Lo que hay que respetar señoras de las empanadillas, es la libertad de los individuos. Por Rodolfo Arévalo

Lo que hay que respetar señoras de las empanadillas, es la libertad de los individuos
Lo que hay que respetar señoras de las empanadillas, es la libertad de los individuos

«Lo que hay que respetar señoras de las empanadillas, es la libertad de los individuos, sean hombres o mujeres, homosexuales, bisexuales, heterosexuales…»

La mujer que más he valorado en mi visa, aparte de mi mujer, es mi madre, tras ella mi hija y tras ella mi hermana que ya no está con nosotros. Ninguna de ellas me llamó machista nunca. Al resto de mujeres, siempre las he tenido en un pedestal, amigas, alguna novia, de pura casualidad de joven y muchas más. Prefiero hablar mil veces con un grupo de mujeres que con un grupo de hombres, porque en general, con mujeres se habla de temas humanos interesantes, salvo que estés hablando con la mujer de las empanadillas de Móstoles.

Muy al contrario y en general, porque hay excepciones, con los hombres los temas de conversación, si quieres tener amigos son, sexo, fútbol o fútbol, sexo, ya que el orden de los factores y eso, lo que sigue… Lo hombres, los amigos que realmente valen la pena, no te los encuentras en el día a día, son individuos especiales, que no suelen prodigarse mucho por bares o gradas de público de diferentes actividades. Generalmente puedes encontrarlos leyendo libros o escribiendo, reflexionando acerca de la vida y la muerte, la política o el sexo de los ángeles.

Realmente es una pena que esto sea así. Pero en la actualidad tener una relación de amistad con alguna mujer conlleva una etiqueta de algún tipo. Te la suelen poner ellas. Piensan, «o busca algo de sexo o algo quiere, ¿Engañarme?, no sé». Los pensamientos acerca de ti, como hombre, no suelen ser bonitos puesto que muchas creen que te aprovechas de ser un macho, no un hombre, no, un puto macho opresor. Esto demuestra mucho complejo de Edipo no superado, no se han rebelado contra el padre psicológico y este las persigue a lo largo de su vida, camuflado en otros muchos hombres, o el estado, o las fuerzas policiales o cualquier otra cosa. Son como esas de la canción que dice al final “el violador eres tú”. Ese tú engloba cualquier asunto represor, que por supuesto no tiene porqué ser cualquier macho. No sé de dónde se puede sacar esa conclusión, cuando la mayor parte de los hombres, no ha violado en su vida ni a una mosca.

Más de una vez muchos se habrán sentido gozosamente violados por alguna mujer que se confundió. Confundió macho alfa con un tirillas y se lo pasaron, ellas sí, por el arco del triunfo y del gozo no esperado, ni de casualidad, del macho. Un hombre, los hombres en general, no digo todos, pero si una gran mayoría, están totalmente desarmados frente a las mujeres, en el tema fundamental, en el único que es importante en la vida como es tener pareja y reproducirse, ellas no solo llevan la voz cantante, si no que pueden hacer que muchos se arrastren por el polvo, lamiendo la arena que ellas han pisado previamente. Solamente algunos afortunados machos ocupan ese lugar que las sobrevuela, y atontolina; “pero mira que bueno está ese”, le dice una a otra mientras guiña un ojo y se le hace coca cola el lugar que ellas saben. “Ese al que se refieren, suele ser un tipo alto, fuerte y muy dominante. Jamás será un gordito bajito y calvo muy conciliador”.

Porque lo buscan así, alguien que muy en contra de la autonomía que quieren aparentar las proteja y con quién desaparecer acurrucadas en un sofá. Gracias chicas, ya habéis hecho vosotras mismas la selección del más macho el más agresivo y machista, ese que refutáis. Vuestros descendientes lo serán. Pero si la observación acerca de este tema fuera que dos hombres contemplan a una mujer y se les abulta el pantalón a la altura de la bragueta, en seguida saltará alguna diciendo, si no cumplen los estándares de “tíos buenos”, que son unos salidos de mierda, unos machos abusadores y cabrones. Unos machistas incurables. A ver chicas, esto es lo normal, los hombres son machistas porque son machos, pedirles cualquier otro comportamiento es un delito de anti naturaleza. Vosotras soy hembras y nadie os acusa de hembrismo, y bien que muchos podrían hacerlo. El hembrismo es tan malo, tan abusivo y tan perjudicial como el Machismo, con el agravante de que los animales machos no han hecho nada para que se les trate con ese desprecio hembrista que algunas gastan. Lo siento no puedo aceptar esto del machismo como animal de compañía, para todos los machos, sin incluir en el set al hembrismo autoritario y desestabilizador, no de bases sociales, si no de bases biológicas y morales de hombre, que poco tienen que ver con racionalidad o historia humana.

El tema queridas amigas, aunque ya se que esto me ganará el termino de “paternalista, blanco y heterosexual”, que no sé porqué tiene que ser malo, es que los seres vivos en general, tienen una reproducción sexuada y el acercamiento, lo decidió la naturaleza no nadie por fastidiar a las mujeres, lo tiene que dar el macho de la especie. Esto es solo porque tiene que hacerse notar frente a otros machos puesto que ellas son las que elegirán, cuando, dónde y con quién. O sea acusan de machismo al único sexo que no decide una mierda en cuanto a su comportamiento y elección sexual.

No tengo nada en contra de cualquier otro tipo de relación incluida las de homosexuales y lesbianas, pero ha de tenerse en cuenta que aunque se pudieran suponer elegidas, libres de cualquier motivación genética, no lo son. Por eso lo que hay que respetar señoras de las empanadillas, es la libertad de los individuos, sean hombre o mujeres, homosexuales, bisexuales, heterosexuales, vaya a toda la diversidad, porque son seres humanos ante todo. Y por otra parte no argumentar tonterías acerca de lo apartadas que puedan tener los hombres las piernas en los transportes públicos, desde luego no es para mostrar sus atributos que suelen estar embutidos detrás, si no más bien a la necesidad, porque vosotras no tenéis y no lo digo con animus injuriandi, solo es una constatación.

Son tantas y tantas cosas, como decía aquel, que seguro que alguna se me pasa, pero vamos lo de abrirle la puerta del coche a una mujer, sea mi esposa o doña Filiberta, cuñada de mi primo no es un gesto machista, es un gesto de buena educación. Eso que muchos y muchas han perdido en la primera veintena del siglo XXI, por eso la mujer que más he valorado en mi visa, aparte de mi mujer, es mi madre, ninguna de las dos se ofende si las dejo pasar primero o les abro la puerta del coche.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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