La infamia de unos periodistas sin vergüenza ¿La Sexta se hacía eco de sus publicaciones o estos periodistas recibían el encargo de publicar lo pactado?
La infamia de unos periodistas sin vergüenza. Por Rafael Gómez de Marcos

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La infamia de unos periodistas sin vergüenza ¿La Sexta se hacía eco de sus publicaciones o estos periodistas recibían el encargo de publicar lo pactado?

El editor de La Paseata nada dejó para esta ocasión al impredecible azar y un emotivo discurso dirigido a los presentes vertebró la parte inaugural.

Hay que desengañarse. Detrás de la idea del cordón sanitario para ciertos partidos, late la sempiterna flaqueza individual de la envidia.

Otra vez pillan a Sánchez haciendo trampas. Lo raro es que haya alguien que se escandalice. ¡Sánchez, menudo elemento!

Los bildutarras, los golpistas y enemigos de España con acceso a secretos de estado para salvar la legislatura. Simplemente acojonante.

Quizás en España suframos eso, un tiempo vulgar y de la vulgaridad: La fatalidad que nos acerca el término. El redrojo campa a sus anchas.

Dicen que a España nadie la toma en serio, ¿cómo van a hacerlo, si con Sánchez al mando la ha convertido en el “coño” de la Bernanda?

La Portada del Feliz Martes: Elecciones Anticipadas en Andalucía. Sánchez perdió en Madrid y después en Castilla y León. Es el acabose y lo sabe.

Si para algo está el CNI es para espiar a los enemigos exteriores e interiores de España y, entre éstos últimos, sobresalen los espiados.

Pueblo es, también, el conjunto de habitantes de una nación o de una misma raza (palabra, hoy, vitanda), etnia o corriente espiritual.

Estoy obnubilado y patidifuso con Manuel Castells premiado por la Sociological Quarterly al considerarle el 7º de la historia entre los sociólogos.

La Portada del Feliz Lunes: – Bego, de mayor quiero tener chocolatina como Aznar. – Más bien toblerone! – Eso, eso…

El humanista y filósofo Juan Luis Vives decía que no hay espejo que mejor refleje la imagen del hombre que sus palabras.

las televiones están en su mayoría al servicio de intereses políticos espurios que nada tienen que ver con la libertad de prensa e información.