En sociedad y democracia no vale todo. Por Rodolfo Arévalo

En sociedad y democracia no vale todo. Ilustración de Tano
En sociedad y democracia no vale todo. Ilustración de Tano

«No vale todo, ni por parte de la sociedad, ni por parte de los medios de coerción del estado. Pero parece que esto nos cuesta entenderlo a los españoles»

El problema de tener un gobierno de personas no capacitadas para gobernar, aunque hayan obtenido los votos de un pueblo atontado, que cree que todo el mundo es igual, es que no, no todo el mundo es igual. Esto no quiere decir que no tengamos todos los mismos derechos, como seres humanos, no, solo quiere decir que hay cosas que no son iguales en todos los individuos y es la inteligencia, la cultura y las necesidades no biológicas.

Para ejemplo basta un botón, no es lo mismo trabajar en un taller mecánico y tener que comprar un par de monos de trabajo, que trabajar en una firma de abogados en la que tienes que estar cara al público, ver a mucha gente, ir a tribunales, ver a oficiales de justicia o a un juez. Este profesional necesita ir bien vestido, es decir ir con chaqueta y corbata, para eso necesita un buen sueldo, porque tiene que invertir hasta en ropa y solo para trabajar, bueno, salvo que sea Pablo Iglesias que le da igual ocho que ochenta y se presenta con pinta de andar por casa a ver al Rey de España.

Eso es un comportamiento totalmente inapropiado, porque el respeto interpersonal exige unos mínimos cuando la relación con otros individuos de mayor rango lo exige, hay que tener una mínima seriedad. No es que necesites ir hecho un pincel, pero sí llevar una ropa adecuada, pueden ser vaqueros y camiseta sí, pero deben de estar en condiciones, no raídos, sucios o con cualquier otra tacha. De hecho en la actualidad hay ropa de este tipo que es más cara que un traje Pret a Porter.

También es importante saber llevar la ropa. Al Congreso de los Diputados puedes ir informal, no necesitas chaqueta y corbata, pero como decía mi abuela limpio y aseado. Hay una foto de Iglesias saliendo por la puerta del hemiciclo en vaqueros sucios, caídos y con una camisa con un lado por fuera y otro por dentro, eso no, no es de recibo y más en ese lugar. Vaya que parece que acaba de salir de allí de tomar copas y completamente borracho. Está claro que se lleva el buen “rollito” y lo que uno quiera, pero eso se puede llevar siempre con estilo.

Hay una cosa que se nota mucho, es la clase, no se trata de la clase entendida como algo social, sino como algo que representa una buena educación. Eso que se dice se mama en casa porque te lo enseñan desde pequeño. Abrir la puerta a otros si entras en un lugar con más personas, da igual que sean hombres o mujeres, ceder el paso circulando con un vehículo sin ponerse histérico si alguien ha pasado antes que nosotros. Dar las gracias si alguien se agacha para darte algo que se te ha caído al suelo, decir hola y adiós en cualquier lugar al que llegues o te marches si hay más personas. Decir perdón si se ha metido la pata y estoy muy agradecido si alguien te ha hecho un favor.

Todas estas cosas que cuando a mi me educaron eran de mero trámite, al parecer ya no están de moda, no, ahora no sé que les enseñan a las personas en sus casas, pero debe ser algo así como “tu no le debes nada a nadie y tienes que quedar siempre por encima, como el aceite”. Pues no, no debe ser así. Además hay niveles de estrato social, de respeto, para eso se han inventado los términos Señor, Don, Señora, Doña, Excelencia, ilustrísimo o ilustrísima, excelentísimo etc…

No son veleidades caprichosas, son términos que le dan valor a las personas según el nivel que han alcanzado por estudios y trabajo. Estás cosas que parecen de sentido común quedan relegadas a un mero “cámarada” en el estilo comunista salvo para el Amado Líder en este caso Pablo Iglesias, y es que esa organización social estima que la inteligencia, el esfuerzo, el estudio, los conocimientos, solo son una pura mierda frente a la sociedad, es algo fascista, algo racista, algo que no debería existir. Se interpreta como fascista porque pone a cada uno en su lugar, el que debería ocupar “motu proprio”, por ser el que ha podido alcanzar. Y eso no es nada igualitario.

No podemos volver al grupo primitivo primate, aquí ya no se trata de fuerza, sino de inteligencia y conocimiento, sensibilidad y humanidad., lo mismo que en esos grupos de primates hay un jerarquía y esto no es malo, es así, los grupos sociales funcionan así, porque la alternativa es destrozarse a mordiscos y a fuerza. Las sociedades humanas han decidido que el monopolio de la violencia la tienen los cuerpos de seguridad del estado y nadie más. Esto es así por lo anteriormente dicho.

Por eso me llevan los demonios cuando algunos violentos o anti sistema organizan tumultos violentos contra la sociedad libre, y encima se quejan cuando la policía hace uso de su prerrogativa. A ver si queda claro, cuando un policía te dice salta, tu no pones reparos, le dices solo hasta dónde, tienes que obedecer, costumbre que parece se haberse perdido, ya tendrás luego tu derecho a demandar en un juzgado si crees que la actuación ha sido desproporcionada o injusta o por cualquier otra razón. Pero estamos viviendo en una sociedad en que si no se respetan las mínimas formas de convivencia, es difícil pedir que la gente baje los humos, lo malo es que ante esto solo hay una respuesta y es violenta. Leña, leña y leña, porque el orden y la tranquilidad social deben estar garantizadas máxime en las democracias constitucionales.

No vale todo, ni por parte de la sociedad, ni por parte de los medios de coerción del estado. Pero parece que esto nos cuesta entenderlo a los españoles. Por eso el problema de tener un gobierno de personas no capacitadas para gobernar, aunque hayan obtenido los votos de un pueblo atontado, que cree que todo el mundo es igual, es que no, no todo el mundo es igual. Esto no quiere decir que no tengamos todos los mismos derechos, como seres humanos, no, solo quiere decir que hay cosas que no son iguales en todos los individuos y para eso se han establecido los distintos niveles de autoridad.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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