
«Pierden su falsa superioridad moral cada vez que abren la boca o la cartera para introducir el dinero depredado por mor de su escaño»
La superioridad moral de la izquierda, esa que cree ostentar, y que no sé de dónde les viene es obsesiva en sus intervenciones públicas. Debe de ser que, aunque son socialistas, están imbuidos de una gran religiosidad Católico social. En esto parecen el mismo Jesucristo, eso sí, anteponen lo que es del estado a lo que es del pueblo y de Dios. “Dad al Cesar lo que es del Cesar y dad al estado lo que es del Pueblo”, pero entendido como “dad al partido social comunista de turno lo que es vuestro y dad al presidente la confianza y el poder de hacer con vosotros lo que le salga de allí mismo”. Vamos que podrá hacer de su capa un sayo. Y desde luego orinar y defecar si se le tercia en vuestras calvas y ralas cuentas bancarias.
El pueblo se transforma en un ente sin personalidad, ni raciocinio que debe ser regida por la inteligencia superior e igualitaria de sus políticas caducas e ineficaces. El pueblo o la manipulada palabra “pueblo” se convierte en una entelequia transferida a ellos mismos, a sus opiniones, posesiones y cuentas bancarias. Están reafirmados como líderes por unos pocos votos. ¿Por qué?, porque son los portadores de la superioridad moral y ahí se cierra el círculo sin saber muy bien por qué. Son una especie de reyes Sol. Sustitúyase Cesar por la palabra nosotros, las izquierdas, y reemplácese Dios por nuestro adalid político se llame Pedro o Pablo. Pero sobre esas piedras social comunistas, nunca podrán levantarse iglesias, se solivianten como se pongan “cabritos” sus líderes.
Es así porque para detentar superioridad moral, hay que entrar látigo en mano en chalets de Galapagar y no dar, y también dar sin reír y dar sin hablar y aún así es difícil si se carece de esa detentada superioridad moral, que pierden cada vez que abren la boca o la cartera para introducir el dinero depredado por mor de su cualificación profesional y escaño político, alimenta culos estáticos…
Y es fácil teniendo bocas procaces, desenfrenadas y bien alimentadas. La boca para despotricar contra el que tiene recursos ganados con su trabajo y esfuerzo. Por su parte ellos detentan carteras para embolsar sus tesoros y detraerlos del pueblo que dicen defender y proteger. No puedo con la cara dura de estos simios humanos, orgullosos ejemplares pensantes y escribientes de notitas al compañero de asiento, que basan su integridad moral, esa a que me he referido al comienzo, en defender con falsedades y mentiras, sus posesiones, como algo legal, naturalmente obtenido tras renunciar a sus planes anteriores de no cobrar, más de tres sueldos mínimos como representantes del pueblo.
Como dice un personaje de mi novela de próxima aparición “Un lugar sin tiempo” – ¿De qué pueblo? – Pues de ese que representan ustedes dos – Insisto ¿de qué pueblo? – Pues ese cacareado Pueblo con que se les llena la boca. Esto parece ser tal cual, en las realidades del plantel político de Podemos, o incluso entre algunos adalides del PSOE. Los hay atosigantes, hasta en las filas más dignas del PSOE, donde salvo cuatro excepciones, a un nivel muy alejado de la dirección, y que son desde luego mucho mejores representantes de la voluntad de sus afiliados, los que en la practica se vuelcan en los sectarios y anti liberales, para seguir detentando un poder Psicótico de presidente.
Lamentablemente las comunidades de primates se rigen, por el estamento o nivel en que se está, y no siempre, vamos casi nunca, están los mejores en los puestos de mando y dirección. Eso si, como buenos seres humanos siempre en los estados superiores están los más violentos de palabra y obra, porque los hombres son seres violentos y abyectos con sus semejantes. Cuando las diferencias no se dirimen con sosiego y elegancia, se llega a las actitudes más crueles y devastadoras, pasando previamente por el insulto, casi exclusivo del que tiene una educación de barniz.
Por esto es por lo que la superioridad moral de la izquierda, esa que cree ostentar, y que no se de donde les viene es obsesiva en sus intervenciones públicas. Debe de ser que, aunque son socialistas, están imbuidos de una gran religiosidad Católica. En esto parecen el mismo Jesucristo, eso sí, anteponen lo que es del estado a lo que es del pueblo y de Dios. “Dad al Cesar lo que es del Cesar y dad al pueblo, lo que sobra, a Dios por nosotros que le vayan dando”.

