Del Derecho al bienestar constitucional quizá olvidado en la Constitución. Por María del Mar Codeseira

Del Derecho al bienestar constitucional quizá olvidado en la Constitución

«Los grandes padres juristas y honrados constituyente del 78 quizá no pensaron en un derecho al bienestar constitucional»

En los últimos escasos dos meses hemos asistido a la declaración de inconstitucionalidad del primer estado de alarma y su prórroga por el Tribunal Constitucional. Y el Gobierno no ha movido una ceja. Cualquier compatriota que piense un poco se habrá preguntado de las consecuencias reales de esos desatinos, los de un Gobierno que ha tomado decisiones tan desviadas de la carta constituyente porque ellos siguen ahí y les da igual.

Decisiones en una pandemia había que tomar pero sin el consenso del Congreso, sin reunir las mayorías, dejando que las CCAA se las apañaran solas en cuestiones que ni tenían competencias ni estaban preparadas, haciendo que un estado de alarma durara lo mismo que un estado de excepción y limitando derechos sin cobertura legal. No hacía falta mucha información al Gabinete del Sr. Sánchez y a él como responsable final; buenos equipos de Letrados tienen en el Congreso que se han estudiado bien el Derecho Constitucional y a los que manejan al viento que más conviene.

Aclaremos un poco: La inconstitucionalidad puede plantearse sobre un precepto concreto de una norma, iniciativa que puede tomar un abogado planteándola en un caso al Juez dentro de un tema particular y queda en suspenso el pleito. Esto se llama cuestión de inconstitucionalidad.

El recurso de inconstitucionalidad se plantea sobre normas con rango de Ley y/o reglamentes estatales o autonómicas y se incide sobre ese bloque normativo contenido en su mayoría. Lo pueden interponer el Defensor del Pueblo, un número de diputados y senadores y similares dentro de las CCAA.

Aquí me remito a este segundo caso. Recursos de inconstitucionalidad de ambos Decretos de Alarma por las medidas Covid-19. La suerte que ha tenido y está teniendo este Gobierno aferrado al cargo, es una gran confianza en la honradez que tuvo el constituyente español del año 78, grandes padres juristas que no pensaron en un derecho al bienestar constitucional. Me explico: Un artículo que dentro del Capitulo III, Título IV dedicado al Gobierno y la Administración que pudiera sancionar a aquél cuando su actuación fuera declarada inconstitucional. Es decir, una moción de censura constitucional y automática que permitiera al segundo grupo en mayoría o en coalición formar gobierno sustituyendo al Gobierno censurado.

Los constituyentes dejaron únicamente la Moción de Censura y Cuestión de Confianza como figuras que dependen únicamente de las decisiones e iniciativas internas; de los grupos de oposición la primera, del propio presidente de Gobierno la segunda. Si no hay interés político en plantear una u otra, nadie toca al Gobierno.

«Nuestra Constitución no quiso valorar que un Tribunal Constitucional tuviera tanta relevancia como para tumbar un Gobierno y que por ello pudiera convertirse en un órgano manipulable»

 

Sigo pensando que nuestra Constitución no quiso valorar que un Tribunal Constitucional tuviera tanta relevancia como para tumbar un Gobierno y que por ello pudiera convertirse en un órgano manipulable. Mas por el contrario, creo que nuestro constituyente no concibió una política tan degradada individualista, desviada del interés público y llegando a la situación que ahora tenemos:

Un Gobierno que sólo usa el Decreto Ley, o sea, normas provisionales que tienen golpe de efecto: Llegan a la sociedad y los medios a bombo y platillo; luego si no se convalidan por las Cámaras pues de aquello.. algo quedó.

Un Gobierno que tras sus pisoteos a la Constitución no se plantea dimitir.

Un Gobierno que ningunea a la Corona y la Unidad de España.

Un Gobierno que interviene en el control del Poder Judicial, cuando es el tercer poder del Estado y no un siervo a su merced.

Sin bucear en los pormenores de políticas para todos los gustos y rarezas, me ciño a lo constitucional. Si no defendemos lo que tanto ha costado históricamente conseguir, el Gobierno vuelve a su regresión más tiránica y en el peor de los casos, unipersonal e incontrolable.

Es una reflexión para todos si nos piden votarlo ¿Una reforma constitucional debería abarcar esa sanción automática al Gobierno? ¿A un Gobierno cuyas normas sean declaradas inconstitucionales se le disolvería de forma fulminante? Que se especifique si a la primera o segunda ya sería cuestión de detalle, querido lector. ¿sabemos lo que le pasa a un trabajador con la tercera falta grave…? Pues eso.

Maria del Mar Codeseira Campazas

Máster en Dirección de Personal y Desarrollo de Equipos por la Universidad de Valladolid y Master en Derecho de Empresa en Confederación Española de Asociaciones Empresariales por la Escuela de Práctica Jurídica UNED, he realizado además diversos cursos de especialización en materias jurídicas en instituciones como el Colegio de Abogados de Madrid o Consejo General de la Abogacía. Me inicié profesionalmente en el Servicio de Orientación Jurídica para el Colegio de Abogados de Madrid, prestando servicios en Juzgados de Plaza de Castilla y Juntas Municipales de distrito. He participado además en la redacción de artículos legales para la revista jurídica Usus Iuris y premios Secciones del Colegio de Abogados de Madrid y ejerzo de Abogada desde 1993, principalmente en materia civil y socio-laboral para autónomos y pymes. Adscrita a Turno de Oficio social, civil y penal.

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