrario, es la que genera el capital suficiente para pagar a los trabajadores y crear más riqueza para todos en general, que es lo que no consigue, ni aún queriendo el gobierno social comunista, que en los tres primeros meses de gobierno, mucho antes de la pandemia ya iba de culo y cuesta abajo.

«Señores votantes españoles, más seriedad y criterio a la hora de votar, el comunismo y el socialismo nunca llevaron a la prosperidad»

Señores votantes españoles, más seriedad y criterio a la hora de votar, el comunismo y el socialismo nunca llevaron a la prosperidad, más bien siempre al fracaso rotundo de los estados. Eso sin contar los muertos que dejan a su paso. Lo siento, pero es así, un baño de realidad no viene mal a nadie, porque se puede querer ser bueno, tener una filosofía de la vida buenista, pero como dice el refrán a Dios rogando y con el mazo dando.

España es un país bastante pobre como para dar de comer a tanto vago y político socialista que dilapida el dinero. Cuando en octubre pierdan el trabajo o no tengan dinero, no la tomen con los bancos, que en último caso son los que podrían a duras penas salvarles a ustedes, díganselo a sus dos gobernantes de tebeo Pedro y Pablo. A lo mejor con un poco de suerte comprenden ustedes que el que menos culpa tiene de todo es el virus. Echarle la culpa al empedrado es algo que le gusta mucho a la izquierda española. Siempre lo ha hecho y ahora lo hará. No quiero ser como la Sibila de las solfataras de Nápoles pero desde hace uno o dos meses me siento poseído por poderes sobrenaturales nunca antes conocidos por mí. Y este don, me está matando, porque no aguanto ver a un pueblo que se deja sistemáticamente engañar y no reacciona, vuelve a caer en las misma trampas. Esa de pero que malísimo que es Trump, mira que lo es, etc.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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