Ojo estamos recibiendo muchos musulmanes jóvenes sin mujeres e hijos. Por Rodolfo Arévalo

Ojo estamos recibiendo muchos musulmanes jóvenes sin mujeres e hijos
Ojo estamos recibiendo muchos musulmanes jóvenes sin mujeres e hijos.

«Ojo estamos recibiendo muchos musulmanes jóvenes y ¡oh¡ paradoja parece que vienen solos y no traen mujeres ni hijos por lo general. ¿Están preparando una invasión desde dentro?»

Cada día vivimos un mundo más virtual, no es que nos hayamos trasladado al interior de un ordenador y estemos en un programa de tres D, sino que, muy al contrario, el entorno tres D se ha instalado en nuestros cerebros. Todo lo que existe en el universo, es inventado día tras día por la inteligencia y por nosotros, seres que tenemos conciencia de nosotros mismos, desde el mismo momento del inicio del animal Homo Sapiens.

Es levantarse por la mañana y ver como el interruptor del cerebro se conmuta a “on”, todo lo que hay alrededor cobra sentido o mejor dicho cobra un exasperante sinsentido. La mayor parte de él no tiene justificación, salvo lo más elemental sobre lo que actuamos para sobrevivir. Pero aunque no lo parezca, sí tiene una realidad física, que no vemos, aunque para nosotros solo sea un manojo de sentimientos descontrolados, por falta de referentes en el que situarlos.

Referentes que aún conservan otras culturas no tan decadentes como la nuestra. Tienen un manojo de leyes y reglas de orden material, pueden parecernos absurdas pero que les otorgan fe en su civilización. Parece que la mayor parte de los seres humanos no necesitan el orden para casi nada relacionado con las pequeñas cosas que le rodean, por eso son tan importantes las reglas para la vida. Es curioso el hecho de que muchas personas no sepan casi nunca dónde han puesto las llaves, pero esto solo tiene importancia si han de abrir o cerrar una puerta. Lo peor es cuando no saben dónde han puesto los sentimientos, los conocimientos o unas reglas de comportamiento y pensamiento, necesarias para convivir. Son necesarias para este mundo de relaciones interactivas que tenemos entre iguales. Si dejan de estar presentes la vida es más grave, porque entonces surge ese mundo virtual, solo real en el interior y que podemos confundir con lo externo a nosotros.

Lo externo es lo que existe, cualquier otra cosa, como la palabra que emitimos, el sonido que nos llega o el tacto y el gusto, no son más que realidades elaboradas por el tamiz de nuestras neuronas para que comprendamos el mundo exterior. Si viéramos el mundo tal como es, nos llevaríamos un susto de muerte. Solo veríamos ondas electromagnéticas, vibraciones de frecuencias que corresponden a átomos, neutrones, positrones, cuark y cosas terriblemente abstractas para nuestra mente. Afortunadamente, no necesitamos verlo para vivir, nos basta con estar inmersos en ese caos ordenado, que se corresponde con lo que creamos al verlo…

En la actualidad tenemos un problema grave, en muchos individuos se ha instalado, no la creencia o la intuición, sino la realidad, de que hay que aceptar de manera infantil, lo imaginado y lo deseado es y por necesidad debe ser real. Por eso triunfan las revueltas absurdas sobre cualquier tema, como la esclavitud, que hoy solo practican en el mundo algunos países árabes cuya norma es el Corán. Destruir estatuas sin el menor sentido se convirtió en moda. Y lógicamente todo el mundo cual borregada enferma se ha puesto a ello.

Hace muy poco, este verano, he podido leer un libro acerca del Estado Islámico. Llama poderosamente la atención que en pleno siglo XXI, siglo de ciencia y tecnología. todavía los musulmanes interpreten casi literalmente el Corán, esperando el juicio final que vendrá a ser guiado por el Mahdi y que lógicamente ocurrirá en tierras Sirias, Iraquíes y Turcas. Leer las bases religiosas en las que se basan los musulmanes para querer reconquistar su Estado Islámico, es leer un cuento para niños, pero en este caso cruel y cruento en el que se piden penas muy duras para los infractores y enemigos del Islam y la Sharía. Parece que ellos no han abandonado en absoluto el mundo mágico e infantil, que afortunadamente si han abandonado los Occidentales Europeos ateos o cristianos.

Puede existir todavía algún sectarismo, pero son celulares muy circunscritos a lugares concretos y pequeños. Lo he pasado en grande con la lectura del libro de William McCants “El apocalipsis del Isis” en él se cuentan las bases de por qué ocurre lo que ha sucedido en los últimos años en el mundo en relación a la religión musulmana y a su intento de reconstituir el Estado Islámico. Según el autor, el Estado Islámico está obsesionado con el fin del mundo, porque piensan que ellos los musulmanes lo van a traer. El celo religioso y su convencimiento de que está escrito, harán que nunca se detengan ante occidente. Con muchas facciones políticas y religiosas, encontradas dentro del movimiento, en disputa constante, presagian para él un muy negro futuro, pero con enormes riesgos para occidente.

El Estado Islámico es el más despiadado, letal y devoto de sus escrituras. Para entender este grupo islámico armado, con minoría, pero aún enorme de población es recomendable leer este libro. Si tenemos en cuenta que creer en las escrituras es como hacen los niños cuando creen que sus imaginaciones son realidades, por eso cada día vivimos un mundo más virtual, y no es que nos hayamos trasladado al interior de un ordenador o de las escrituras religiosas de cualquier tipo no, tampoco estamos en un programa de tres D, sino que, muy al contrario, el entorno tres D, se ha traído desde el año uno y más recientemente del seiscientos después de Cristo y se ha instalado o pretenden instalarlo en muchos cerebros… Discípulos son de la religión y la más peligrosa es la Musulmana, que está detenida en la edad media y tolera y practica los castigos medievales. Ojo estamos recibiendo muchos musulmanes y ¡oh¡ paradoja parece que vienen solos y son jóvenes y fuertes, no traen mujeres ni hijos por lo general. ¿Están preparando una invasión desde dentro? Vaya usted a saber.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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