Del espionaje comunista no se salva nadie. Por Rodolfo Arévalo

Del espionaje comunista no se salva nadie.

“Del espionaje comunista no se salva nadie. Hasta los vecinos de tu propio inmueble son perros de presa contra otros vecinos, incluso hijos contra padres”

Hace cuarenta y siete años, tenía yo veinte añitos, vamos era todavía un jovencito en ciernes, ya había ingresado en el ejercito, porque fui voluntario. En aquella época poca gente no hacía el servicio militar, y si era así, es que eran verdaderos héroes a los ojos de los demás, porque se atrevían a llevar la contraria al estado, gobernado por un dictador, al parecer muy malo, pero que en realidad no pasaba de dictadorcillo de andar por casa. Pudo serlo al finalizar la guerra, un dictador en toda regla, pero ya se sabe que tras una contienda civil hay muchos odios enquistados contra gente que obró contra otros de manera cruel, tanto en un bando como en el otro. Claro los vencedores quisieron ajustar cuentas con los perdedores, como estos habían ajustado cuentas contra ellos antes de la guerra.

Hoy en día después de todo el tiempo pasado desde la muerte de Franco, dudo que haya quién todavía pueda reprochar a la dictadura algo, que no sea haber perseguido a los que no entraban por el aro establecido. La verdad es que haberlos los había, generalmente del partido comunista. Yo tenía un tío segundo, que lo era, y más de una vez mi padre lo tuvo acogido en casa para evitar que fuera encarcelado con motivo de algún acto en el que se esperara la actuación de algún grupo contrario al régimen.

La explosión de alegría cuando ya en democracia se legalizó el partido comunista fue mayúscula, porque la gente creía muy confundida que sería una especie de partido socialista un poco inflado hacia la izquierda. Nada más alejado de la realidad. Desde el primer momento este partido estuvo alineado con las facciones más radicales del independentismo y otros ismos variados. Estaba curiosamente enfrentado a la realidad de lo que es un partido comunista que trata de aglutinar todo el poder de la nación en un solo directorio nacional. Véase Rusia, con el eufemismo de Repúblicas socialistas soviéticas, que no solo eran Rusia, sino todos los países satélites, que caían bajo su área de influencia e invadidos diversos.

Parece que Putin desea emular a sus antecesores, tanto Zares como Comunistas ampliando el país a costa de someter a otras naciones, en este caso Ucrania. Y es que claro los comunistas no pueden quedarse tranquilos cuando han visto múltiples veces que su ideología no funciona más que con imposición y el sufrimiento por todos los que no son de la nomenclatura o sea el resto del pueblo que no manda.

Ahora eso sí, comparar al CNI nacional con el espionaje interno en la URRS, del que formaba parte como agente el insigne Putin es un insulto, porque se espiaba a todos desde el presidente controlado por otros hasta el más mísero y último mono del país, del espionaje no se salvaba nadie. Hasta los vecinos de tu propio inmueble eran perros de presa contra otros vecinos, incluso hijos contra padres y padres contra hijos y todos por sacar alguna ventajilla vital, como tener un cuarto más grande en una casa compartida por cuatro familias y otras pequeñas cosas cotidianas de felicidad.

Esa es la libertad comunista amen deben decir los Podemitas. Pues con perdón que con su pan se lo coman. Prefiero ser pobre y no tener dónde caerme muerto que ser “rico social” y no tener dónde vivir muerto. Nada de intimidad, observado hasta en el wáter para saber si tienes almorranas o como vas de vientre. Lo terrible de todo esto es que parece que hay gente que quiere este tipo de estado… Será porque no lo han vivido o porque les suena a música celestial hasta que como en Venezuela les llega y empiezan a huir como ratas del barco que se hunde.

Allí, en Venezuela les aseguro que sí que se espía sí, pero no a los partidos separatistas no, esos no existen, no puede existir ninguno y si existe será con todos sus integrantes en las cárceles. No saben la suerte que tienen aquí los independentistas que no solo pueden formar partidos políticos y tener voz y voto en el hemiciclo nacional, sino decir cualquier idiotez e improperio que se les ocurra, sabiéndose resguardados por la Constitución. Me gustaría ver a estos valientes alzándose en tumulto como hicieron en Cataluña, hace unos años, en países como Cuba o Corea del Norte. No allí no harían nada, porque estarían espiados hasta a la hora de comer la sopa boba, que aquí les regalan y desde luego no se les ocurriría.

Pero España y mira que se decía en época del dictador es diferente, aquí se atan los perros con longaniza y hasta el mas verde de los perros hace de su capa una nacionalidad autónoma. ¡No te jode! Para eso somos indios con plumaje propio. Y qué se creían estos emplumados ¿que el CNI no les iba a espiar? Pobres que inocentones son cuando no juegan a su juego y con sus cartas, que afrenta que desafuero, ¡espiarlos a ellos! Faltaría un plus, el famoso plus del autobús, que muy pocos agentes esforzados del servicio nacional de inteligencia cobran por hacer un trabajo ingrato y poco reconocido, y encima va el Presidente y les destituye a su directora ¡pobre! ¿qué culpa tendrá ella de que los bobos se dejen espiar sin darse cuenta y es que el que juega con fuego se acaba quemando. Ya lo dice el refrán, “tanto va el cántaro a la fuente que se rompe”.

Esto que he contado, poco tiene que ver con lo de Hace cuarenta y siete años, en que tenía yo veinte añitos, vamos era todavía un jovencito en ciernes y había ingresado en el ejercito, porque fui voluntario. En aquella época poca gente no hacía el servicio militar, y si era así, es que eran verdaderos héroes a los ojos de los demás, porque se atrevían a llevar la contraria al estado, gobernado por un dictador, al parecer muy malo, pero que en realidad no pasaba de dictadorcillo de andar por casa. Y sí, entonces también existía un servicio de información aunque a algunos esto les parezca antidemocrático. “Jatetú” que el Estado ha de defenderse de los que quieren destruirlo sea ahora o entonces, todos lo hacen, lo hicieron y lo harán, por si alguien no se había caído del guindo.

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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