Las letanías de los «findes» de julio. Por Francisco Gómez Valencia.

La opinión de Francisco Gómez Valencia. Ilustración de Tano
Las letanías de los «findes» de julio. La opinión de Francisco Gómez Valencia. Ilustración de Tano

«En fin de semana los partidos políticos generalmente entran en una fase de letargo solo interrumpido si el líder reza en voz alta»

En fin de semana los partidos políticos generalmente entran en una fase de letargo solo interrumpido si el líder reza en voz alta como así ha pasado en este. Pedro Sánchez en representación de su «politburó sanchista» que controla con puño de hierro y sonrisa psicópata, habló sobre su curiosa percepción de la concordia orientando su pretencioso adoctrinamiento en esta ocasión hacia la juventud que no está pendiente de sus arengas, básicamente porque no la representa. Pablo Casado criticó todo como le corresponde posando en exceso otra vez con cara de erudito atormentado. Increíblemente de nuevo vuelve a dar oxígeno a Sánchez anunciando que no presentará una moción de censura al peor Gobierno de la Historia reciente de España, por su extraño sentido de Estado y porque se lo pide Abascal. Inés Arrimadas «chapurrea» sobre que son necesarios a falta de más que decir y Santiago Abascal: nada de nada, es decir, casi como de lunes a viernes.
 
También se ha comentado mucho la noticia publicada en el diario El País a modo de cortina de humo para que nos olvidemos de las fechorías ya contabilizadas. De nuevo el Gobierno filtra una información sensible ideológicamente para perturbar a la sociedad con temas adjuntos a la dura realidad. El medio subvencionado de forma servil se adelanta intencionadamente para ir abriendo boca, soliviantando al personal con la primicia sobre una supuesta próxima Ley que se pretende impulsar, y que permitirá al Gobierno movilizar a todos los españoles y disponer de sus propiedades en caso de cualquier crisis de cualquier tipo planteada por ellos mismos.
Bueno, decirles que esto ya existe. La Ley Orgánica 4/81 regula los estados de alarma, excepción y sitio. Lo único que viniendo la noticia de quién viene, habrá que estar al quite por las peculiaridades que incorpore, porque parece que pretenden que no sea de rango Orgánico, o sea que cuidadín porque acabará en los tribunales y si no al tiempo ya que de nuevo el tufo a medida totalitaria echa para atrás.
De los indultos, lo justo aunque debemos ser muy cansinos y seguir con la matraca aunque traten de despistarnos; de hecho dice Sánchez que «su magnánima persona» ya nota mejoría en Cataluña -y lo dice en serio sin reírse ni un poco- mientras mira con cierta melancolía la foto de sus amigos «los indultados», haciéndose un selfie con Puigdemont en Waterloo, corriendo los gastos por su investidura y de los viajes y dietas de los caraduras a costa de todos nosotros.
Y siguiendo con Cataluña, «el expresident» Arturo Más en bañador y desde su yate en Ibiza, pide encarecidamente a los «indepes» que paguen por él los 5 millones de €. por los gastos del «process» que le reclama el Tribunal de Cuentas, como responsable del primer desastre catalán, -es un crack «el Molt Honorable»-, veremos si sus absurdos seguidores están a la altura de la desfachatez planteada con un par y ponen la pasta.
De la subida del precio de la luz y la de los impuestos casi nada de nada -será por el calor pasajero hasta que lleguen las facturas a mes vencido-. Y del Covid: pues lo de siempre ya que solo son noticia afortunadamente los contagios de los jóvenes que apenas implican hospitalización. Aún así desde los medios se les culpabiliza por serlo y divertirse -quien tuviera sus años otra vez aunque fuera para ser responsable en plena pandemia-…
Jóvenes que montaron sus botellones como siempre, con el añadido de las denominadas «fiestas del orgullo» imprescindible para algunos pese a lo que pase. Comentar que había mucha gente; en Madrid sin ir más lejos 5.000 descontrolados según la Policía. Destacar que Algunos ya eran «talluditos» y lucían canas y calvas relucientes. Suelen ser además los más ridículos al creerse eternamente jóvenes y perder los primeros la compostura fruto de la acumulación de excesos.
Bueno sobre esto decir que «allá cada cual» y «a quien Dios se la dé, San Pedro se las bendiga». Quiero decir con esto que los que van desnudos con su pito «pa’dentro», los que andan haciendo «el perrito» o los disfrazados haciendo «el ganso», me la traen al pairo mientras me pueda mantener lejos de ellos, no por mí innata intransigencia/respeto sino por la vergüenza ajena que me provocan. En cuanto al resto que se divirtieron con pasión y desenfreno como si no hubiera un mañana, me alegro por ellos y espero que su comportamiento irresponsable no suponga que después con sus contagios, provoquen muertes.
Qué quieren que les diga, llámenme clásico.
▪️El nombre del día.
Leo Messi. #MessiSigueSinEquipo
Francisco G. Valencia

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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