Herman Melville, más allá de Moby Dick. Por Antonio Ramírez

Herman Melville: Bartleby, el escribiente
Herman Melville: Bartleby, el escribiente

«Melville nos ofrece una obra de la mejor literatura y que refleja, a su vez, con fidelidad el espíritu de la época de mediados de ese siglo y en la que tantos cambios tuvieron lugar»

Herman Melville, uno de los más grandes autores americanos, nos dejó en esta breve e intensa historia, “Bartleby, el escribiente” un relato sobre la soledad profunda en una ambiente bullicioso y lleno de vida como siempre fue y es New York desde su fundación como urbe cosmopolita por excelencia.

Enmarcado en el ya floreciente Wall Street del siglo XlX, un asombrado y curtido abogado relata la particular, absurda e interesante singladura de uno de sus escribientes empleados, Bartleby.

Pequeña, pero de gran intensidad, Melville nos ofrece una obra de la mejor literatura y que refleja, a su vez, con fidelidad el espíritu de la época de mediados de ese siglo y en la que tantos cambios tuvieron lugar. Sin duda, no decepcionará su lectura.

Antonio Ramirez Velez

Antonio Ramirez Velez

Indígena melillense con varias decenas de años a mis espaldas. Periodista de profesión y dedicación institucional desde hace muchos años en lla Ciudad Autónoma de Melilla, anterior Ayuntamiento, con una paso también en la Administración del Estado, Delegación del Gobierno. Responsable en diversas legislaturas de gabinetes de prensa y relaciones institucionales, comencé a entender, hace tiempo ya, que el poder es un mar de ambiciones y conjuras permanentes y por ello la verdad, cuando sobrevive, vale su precio en oro. Mi paso por medios de comunicación, tanto públicos, como privados, me enseñó de la gran asignatura pendiente que tienen, aún, generaciones de periodistas sobre la consideración de su profesión y la dignificación de la misma. Lector aplicado, que intento ser, concibo a los libros como uno de los últimos reductos de la libertad de pensamiento, generadores de opinión y salvaguarda, por ello, de la voluntad. Lo único que no nos puede ser arrebatado (Víktor Frankl).

Deja un comentario