
«El pueblo Español no cree a los orates del comunismo mintiendo en las redes sociales o incendiando las calles. Ya no es tiempo de revoluciones, os quedan un siglo retrasadas»
He tenido una pesadilla, ha amanecido y tras dirigirme a la cocina a desayunar, como hago habitualmente he puesto la radio. He sentido como golpeaba mi cerebro la emisión matutina de Radio Nacional Republicana de España. Un día más el presidente de la República, orgulloso y recién nombrado, un tal Pablo Catedrales, que no es él para menos, sin cátedra de ningún tipo y menos catedral de Sevilla y olé, ni Torre del Oro, y como yo ateo, pero algo más burro con B, estaba hablando, como suele ser habitual, ex cátedra.
Dijo textualmente que España será una República, momento en el que yo, que no soy monárquico, pero tampoco gilipollas me dije a mi mismo: “si y tú presidente de la República Ibérica Comunista de España”. Seguidamente pensé lo que millones de Españoles, porque son millones una amplia gran mayoría, que no, que con tenerte de vicepresidente del gobierno de esta España Constitucional, ya teníamos hasta de sobra, así que de República nada de nada.
Luego pensé que además habiendo pasado por esas experiencias republicanas nada, ni harto de whisky, deberíamos la mayoría volver a escaldarnos en semejante cuarto experimento. Es más me vi como Rambo en la selva, armado hasta los dedos meñiques y disparando obuses por las orejas y eso que yo soy paciente, casi como el santo Job, pero no paciente psiquiátrico, como alguno debería ser por estos lares. .
Así que no, que las Repúblicas, se las venda a sus abuelas si las tiene, y sino, a algún propio que pase por Galapagar con cuidado que la guardia civil le va a dar. O sea que lo de Galapagar y no dar era una gilitontez que algún bobo se inventó. Al votar la Constitución del setenta y ocho los Españoles, por mayoría, validamos la Carta Magna y la Monarquía Parlamentaria. Sí algo ha de cambiarse, será con el refrendo de tres quintas partes de cada una de las cámaras, Congreso y Senado y no porque se le crucen los cables a algunos iluminados milenials de tres al cuarto y que están de paso por el azar y la suerte.
Que no majos, que no, que un país es algo más serio que este “totum revolutum” en que algunos queréis convertir España. Los cóckteles Molotov, solo sirven para prender fuego a la calle, lugar en el que por supuesto no manda el pueblo (importado para la revuelta), como se ha demostrado en Barcelona, con sujetos provenientes de otros lugares, profesionales de la revuelta y la insumisión organizada.

«Las guerras del futuro, no serán guerras a la antigua usanza, serán guerras de guerrillas urbanas y de datos en las redes sociales»
Alvin Toffler decía que las guerras del futuro, no serían guerras a la antigua usanza, serían guerras de guerrillas urbanas y de datos en las redes sociales. Menos mal que el pueblo Español en general es prudente, y no cree a pies juntilla lo que los orates del comunismo le venden. Por otra parte a los violentos manifestantes, oriundos o extranjeros quiénes les garantizan que los vecinos de los barrios catalanes no vayan a empezar a contestar a las bravatas también con botellas de gasolina en llamas desde sus balcones y azoteas.
Que no, que sois muy cansinos, que el comunismo ha fracasado mil veces, tiene a sus espaldas ciento treinta millones de muertos y os lo podéis meter cada uno a guisa de supositorio o lavativa, porque no sirve para otra cosa que dar por el… podría poner culo, pero quiero ser fino. Tras esto cual purga efectiva esparcir mierda a los cuatro vientos perfumando todo de un olor dictatorial infumable y nauseabundo. ¡Vaya se coló! El culo, la escatología. Así, como se os cuela a algunos, en vuestras mentes el virus asqueroso de la violencia y la depravación, los ataques de violencia gratuita, y para más INRI en un país en el que las Autonomías tienen más poder que hasta los Estados de los Estados Unidos de América.
Cualquier argumento de autogobierno cae por los suelos, porque ese autogobierno ya existe y en suficiencia, otra cosa es que algunos neuróticos obsesivos, que no se han liberado del complejo de Edipo o de Electra, busquen en el enfrentamiento con el PADRE estado su redención tardía, cosa que no lograron en su vida de adolescentes. Adolescentes tardíos que tras la violencia se van a beber y emborracharse, para tener el valor de copular con alguna hembra que les rescate del olvido y de la vergüenza de no haber podido matar al padre y acostarse con su madre.
Que sí, chavales, que está todo inventado y la revuelta civil no es más que una insurrección de psicoanálisis, estáis muy locos, si estas acciones desencadenaran una guerra otra vez, luego seríais los primeros en lamentarlo durante los siguiente treinta años. Pero la responsabilidad es vuestra, lo que surja de este tiempo será vuestro futuro, y a fe mía que yo prefiero vivir en una democracia que en la mejor de las dictaduras que ya tuvimos por aquí, así que cuidado no la caguéis, rompiendo escaparates y mobiliario urbano que a la postre pagaréis vosotros, o mejor dicho vuestros padres.
Hala a buenos entendedores pocas palabras bastan y si no bastan para eso tiene la policía cañones de agua, gases lacrimógenos, porras e incluso si hiciera falta, material de guerra real. Hala hijos a esparragar que ya no es tiempo de revoluciones, os quedan un siglo retrasadas.

