
«A Sánchez le queda poco en la Moncloa. Esperemos que no muera matando. Tiene demasiado odio dentro como para irse sin destrozar más la cosa»
«A quienes crean que ha empezado la campaña electoral,
sepan, todos ellos, que se les va a hacer muy larga.»
Así nos chuleaba ayer la portavoz del Ejecutivo actual,
mientras más palos de ciego, sin embargo, daba,
que la burra de la famosa expresión de marras.
Poco imagina ella lo largo de aguardar hasta el 12 del 23,
cuando un solo día más con Antonio Pedro
supone, para esta desventurada España, un rotundo revés:
¿Quedará para entonces algo de ella que la mantenga aún en pie?
¿Sus instituciones? ¿La propia democracia? Francamente: No lo sé.
