Brindo por los bobitos que me replican en las redes sociales: así incentivan mis ganas de escribir. Por Rodolfo Arévalo

Brindo por los bobitos que me replican las redes sociales. Ilustración de Tano
Brindo por los bobitos que me replican en las redes sociales. Ilustración de Tano

«Me gusta, me encanta y hasta me hace feliz que me repliquen en las redes sociales porque así incentivan mis ganas de escribir y brindo por todos y cada uno de esos bobitos que descalifican mis palabras y opiniones»

Me encanta, me hace feliz constatar que haya tanto bobito, navegando en twitter. Uno me descalifica y dice algo así como que no me entero… Bien. Es reconfortante, darse cuenta de que tienes razón, que la inteligencia es un bien escaso, como yo mismo afirmo. Independientemente de que yo pueda serlo o no, porque pierda el tiempo contestando a quién carece de ella, con la suposición harto improbable de que entienda el mensaje, si este no contiene insultos y otros despropósitos. Es cierto que puede haber mucha altura intelectual también en esos pagos, pero suele acompañarse de un desfile de imbéciles, o sea de gente que no sabe, de antología de la imbecilidad, que no contentos con no comprender el mensaje, por ser casi analfabetos funcionales, encima se abrogan el derecho a opinar. Que sí, que opinar está muy bien, pero como dijo Pérez Reverte, “opinar al igual que votar, si es el voto o la opinión son de un imbécil sirve de poco”.

Uno de los problemas en España, que arrastra tras de sí muchos de los demás, no es otro que la educación, que durante más de treinta años ha estado, salvo excepciones, en manos de gente que no ha mamado el buen estilo y educación en casa. Esto ha ocurrido, porque hacer la carrera de magisterio es fácil, esa convención existe, entre los alumnos que van a cursar un carrera superior. No debiera ser así, dado que una formación que da las herramientas, para edificar la mente y la formación técnica de quién tiene que edificar individuos adultos no debe dejarse en manos de cualquiera que apruebe por los pelos. En general debieran ser los mejores de entre los más dotados. Y por pura lógica esos profesionales de la educación debieran tener una remuneración alta, acorde a la responsabilidad que tienen.

Se puede saber mucho de cualquier tema pero, si eso no viene sustentado por un bagaje de cohesión social basado en nuestra cultura occidental y familiar, es difícil impartir esos conocimientos, porque carecen del fondo humano que han de tener. En ese sentido tienen mucha culpa de lo que pasa los sindicatos que en su afán igualatorio en cuestión de remuneraciones, han conseguido igualar todos los sueldos por abajo, sin premiar a los mejores.

Estos conceptos anti, valoración personal del trabajo y del esfuerzo individual, trae consigo despropósitos como el reparto igualitario de los pluses de productividad, que no han de usarse así, sino para premiar el esfuerzo. Lo humano puede llegar a ser grande, dentro de unos límites, lógicamente animales, porque es lo que somos, algunos más racionales que otros, que sacan la lengua cual látigo para descalificar con insultos y frases, más o menos ingeniosas, a los que no piensan como ellos.

Hasta hace poco pensaba que esto se debía a desinformación o falta de bagaje cultural, pero cada día, soy más consciente de que se debe al puro desprecio, por parte de los insultadores, a los que no han caído en la ideología social comunista y por ende son abyectos individuos que no merecen ni que les digan la hora. Esto de no tener un gran timonel marcándote el rumbo con la nariz y la amplia frente, con gorro estilo “che”, es algo intolerable y no tolerado, por los que necesitan reglas y pautas estrictas de comportamiento para saber sus límites. O sea un estado tiránico que mantenga a todos dentro del tiesto, tiesto comunista, para que nos vamos a engañar.

Algunos piensan que defender cosas como la familia, la cultura occidental, la religión o religiones, el ateísmo, o incluido cualquier clase de pensamiento disidente es puro fascismo. No. no es puro fascismo, pero, por el contrario si lo es, mantener a capa y espada que mi razón, la buenista y social comunista es lo único bueno, es un destino en lo universal, curiosamente, como decía el dictador Franco antaño.

Lo malo es que las dictaduras no desaparecen de la noche a la mañana, porque están insertas en los valores de la propia, mente de los anti dictadores, el lavado de cerebro es de largo recorrido, cuarenta años o más porque les obsesiona el tema y desean que esa obsesión se instale en el cerebro de todos, que es otra forma de dictadura. La más peligrosa que es la que proviene de conflictos infantiles psicológicos no resueltos y por profundos conflictos con la asunción de la figura del padre que acaba convirtiéndose en la adultez, en el estado o la autoridad.

Esta obsesión antigua y que viaja en casi todos los individuos es responsable de la mayor parte de las calamidades que producimos. Estaremos de acuerdo en que siempre que se presenta una disidencia, esta busca el apoyo de lo que denominamos masa, esa uniformidad social gris de individuos que sin criterio propio siguen el fluir de sus dirigidas vidas. Y miren por dónde hoy no he usado el Móvil como objeto de esparcimiento malvado de consignas, pero sí quiero referirme a los medios de comunicación manipulados por el poder. Por eso hay gente que no tiene más deseos que no tener responsabilidades que atender, ni ambición, ni nada de nada. Solo quieren ver como gira el mundo a su alrededor día a día, sin dar opinión o dando su opinión sin base más que el insulto gratuito o descalificación no basada en hechos comprobables.

Estas son la razones por las que me hace feliz constatar que haya tanto bobito, navegando en twitter. Es reconfortante, darse cuenta de que tienes razón, que la inteligencia es un bien escaso, como yo mismo afirmo. Independientemente de que yo pueda serlo o no. Por eso solo opino, no afirmo, porque solo sé que no sé nada y uso mi sentido común. Ese que ha dejado de utilizar mucha gente. En definitiva sí, me gusta, me encanta y hasta me hace feliz que me repliquen en las redes sociales porque así incentivan mis ganas de escribir y brindo por todos y cada uno de esos bobitos que descalifican mis palabras y opiniones.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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