Llegó el jueves y tengo el honor de colaborar con una lectora de esta revista, María Jesús Lasala y la obra «Luna entre los almendros».
La pintura de los días por Mila Soyyo. Hoy, luna entre los almendros

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Llegó el jueves y tengo el honor de colaborar con una lectora de esta revista, María Jesús Lasala y la obra «Luna entre los almendros».

En esta primavera la palabra casta desaparece en las redes sociales de la boca de heterodoxos a la busca del nuevo grial hispano.

Era sin alcohol porque en estos días estoy cumpliendo la penitencia de un domingo que se me fue de las manos, pero esto da para otra columna.

El Sancherette y pelota #1 intentó chafar la fiesta de Madrid. Una cerdada más del gobierno socialista a los madrileños.

Ellos han llegado a creerse que realmente pueden andar como Pedro por su casa, sin embargo; no todo el monte es orégano.

En los últimos años, ya, se han demolido más de un centenar de presas. El proceso se ha hecho a la chita callando.

Tiempos de persecución, de vejaciones, de calumnias, de blasfemias, de ataque sistemático a todo lo que suene a catolicismo y a Iglesia de Roma.

Nos empeñamos en glosar las maldades del prójimo. A veces estas consiguen eclipsar las actuaciones positivas.

Sin entrar en consideraciones políticas, los ejemplos de longevidad activa en nuestra sociedad occidental, invitan a una reflexión.

Gobierno y sindicatos lo tienen claro: la culpa de todo es de los empresarios. Para los zurdos el único empleo decente es el público.

Amenazar es gratis por lo que presentar bronca queda hasta bien. Y a Pedrete le quedan dos telediarios si Dios y el capital quieren.

Homenaje al príncipe de los ingenios y sus palabras: A un brindis de un amigo, ¿qué corazón ha de haber tan de mármol que no haga la razón?

El no honrado caballero se quedó sin su Glory days, en cuya letra el gran Springsteen bien pudiera haberle hecho un guiño al autor del Manual de resistencia…

El conocido mito habla de los males que sobrevienen a los que quieren ser como los dioses y nuestro protagonista de hoy se siente como un dios.