Pérez Reverte pronunció frases auténticamente platonianas como que Al enemigo no se concede ninguna virtud y al amigo ni un defecto
El Hormiguero y Pérez Reverte. Por Jorge Hernández Mollar

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Pérez Reverte pronunció frases auténticamente platonianas como que Al enemigo no se concede ninguna virtud y al amigo ni un defecto

Sánchez no puede pisar la calle. La gente no le quiere y lo sabe. Vendió a su abuela, a su partido y a España para ser presidente

No tienen vergüenza, porque además ese guante envenenado que lanzan al Presidente de la Junta, ni es gratis, y además viene cargado de porquería

Los Periolistos españoles no se podrán quejar… pues tienen ya con el premio Nobel de La Paz un noble espejo en que poderse mirar

Hay delincuentes que aprovechan el botellón para robar, atracar y si se pone a tiro violar a las incautas, entre los vapores etílicos

La bola de la mentira y el rencor sigue rodando gracias a los seguidores sin rebozo de la memoria criminal de Lenin y Stalin

Descalabro de Sánchez en las encuestas de intención de voto. Da vergüenza ajena ver cómo retuercen la realidad al servicio de la causa progre

Sánchez insiste en sacar de Madrid instituciones públicas y Ayuso tiene claro que le ha caído un regalo del cielo…

Caos en la financiación de Seguridad y Defensa cada vez más miserable, mientras el enemigo multimillonario de enfrente se arma

Llegada en diciembre de 2004 la Ley Integral de Protección contra la violencia de género, se centra en regular el delito de violencia únicamente al ámbito de pareja

Aprender de la derrota es virtud reservada sólo para quienes saben competir… Vivimos en la actualidad auténticos #Tiemposracanos

Sánchez no sabe terminar con el paro, ni contener la inflación o potenciar un crecimiento económico sostenido. Para disimular crea problemas donde no los hay

Los casi 11 millones de habitantes de Chequia son un claro ejemplo de valentía y determinación para encontrar su destino en paz y felicidad

No sé porque tienen fama de tozudos los burros, máxime cuando la tozudez supina la esgrimen los políticos comunistas, por persistir en sus ideologías absurdas