Lo de menos en este nuevo siglo serán los virus y la economía, los auténticos problemas vienen de la mano de la invasión cultural. Por Rodolfo Arévalo

Lo de menos en este nuevo siglo serán los virus y la economía, los auténticos problemas vienen de la mano de la invasión cultural
Lo de menos en este nuevo siglo serán los virus y la economía, los auténticos problemas vienen de la mano de la invasión cultural

«Auguro unos futuros años, camino del 2030, muy duros. Lo de menos en este nuevo siglo serán los virus y la economía, los auténticos problemas vienen de la mano de la invasión cultural»

Auguro unos futuros años, camino del 2030, muy duros. No se sí ha leído alguno de ustedes mi novela Esclavo Siglo XXI, pero en ella gran parte de lo que empieza a ocurrir en Europa y España está claramente contado, con una historia de tres familias. Y desde luego, para estar escrito hace ya cinco años no creo haberme salido del camino de lo que empieza a ocurrir ni medio metro.

Lo de menos en este nuevo siglo serán los virus y la economía, que sin dejar de ser ciertamente un problema, solo lo serán en márgenes muy definidos de la sociedad. Los auténticos problemas vienen de la mano de la invasión cultural, de la caída de valores y el encanallamiento de la sociedad. No toda la sociedad, pero si una muy gran parte de ella, que perderá todos los referentes, sociales y morales de la Europa post Renacimiento.

Esto, no solo ha sido causado por unas leyes educativas bastante laxas, sino también por una permisividad rayana en la idiotez con respecto al concepto de actitud ante la autoridad de padres, profesores, y fuerzas de seguridad del Estado, que se ha ido perdiendo generando muchos individuos que o desconocen el sentido de la palabra obediencia a la autoridad o como poco las normas de convivencia más elementales.

No obstante el próximo obstáculo que se presenta es hacer salir del desempleo a ese dieciséis por ciento de la población que se ha quedado en paro por causa del Covid o que no ha podido trabajar nunca y las ayudas para que los mini empresarios de negocios, casi familiares, puedan recuperarlos. Vamos de hecho a tener que repatriar a mucha gente que vino a España con la esperanza puesta en la libertad, seguridad y posibilidad de trabajar honradamente en el país o en Europa y que tras los últimos diez años ha perdido toda esperanza, porque Europa está dejando de ser lo que fue.

Hoy no solo no son necesarias, para el trabajo esas personas, sino que significan una carga para el Estado que debiera volcarse en la gran masa de jubilados y desempleados nacionales. Me refiero claro está a los hermanos de Hispanoamérica que por derecho tienen a España como referente de patria. Dejando aparte bandas de malhechores juveniles, que las hay, también en sus lugares de origen, y un estado blandiblup que no a la policía actuar con eficacia y contundencia, además de que la judicatura aplique las condenas ejemplarizantes o que debieran serlo. La generalidad de estos inmigrantes es pacífico y trabajador y solo viene a buscarse un futuro para regresar luego a su propio país, solo por esta circunstancia debiera primarse este tipo de inmigración.

Desde luego nada que ver con los inmigrantes de otra cultura más intolerante y medieval que proviene del norte de África y del interior de ese continente. Pero los españoles, como digo siempre, debemos ser por mayoría bobitos de baba, nos dejamos encandilar por las mentiras y engaños que usan estos señores, maestros en el “disimulo”, como dicen ellos o abiertamente la mentira y el engaño, como decimos por aquí.

Deberíamos volver la vista a países como Francia que con toda su “Grandeur” está invadida y vencida en gran parte del territorio de sus ciudades por bandas Islámicas que establecen zonas Sharia en las que ni siquiera se atreve a entrar la policía. Esto la mayoría de los españoles no lo saben, porque esto no se da en los telediarios comprados por el gobierno con suculentos “convolutos” como pagaban otros socialistas en su época a los alemanes y no recuerdo que negocios con Siemens y la construcción del AVE.

Y la verdad es que el infantilismo de la sociedad española impedirá que aunque se sepa se tomen las medidas, duras pero necesarias para prevenir la conversión de España en un desierto musulmán del norte de África. Aquí el refrán de las barbas del vecino, no parece ser de ninguna utilidad y menos cuando estamos gobernados por un partido que no solo admite estas circunstancias como un bien superior, sino que también lo usa a conveniencia para poder modelar el deseo y la sensiblería de un pueblo infantilizado desde la más tierna educación. Por esta razón estamos condenados a todo tipo de despropósitos que acabarán, como en Francia, con la convivencia en muchos barrios y cuya única solución será la expulsión de estos individuos que no se integran, porque su religión y cultura se lo impide.

No es desde lego su culpa, es culpa de nuestros gobernantes buenistas y bobos de baba y de la gente que elección tras elección permite que gobiernen con cierta mayoría. Al final también veremos aquí a los militares, como acaba de ocurrir en el país colindante hacia el norte, soltar escritos dirigidos a la presidencia del gobierno advirtiendo de unos posibles enfrentamientos culturales o directamente una guerra entre autóctonos e inmigrantes desintegrados. Eso que en España todavía estamos en la primera generación de esos individuos. ¿por qué no dejamos de hacer, un poquito el ganso y miramos a Francia, donde hoy día el problema tiene difícil solución?… No sabe, no contesta… Es que aquí somos muy socialistas ¿verdad? Nos cabe África y cultura entera dentro aunque sea con calzador y dolor de pies.

Auguro unos futuros años, camino del 2030, muy duros. Lo de menos en este nuevo siglo serán los virus y la economía, los auténticos problemas vienen de la mano de la invasión cultural, de la caída de valores y el encanallamiento de la sociedad. Lo que podríamos llamar la disolución de Europa.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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